Al fin y después de varias décadas fue colocada la estatua de Eusebio Francisco Kino en donde debieron develarda desde que el gobernador Luis Encinas Johnson la ordenó al escultor Julián Martínez. ahora si es apareciada por propios y entraños donde luce soberbia en el atrio de la Catedral Metropolitana de Hermosillo.

El Lic. Luís Encinas gobernador de Sonora ordenó al escutor Julián Martínez (español criado en Guyamas y establecido definitivamente en la ciudad de México), esculpiera la  bella y emblemática estatua del Padre Kino que por décadas lució en una glorieta a la entrada norte de Hermosillo en la intersección del periferico Norte y el hoy llamado Boulevard Kino.

 

La gente de los pueblos, le llamó a ese sitio “el Caballo” o el “Caballito”, porque es donde se paraban a esperar raite o bien a tomar el camión que los llevaba a sus respectivos poblados del Río de Sonora, San Miguel o de la Sierra. Todavía sigue siendo ese punto elegido para esperar el ratie o el caminón rural.

 

Cuando llegó el ingeniero Rodolfo Félix Valdez a gobernador  se trajo al Tecnológico de Monterrey  estableciéndose a la salida norte de la ciudad en donde había un edificio de una fallida escuela militarizada.

El gobernador para darle un atractivo más y valor a esa parte tan solariega mandó mover la estatua del Kino ecuestre colocándola por capricho en la recién inaugurada carretera de la 4 Carriles, precisamente frente al Tec. de Monterrey, campus Sonora, algo que todos les pareció descabellado.

El gobernador desechó la petición de más de 60 historiadores e intelectuales de Sonora para que no se moviera la estatua a ese lugar tan alejado. Pero Félix Valdez los tiró a loco.

Han pasado muchos años y de nueva cuenta la estatua cambió de ubicación.

A petición del Arq. Enrique Flores López quien preside la Sociedad Sonorense de Historia (SSH), el gobernador Eduardo Bours Castelo ha escuchado ahora si  la solicitud de los historiadores de que Kino fuera removido del lugar en que estaba por estar expuesto a los peligros del tráfico ya sin ningún resguardo en el centro de la carretera llamada 4 Carriles.

 

El lugar elegido fue el atrio de la Catedral de Hermosillo en donde ya está instalada la bella escultura ecuestre pudiéndose de esta manera admirar al detalle por todos quienes visistan el histórico centro de la ciudad capital..