or: Jorge Murillo Chisem

13 de Enero de 2011
El próximo 30 de enero se cumplirán 58 años del fallecimiento del historiador pionero del padre Eusebio Kino.
Se trata del distinguido norteamericano Herbert Eugene Bolton (1870 – 1953), oriundo de Tomah, población que se halla cerca de la ribera oriental del río Mississipi en el Estado de Wisconsin.

El señor Bolton hizo sus estudios en la Universidad de Pennsylvania donde obtuvo su doctorado en historia.  Pero, ¿por qué le recuerdo a este personaje?
Sobre todo en nuestros tiempos en que nos sorprenden las facilidades que existen para hacer un doctorado. Pues, primeramente como historiador puso el ejemplo a sus contemporáneos al iniciar una investigación consultando las fuentes primarias: Los archivos.

Y precisamente entre los polvorientos manuscritos del Archivo General de la Nación en México, el señor Bolton halló en 1907 el extraordinario diario (433 folios),  “Relación de Sonora del P. Francisco Eusebio Kino” completamente desconocido hasta esa fecha y a los que dedicó 4 años para traducirlos y darse cuenta que había encontrado “al misionero explorador más pintoresco de todo el norte de América: descubridor, astrónomo, cartógrafo, fundador de misiones, magnate ganadero, ranchero y defensor de la frontera.”
Es decir, pues, se encontró y dio a conocer la labor pastoral y civilizadora (entre los siglos XVII y XVIII) de un sacerdote jesuita que convivió 24 años con los indígenas de estas tierras del Noroeste de la Nueva España, hoy Sonora México.

Entusiasmado con aquel descubrimiento, Bolton dio a conocer aquello para obtener recursos económicos con qué continuar su investigación, por lo que hizo su primera publicación en 1911 en una editorial de Nueva York con el título: “Father Kino´s lost history, its discovery and its value”.

Curiosamente el padre Kino murió en 1711 y 200 años después volvía a ser conocida su obra.
Siguieron otras publicaciones de Bolton entre 1919 y 1932, pero para un público muy reducido de lectores, como lo son las revistas especializadas.

No fue hasta que en 1936 la importante editorial Macmillan de Nueva York le publicó su obra monumental “The Rim of Christendom” o dicho en español, “Los Confines de la Cristiandad” que constituye la primera y mas importante biografía del padre Kino.  De ella se generaron multitud de artículos periodísticos en diarios y revistas, por lo que la obra de Kino se dio a conocer en toda América y gran parte de Europa.

Herbert E. Bolton fue premiado por Alfonso XIII, Rey de España, en 1926 y también por Victor Manuel III, Rey de Italia, en 1931. La Real Academia de la Historia, Madrid, España, lo hizo su Académico Correspondiente.
Pero definitivamente –estimado lector- lo que a nosotros los mexicanos nos importa, sobre todo a los sonorenses, es que su libro impulsó decididamente una serie de investigaciones históricas provechosas tanto para nuestro Estado como para Arizona, ya que este conocimiento sirvió para estrechar más los lazos de amistad entre sus habitantes porque compartimos un pasado común.

Este próximo mes de marzo Sonora y Arizona recordarán la obra del padre Kino por los 300 años que cumple de su fallecimiento y más ahora que se ha enriquecido enormemente por los esfuerzos de Gabriel Gómez Padilla y de Felipe Garrido al lograr una traducción de la obra de Bolton al idioma español y al Maestro Jorge Luis Ibarra, exdirector general de ANUIES en México y actual Secretario de Educación en Sonora, por haber hecho posible su publicación.