El Pueblo Mágico Número Dos de Sonora, después de Álamos, está metido en una lucha por parte de sus moradores que ciertamente en forma silenciosa otros a viva voz como este medio y todos los de nuestra editorial, pedimos se le de atención a tiempo a lo que queda de esta Villa, como se le llamó por décadas pues vemos como siguen siendo derribados inmisericordemente edificios centenarios sin que ninguna autoridad oficial llame la atención a los criminales del patrimonio histórico del hoy Pueblo Mágico.
  Debiera ponerse orden, vigilar que no se siga tirando edificios incluso emblemáticos. Cada alcalde o alcaldesa que llega al poder sin tentarse el alma otorga premisos y algunas veces ella misma se da a la tarea de derribar lo que está ya por mucho tiempo bien edificado y que para la ciudadanía representan algo emblemático como lo era la fuente de la calle 5 de Mayo, el Molino La Favorita o Victoria, las torres de los Presidentes a la salida sur, casonas y más casonas del centro, etc.
  Para dar más fuerza y  mayor proyección al Pueblo Mágico, hace falta divulgación intensa al margen de lo meramente oficial, éste es uno de los propósitos de nuestra casa Editorial Sonora Mágica y Desconocida (CLUB VERDE) por lo que estamos lanzando la revista MAGDALENA PUEBLO MÁGICO, hermanada con HISTORIA DE HERMOSILLO, para que los sonorenses bien nacidos, volteen a Magdalena y lo vean no como un pueblo problemático y violento, sino como lo que es, una bonita comunidad con bastantes rasgos coloniales que por fortuna aún le quedan, pese al daño cometido, y que vale la pena resguardarlos haciendo presión para que no se siga acabando con el acervo cultural del recién nombrado Pueblo Mágico Número Dos.
  Amigo lector, la revista “Magdalena Pueblo Mágico” está en sus manos, ojalá la disfrute.