Por Francisco Bustamante Tapia

El comercio era en grande y con toda formalidad pues la villa gracias a su categoría de Gendarmería Fiscal o aduana, tenía notable circulante. Llegaron a establecerse no sólo extranjeros venidos de Europa, sino hasta de la gran China, que eran comerciantes muy prósperos a principios del pasado siglo.

Lo comerciantes blancos le hacían la competencia a los orientales hasta bien entrado el nuevo siglo, es decir hasta que no pudieron más y pidieron su deportación.

 

Procedente del ghetto judío de Prusia (Alemania) arribaron a la villa los hermanos Miguel y Pedro Faeber alrededor de 1889. Don Miguel una vez adquirida la nacionalización repudió su apellido, aquí pasó por Miguel Latz, esto se debió según corrió el rumor porque había tenido problemas con alguien al que le dio muerte en Colorado, y aunque la ley había resuelto el asunto, de todos modos tuvo miedo de las posibles represalias. No así su hermano Arnoldo que siguió conservando el apellido y religión.

Buen negociante fue don Miguel Latz quien le compró a don Ramón Munguía el molino harinero de Terrenate. Su capital fue producto de su actividad de prestamista, que una vez en próspera posición fundó su propia casa comercial frente a la Plaza Constitución, a la que le darían el nombre de Plaza Francisco I. Madero después de 1910.

Había hecho construir una bella casona para residir con su esposa doña Ana Dávila de Latz. “Miguel Latz y hermano” llegó a ser la razón social importadora más poderosa del Distrito. Era tal el dinamismo de estos señores, reflejándose en el florecimiento del molino en Terrenate al que rescataron de la ruina. Les favoreció la llegada del ferrocarril estableciéndose la estación Pierson, exactamente a la puerta del molino.

Su tienda estuvo asentada en la esquina de Hidalgo y Cucurpe y llevó la razón social de la Abundancia. Era un edificio muy grande que después de su cierre en 1920 pasó a ser la Ferretera de Sonora.

La casa de los Latz era y lo sigue siendo de las más bellas del centro histórico, frente a la plaza, y con cara al templo. Contiguo estaba el Banco Miguel Latz y Hermano, SC., también por el propio estilo sobrio y elegante, pero de dos plantas.

La casona tiene su jardín interior, un sótano que era empleado como sala de juego, y en el patio se descubrió un túnel que presumiblemente conducía hacia el templo.

Cuando estalló la Revolución en 1910, se vinieron los desmanes contra los industriales y hacendados, por lo tanto don Miguel decidió ausentarse del país yéndose a radicar a Estados Unidos con toda su fortuna. La casona y el molino quedaron en manos de sus sobrinos políticos Alejandro y Ernesto Dávila.

En el panteón quedó la tumba de mármol donde descansa don Pedro Faerber, nacido en Poisen, Prusia. Murió en esta Villa el 21 de mayo de 1910. Por supuesto la estrella de David como símbolo de su ascendencia judía corona el obelisco.