El número  correspondiente al mes de Septiembre de 2011, ya está circulando ofreciendo una afortunada portada, en donde se aprecia el rostro eterno de la Doña, una mujer que tiene percha, pues como su madre desde niña bien se lo inculcó: “no basta ser bonita, hay que saber serlo”.

Y la Doña, mejor que nadie supo ser bonita creando un estilo tan propio que gracias a ello aunado a su gran talento, figura desde siempre en el universo de las grandes estrellas del cine.

La casa donde la Doña vino al mundo se dice está en venta. Su valor es muy grande y en dólares pues está situada en Álamos, el bellísimo y único Pueblo Mágico de Sonora, también conocido como la ciudad de los Portales.

La entrega de este mes patrio trae además un realto ameno, de cuando Alvaro Obregón perdió el brazo, y toda la serie de anécdotas leyendas que se han tejido en torno al suceso sangriento, como aquel episodio de cuando se quiso suicidar al verse imposiblitado, pero un asitente lo atajó a tiempo en sus intenciones, cosa curisa ese mismo militar que impidió que el General Obregón se dira un tiro, al poco él mismo se suicidó.

Un tema sobre los primeros carros que transitaron por los pueblos de Sonora. El ruido de sus motores estremecía las calles y las gentes salía a contemplar aquellas raras piezas mecánicas que eran importadas por Agua Prieta y Naco, siendo ensambladas de este lado, por lo que así nació una gran escuela de mecánicos en cada pueblo, conforme ascienta el autor del relato.

Rodolfo Rascón Valencia rescata la historai musical de Sonora publciada en un libro llamado Compositores de Sonora, en que se reune a los grandes y tan desconcidos compositores de este estado.

La leyenda de la Resucitada de Oquitoa, en una nueva versión “con más paja” que un cronista de Oquito reescribiera, pero cuya autoría es de Francisco Eloy Bustamante, ya que la tejió en uno de sus viajes a ese bello pueblo y al estar parado ante las ruinas del molino que allí existen.