LA CASA DEL GENERAL PLUTARCO ELÍAS CALLES EN AGUA PRIETA

POR ING. FRANCISCO CARRILLO GOMEZ

Gacias a la participación de los destacados revolucionarios de nuestro Estado como Plutarco Elías Calles y Álvaro Obregón, quienes fueron los encargados de proclamar el histórico documento de El Plan de Agua Prieta donde se desconocía el Gobierno de Venustiano Carranza quien pretendía quitarle a Sonora la propiedad de las aguas del Río Sonora para pasarlas a ser propiedad de la Federación, pero gracias a la valentía de estos dos caudillos se pudo evitar este atraco.

El documento original del “Plan de Agua Prieta” lo recibió en su administración el ex alcalde de Agua Prieta C. Baudelio Vildósola Terán en el periodo 1991-1994, quien vive en la casa que perteneció al General Plutarco Elías Calles en la Calle 3 Avenida 7 (Antes Calle Independencia, Avenida Allende) en Agua Prieta, la cual en el 2012 cumplió 100 años de haberse construido y en la que Don Baudelio Vildósola junto a su esposa Romelia Burgueño de Vildósola habita desde 1957.

Dicha casa nunca la habitó el General Calles ya que voló de Agua Prieta a los peldaños más altos del Gobierno Federal, pero fue adquirida por el Sr. Martín Burgueño quien fuera Presidente de Agua Prieta en 1939 y la habitó junto a su esposa Gregoria Torres de Burgueño (Suegros de Don Baudelio Vildósola Terán). Esta casa aun conserva su fachada original.

Una mañana del año de 1990, siendo alcalde de Agua Prieta el Sr. Baudelio Vildósola Terán, al llegar éste a su oficina recibió una llamada de una persona de la ciudad de Puebla y le dijo que tenía unos documentos que cree que pertenecen a Agua Prieta.

Esto porque una secretaria del General Calles, la cual era pariente de la persona que hizo la llamada a Agua Prieta, tuvo en su poder esos documentos y cuando ésta falleció se los dejó a sus familiares con la idea de que algún día regresaran a su lugar de origen, y de inmediato el alcalde Baudelio Vildósola y la persona que le llamó se pusieron de acuerdo para el traslado de Puebla a Agua Prieta.

El señor que trajo los documentos llegó acompañado de su esposa y un hijo y le hizo entrega de los documentos que eran nada más y nada menos que el documento original del PLAN DE AGUA PRIETA, y desde luego el entonces edil invitó a esta familia poblana a conocer su vivienda, la cual mandó construir el General Plutarco Elías Calles en el año de 1912.

El documento original del Plan de Agua Prieta, el papel más impregnado de historia aguapretense, hasta la fecha se encuentra en perfecto estado a pesar de los años y desde entonces son resguardados en el Palacio Municipal de Agua Prieta, donde la Sala del Cabildo es engalanada por este orgullo de Agua Prieta.

Así fue como 70 años después de la Promulgación del Plan de Agua Prieta, el documento original regresó a su lugar de origen.


Cuando el Gral. Obregón perdió el brazo y se quiso suicidar

Por IGNACIO SOLARES

E

L GENERAL YA MOCHO tomó su reloj de la mesita de noche, Ese reloj sería un portento de relojería suiza pero sus agujas eran tan finas que apenas si se veían. Se lo colocó en el muñón y le dio cuerda. En una ocasión le preguntaron por qué no lo usaba en el brazo bueno, el izquierdo, y contestó: “¿Y quién le va a dar cuerda, su chingada madre?”.

Cuando perdió el brazo derecho, en la batalla de Celaya, en el año de 1915, por una granada que explotó a su lado, Le provocó tal desesperación verse sin su brazo derecho, que con la mano que le quedaba libre, intentó suicidarse con su propia pistola. Por suerte, el teniente coronel Jesús Garza, que estaba junto, se lo impidió.


Lo que es la vida: fue el coronel Jesús Garza quien después se habría de suicidar. Qué extrañas son las reacciones de los humanos hacia la muerte, hacia la fascinación de la muerte, habría que decir. Como en su poema aquel, que tanto le elogiaron los intelectuales a Obregón, ¿cómo lo tituló?

“Cuando el alma del cuerpo se desprende,
y en el espacio asciende, 
las bóvedas celestes escalando,
las almas de otros mundos interroga, 
y con ellas dialoga, 
para volver al cuerpo sollozando.
 
Sí, sollozando al ver
de la materia la asquerosa miseria, 
con que la humanidad, en su quebranto, 
arrastra tanta vanidad sin fruto,
olvidando el tributo, 
que tiene que rendir al camposanto.
Allí todo es igual: ya en el calvario, 
es igual el osario;
y aunque distintos sus linajes sean, 
de hombres, mujeres, 
viejos y criaturas 
en las noches oscuras,
los fuegos fatuos se pasean.
  
 Un periodista le preguntó cómo había recuperado el brazo perdido, contestó sonriendo: “Muy fácil, eché una moneda de oro al aire y mi brazo cercenado salió volando a cogerla”. Respuesta que, en buena medida le inspiró su amigo, el escritor español Ramón María del Valle- Inclán, quien manejaba varias versiones sobre cómo había perdido su brazo izquierdo.   

Que si él mismo se lo mutiló para distraer a un león que lo perseguía; que si se lo cortaron porque no había carne para el puchero —¡jale aquí y corte sin piedad!, le ordenó a su mayordomo—; que si lo perdió tratando de forzar la recámara de una mujer esquiva; que si se lo arrancó el bandido mexicano Quírico, durante un duelo en un campo desolado. 

Pero Valle- Inclán, en un momento de intimidad después de unos coñacs, le confesó: perdí el brazo en una riña en el Café de la Montaña, en Madrid, entre la calle de Alcalá y la Carrera de San Jerónimo, durante una reyerta trivial con un grupo de gandules, en la que, por un golpe casual, se me incrustó la mancuernilla en el antebrazo, gangrenándolo y necesitando amputarse en consecuencia.

Buen humor el de don Ramón. En una foto que siempre conservó Obregón estaban los dos en la Plaza de Toros de la Condesa aplaudiendo juntos, cada uno con la mano que le quedaba, ya que Valle-Inclán era manco del brazo izquierdo y Obregón del derecho.

Puso agua de colonia francesa —con una ligera fragancia a maizales— en las mejillas, a las que palmeó suavemente. Recordó que Pancho Villa le decía “El perfumado”. Cabrón.
  Por supuesto, no creía que la muerte fuera femenina y hubiera que mostrarle el puño y pasar sobre de ella.

Pura retórica, indispensable en el juego político. Sobre la muerte podía hacer bromas y enfrentarla con valentía, a las mujeres de ninguna manera. Quizá por eso le afectó tanto la muerte de su madre y hasta tuvo una premonición de lo más dolorosa. A los quince años trabajaba en una hacienda de su hermano Alejandro , situada como a treinta leguas de Huatabampo, donde vivían. 

Una noche de lluvia, despertó sobresaltado, llorando y con una angustia que no le dejaba las manos quietas. Su hermano le preguntó qué le sucedía y él le contó que acababa de soñar… que su madrecita se moría… Veía clarito cómo se le alejaba el aire del cuerpo y se volvía un puro montoncito de huesos… Su hermano le echó la culpa a la cantidad de frijoles que habían cenado y muy tranquilo se volvió a dormir. La presencia de la lluvia se fue volviendo como el rumor de una catarata lejana.
Pero él ya no pudo pegar los ojos, y casi diría que ni siquiera se sorprendió —el verdadero miedo ya lo había sufrido antes— cuando al amanecer escucharon el galope de un caballo que se acercaba a la casa de la hacienda. En efecto, era un enviado que iba a informarles que su madre había muerto de un ataque al corazón esa misma noche en la casa de Huatabampo.

Esa experiencia marcó su relación con las mujeres —a pesar de haberse casado dos veces— porque siempre las mantenía a distancia, con respeto pero a distancia, sus reacciones efusivas le provocaban alergia y quizá por ello no había tenido amantes, por más que oportunidades no le hubieran faltado. 

A su segunda esposa, María Tapia, siempre la había tenido alejada de la atención pública. ¿Influiría que su padre murió a los pocos meses de haber nacido él, y que lo educaron su madre y sus hermanas mayores: Cenobia, María y Rosa? Cuántas lágrimas femeninas vio desde niño derramarse a su alrededor. 

Qué chinga nos han parado las mujeres, porque la verdad es que desde el inicio de los tiempos, uno
de los papeles más importantes que han jugado, ha sido el de lloronas. Es bueno llorar y lamentarse en los
funerales, así como es bueno regocijarse con un nacimiento, pero ellas exageraban. No lo soportaba.

Como si esas voces ancestrales, atávicas, resucitaran siempre ante el nacimiento o la muerte de un nuevo ser llegado al mundo. Una liturgia en la que ningún hombre podía participar, y menos un militar bragado como él.

Desde niño aprendió a luchar contra los elementos naturales. Las heladas, el chahuistle, la lluvia, los
huracanes, el sol del desierto; carajo, podía asumir los asesinatos de Carranza y Villa, la matanza de Huitzilac, la guerra cristera, el exterminio de los yaquis, pero de las viejas era mejor mantenerse a distancia, bien lo sabía.

El deber cumplido y el ejercicio del poder le resultaban un afrodisiaco suficiente. Cuando la Lorenza le propuso leerle la suerte en el poso del café —ahora que, parecía, tantos seres oscuros atentaban contra su vida— Obregón abrió unos ojos enormes y le respondió que de ninguna manera, porque él sabía muy bien lo que sucedería en su futuro, gracias a sus visiones —o entrevisiones, no había que sonar pretencioso—, tenía clara conciencia de los obstáculos y las circunstancias que se abrían y abrirían ante él en los años siguientes. De quién cuidarse y de quién no.  — Mira, Lorenza, hasta sé cuántos años voy a vivir.

¿Cómo la ves?
  — ¿ Cuántos, mi general? 
  — Ochenta y ocho, ni uno más ni uno menos.  

El general invicto recién electo  presidente por segunda vez, murio asesinado el 17 de julio de 1928. a la edad de 48 años.

Se cuenta que estando aun convaleciente recién amputado del brazo, le preguntaba a sus subalternos que si qué decía la gente de él: “Que si todavía supura, mi general”, respondían.
 ¡Su pura madre!, dijo el caudillo.

 


GOBERNADOR DON IGNACIO SOTO

Ignacio Soto Martínez

N: Bavispe Mayo 12 de 1890.

Se hizo cargo del Poder Ejecutivo el 1 de Septiembre de 1949, para ejercerlo hasta el 30 de Agosto de 1955. Se destacó su administración por la construcción de carreteras pavimentadas; nunca antes en Sonora se había invertido tanto en la apertura de caminos. También invirtió grandes recursos en la Educación Pública.

Antes de hacerse cargo del Gobierno de Sonora fue tesorero de la Cámara Federal de Diputados; pero su mayor vocación fue la creación de empresas comerciales;sus mayores méritos en este sentido fueron la creación de la fabrica de llantas “General Popo”, en el Distrito Federal y la fabrica de cemento “La Campana” en Hermosillo.

En las ciudades y los pueblos de Sonora todavía existen obras que se hicieron en la progresista administración del señor Soto.
Lo que escribió el periodista Leopoldo V. Ceceña sobre Don Ignacio Soto allá por 1948.

“…Ignacio Soto todo dinamismo y energía es el hombre_tipo sonorense; a su semejanza están todos ellos: progresistas, indomables, laboriosos, trabajadores; un examen somero de las actividades de Ignacio Soto nos convence de sus cualidades excepcionales de este hombre. Lancemos una perspectiva. Nació en Bavispe Sonora el 12 de mayo de 1890; se halla pues en pleno vigor físico y mental. En 1923, a los 33 años de edad inicia su labor empresarial tomando parte activa y principal en la organización de la Compañía Hulera “El Popo”, ahora “General Popo SA”, nombrándosele vicepresidente.

Cuatro años después organizó la Compañía de Servicios Públicos de Agua Prieta (Luz y Agua) habiendo sido designado Presidente; en 1929 fundó Cemento Pórtland Nacional SA en Hermosillo y los accionistas lo nombraron Vicepresidente; pero el progreso de esta Compañía lleva a Soto a la Presidencia y Gerencia General. En 1932, Soto fundó en Nogales el Banco de Nogales resultando Presidente de la Institución; el mismo año organizó la Compañía de Servicios Públicos de Nogales llegando a ser Presidente; fue el mismo año de 1932 cuando Soto fue invitado a formar parte del Rotary Club International de Nogales Arizona.

Su dinamismo inagotable lo hizo ver que esa organización internacional que tantos beneficios derrama en las comunidades, era indispensable que arraigase en suelo mexicano y particularmente Sonora.

Un año después Soto organizó el Club Rotario de Nogales Sonora, resultando electo su Primer Presidente y colocando así la primera piedra del Rotarismo en Sonora; en ese año reorganiza también la Cámara de Comercio de Nogales resultando electo Presidente. En 1933 Soto organizó la Fiesta de la Plata en Nogales Sonora, que tanto renombre alcanzara por haber constituido un suceso en el que participaron personalidades de uno y otro lado de la frontera.

En 1937 Soto fue designado Presidente de la Cámara de Comercio de Hermosillo permaneciendo por cinco años en el cargo, nombrándosele Presidente Honorario por aclamación. Actualmente desempeña con gran brillantez la Presidencia de la Cámara en Sonora de la Industria de Transformación. Para nadie es un misterio que las gentes de Sonora abrigan el deseo ferviente de que Soto ocupe la gubernatura de su Estado natal.

De ese anhelo pude darme cuenta durante el último recorrido que hice por la entidad. Soto tiene arraigo indiscutible entre las clases trabajadoras… Soto, Gobernador de Sonora, sería al igual que Abelardo L. Rodríguez el mejor símbolo en que pudiese inspirarse el progreso patrio y el deseo de hacer bien a la Nación.”


DISCURSO DEL PROFESOR ALBERTO GUTIÉRREZ

Por Enriqueta de PARODI

MEMORABLE, en la historia educativa de Sonora, es y debe ser para el futuro, aquel discurso pronuciado por el Prof. Alberto Gutiérrez, Director Gral. de Educación en el Estado, el 15 de septiembre de 1945 desde el balcón central del Palacio de Gobierno.

Memorable porque en ese discurso dió a conocer al Estado el donativo de $400,000.00 que de su propio peculio el señor Gral. Abelardo L. Rodríguez, Gobernador Constitucional del Estado, y su digna esposa la señora Aída S. de Rodríguez, ofrecían para dotar de Becas a los estudiantes que por dificultades económicas, no pudieran continuar su educación.

El proyecto de los esposos Rodríguez era que los $400,000.00 donados se distribuyeran en cuatro partidas de $100,000.00 para cada año de Gobierno que faltaba al General para cumplir su período, dotando de Becas con esa suma a tantos estudiantes como fuera posible. Por disposición del propio señor Gobernador, el señor Prof. Gutiérrez invitó a un número de personas de reconocido entusiasmo en la obra social y cultural, para que, después de un cambio de impresiones, se procediera a formular un reglamento que sirviera de base a la concesión de las Becas.
Del cambio de impresiones habido entre las personas que fuimos invitadas para el objeto, resultó el acuerdo de nombrar una comisión para que entrevistara la señor General Rodríguez y a su esposa, y se les expusiera la conveniencia de que la cantidad de $400,000.00 que ellos donaban para Becas, quedara como CAPITAL para la creación de una Fundación y que fueran los intereses de ese capital, los que se destinaran a Becas para estudiantes.

La Comisión obtuvo el más rotundo de los éxitos, pues tanto el señor General Rodríguez como su esposa, aceptaron la sugestión del grupo que había hecho el estudio, y quedó aprobado el acuerdo de que en el mes de enero del año de 1946, quedara constituída la Fundación “Esposos Rodríguez” con una base económica de $400,000.00

Y en memoria del Prof. Alberto Gutiérrez y en la mía, quedará el recuerdo de aquella mañana del 4 de enero de 1946, en que, a invitación del señor General Rodríguez, nos reunimos en el despacho del Director de Educación, y recibimos de manos del señor Francisco Sánchez González, secretario particular del Gobernador, la suma no de $400,000.00 sino la de $1’000,000.00. Fueron testigos de aquel acto trascendente, todos los empleados de la Dirección de Educación, que tan gratamente impresionados y sorprendidos como nosotros comprendieron que para las juventudes estudiosas y humildes de Sonora, se abría un horizonte nuevo, lleno de vigorosas posibilidades.

Tuvimos razón al sorprendernos, pues el donativo había aumentado en $600,000.00. La Fundación “Esposos Rodríguez” iniciaría pues sus actividades con el fondo importante de $1’000,000.00. La noticia, difundida por la prensa local y dada a conocer por los corresponsales de la prensa de fuera, causó una gran admiración. No se encuentran seres altruistas todos los días, por eso el entusiasmo y los aplausos rebasaron los límites regionales, para constituir una sensacional noticia nacional.

Ese mismo día 4 de enero, se hizo el depósito provisional del MILLON de pesos, en el Banco del Pacífico.

Y pocos días después, fuimos de nuevo invitados para una reunión en la cual se acordó suplicar al Sr. General Abelardo L. Rodríguez, que como Fundadores de la noble Institución “Esposos Rodríguez” designaran a las personas que deberían integrar el Patronato a cuyo cuidado deberían estar los fondos de la misma. Habiendo quedado integrado dicho Patronato por veinticuatro miembros con carácter vitalicio, y cuyos nombres se dan a conocer en otra parte de este folleto.

Cumplidos todos los requisitos legales para que la Fundación Esposos Rodríguez empiece a llenar su alto cometido en los terrenos de la educación y la cultura entre los estudiantes sonorenses, en una reunión informal a la que fuimos citados los miembros del Patronato, en el despacho que ocupa dicho Patronato en el Edificio Sonora, el señor Prof. Alberto Gutiérrez, Presidente del mismo, nos informó que el señor General Rodríguez y su esposa, habían tomado el acuerdo posteriormente, de hacer un nuevo donativo de MEDIO MILLON de pesos más, con el noble objeto de que el número de Becas que se concedan a los estudiantes sonorenses, sea mayor.

Nuevamente la emoción producida por este gesto de los esposos Rodríguez nos dominó; comprendiendo la trascendencia que para nuestras juventudes estudiosas significa la mayor potencialidad económica de la Fundación “ESPOSOS RODRIGUEZ”, fuimos los primeros en aplaudir el nuevo donativo del cual se nos dió conocimiento.

La pequeña historia del nacimiento de la Fundación “ESPOSOS RODRIGUEZ”, debe quedar para el futuro de la Institución, y para el conocimiento de todos aquellos muchachos nuestros que al cobijo económico de esta noble Fundación, puedan abrirse amplio campo en la vida mejor preparados; por eso los Patronos de la Fundación hemos querido consignar en estas páginas los momentos culminantes que precedieron al nacimiento de esta Institución.

Ojalá que al paso de los años, cuando los nobles benefactores de la juventud sonorense, señores Rodríguez, y los que hemos ocupado por primera vez y con noble satisfacción los veinte y cuatro sitiales de este Patronato hayamos desaparecido del mundo de los vivos, los hijos de la Fundación “ESPOSOS RODRIGUEZ” que sucederán en cadena interminable en el tiempo, sigan pronunciando reverentemente el nombre de esta mujer y de este hombre que en un gesto de altruismo, de humana comprensión, de noble desprendimiento, supieron romper las negras barreras del egoismo, de la indiferencia para el dolor y las necesidades de los pobres, y abriendo ampliamente la puerta del cofre de su fortuna personal, pusieron al servicio de las juventudes sonorenses del presente y del porvenir ese MILLON y MEDIO de pesos que abrirá amplios caminos en los terrenos del estudio, a nuestros queridos muchachos, a esta juventud en la que descansa el mañana luminoso de Sonora


El Gral. Juan G. Cabral no pudo tomar el cargo de Gobernador

Nació en Minas Prietas, Sonora, el 3 de abril de 1883. Realiza sus estudios primarios en su pueblo natal, luego ingresa al Colegio de Sonora y después a la Universidad de Arizona, en Estados Unidos. En 1906, participa en la huelga de Cananea, relacionándose con los entonces magonistas Manuel M. Diéguez, Esteban Baca Calderón y Juan José Ríos.

Poco antes de las elecciones de 1910 –al lado de Salvador Alvarado, Pedro F. Bracamonte y Rafael T. Romero– organiza en Cananea un levantamiento armado contra Porfirio Díaz. Delatados, Alvarado y Cabral se ven obligados a huir a los Estados Unidos.

Al estallido de la Revolución Cabral reúne un pequeño grupo que, con la ayuda de José María Maytorena, consigue internarse en territorio nacional para operar en las cercanías de Agua Prieta.

Durante 1911 participa en los siguientes hechos de armas: toma de Cuquiárachi, Fronteras, Bacoachi y Arizpe, así como en las ocupaciones de Cananea y Naco, méritos por los que Francisco I. Madero lo nombra coronel de caballería.

Al triunfo maderista obtienela comandancia de las fuerzas rurales de Sonora (julio de 1911), de donde pasa a la comandancia de la Tercer Zona de la Gendarmería Fiscal con asiento en la Villa de Magdalena (febrero de 1912).

Cabral destaca también en la lucha contra la rebelión orozquista.


Maytorena y Pancho Villa los compadres que rompieron con Carranza

En febrero de 1913 el gobernador José María Maytorena pidió licencia por seis meses al Congreso estatal para ausentarse e ir a combatir a Victoriano Huerta.

Dejó en su lugar a Ignacio L. Pesqueira y marchó a Estados Unidos, donde conversó con el Secretario de Estado William Bryan acerca de su oposición a reconocer a Huerta como presidente. Casi al final de su licencia, regresó a Sonora y Venustiano Carranza le autorizó para que en agosto reasumiera la gubernatura del estado; Maytorena reclamó el mando militar y los jefes del movimiento se negaron.

En los salones de la Presidencia Municipal de Cananea se reunieron Ignacio Bonillas, Calles, Ignacio Pesqueira, Manuel M. Diéguez y varios diputados locales para buscar la forma en que Maytorena no reasumiera la gubernatura.

La conspiración se hizo saber y Maytorena detuvo a Pesqueira, destituyó a Calles como jefe de armas en Nogales y a Bonillas como prefecto de Arizpe. Calles se negó a dejar su cargo; Bonillas y Pesqueira se exiliaron en Estados Unidos.
Diéguez fue reincorporado al ejército y Obregón estuvo al mando del mismo, mientras Maytorena fue aceptado como gobernador de Sonora bajo el entendimiento de que se desempeñaría como tal hasta el momento adecuado para prescindir de él.

Carranza llegó a Sonora a mediados de septiembre de 1913. Para octubre, la relación entre Maytorena y Carranza parecía romperse. La ruptura definitiva se consolidó cuando Carranza nombró a Ignacio Pesqueira secretario de Guerra.

El 1 de diciembre Calles fue ascendido a coronel; Carranza le tenía particular aprecio y confianza.

En marzo de 1914 Calles fue designado comandante militar de la plaza de Hermosillo y jefe de las fuerzas fijas de Sonora, tiempo en el cual se dedicó a reducir el poder de Maytorena y éste, en reciprocidad, con el apoyo de jefes yaquis hostiliza a Calles hasta provocar su repliegue al norte del estado.

En septiembre de 1914 Maytorena y su compadre Francisco Villa rompen relaciones con el gobierno de Venustiano Carranza.

A fines del mes, Calles regresó a Sonora y pasó por Agua Prieta, donde saludó por última vez a su padre, que murió tres años después.

El 1 de octubre se inició en Nacozari el inminente enfrentamiento entre las tropas de Calles y Maytorena. Los maytorenistas, con 10 mil hombres y los yaquis peleando a su favor; sitiaron Nacozari por 107 días.

Calles y Benjamín Hill resistieron con 800 hombres hasta que resultaron victoriosos. Calles, en ese entonces general brigadier, permanece en Agua Prieta adiestrando brigadas y vigilando las acciones de las tropas de Maytorena en 1915.

El 4 de agosto de 1915 Carranza lo nombró gobernador interino de Sonora y comandante militar de su estado natal, desempeñándose como tal hasta el 16 de mayo de 1916.

Durante los diez meses de su interinato, Calles se dedicó simultáneamente a enfrentar a los jefes yaquis de Maytorena.

 


Los Notables de Sonora

EN PÁGINAS ANTERIORES NOS HEMOS REFERIDO A LOS NOTABLES DE SINALOA Y SONORA, PROMINENTES POR SER INDIVIDUOS RICOS, EDUCADOS E INFLUYENTES; ADEMÁS, ERAN DE ORIGEN ESPAÑOL, Y SIN TENER CARGOS EN EL GOBIERNO SUS OPINIONES CONTABAN ANTE LAS AUTORIDADES LOCALES.

Sus familias eran las más ilustres de la región, en contraste con la mayor parte de la gente de la zona, que era pobre, sin estudios, de costumbres rudas y sin otro recurso que su trabajo para ganarse la vida.

Los notables eran hijos de familias distinguidas, formadas por inmigrantes españoles que llegaron al noroeste a fines del siglo XVIII, o antes. Vivían en los principales centros urbanos de la región y eran dueños de los negocios más importantes en cada localidad. En una palabra, formaban la elite de la sociedad regional.

Al sur de la provincia de Sinaloa, en los reales de Cosalá y El Rosario, estaban las familias Iriarte, Verdugo y Gaxiola; en Culiacán radicaban las familias De la Vega, Fernández Rojo, Martínez de Vea y Espinosa de los Monteros.
En el norte de Sinaloa, en el real de Álamos, vivían las poderosas familia:
Almada y Salido,
y también las familias
González de Zayas,
Campoy,
Esquer,
Valenzuela
y Elías González.
Al norte de Sonora, en la ciudad de Arizpe, estaban las familias:
Escalante, Moreno,
otra rama de los Elías González
y los Bustamante, por mencionar algunas.

Entre los ríos San Miguel y Sonora, en Horcasitas, Pitic y Ures, las familias destacadas eran:
las Íñigo,
Aguilar,
Monteverde,
Gándara,
Cubillas,
Astiazarán
y Uruchurtu.

Los notables de Sonora y Sinaloa habían sido favorecidos por la política de los borbones: fueron los beneficiarios de la expulsión de los jesuitas, de la privatización de las tierras misionales y realengas, de los incentivos a la minería y de la liberalización del comercio.

LOS INTENDENTES

Los intendentes de Arizpe habían ayudado mucho a la acumulación de las fortunas de los notables, hasta con la tolerancia del contrabando con los navegantes ingleses y estadunidenses.

Poseían considerables caudales (a nivel local, porque no podrían figurar entre los grandes ricos de la Nueva España), empresas ganaderas, agrícolas, mineras y comerciales; al parecer, no dependían del crédito, sino que podían financiar sus propios negocios gracias a la diversificación de sus inversiones, e incluso podían financiar a empresarios menores.

El comercio de importación era su actividad preferida, porque permitía altos márgenes de ganancia y los riesgos de la inversión no eran tan grandes como en la minería, la agricultura y la ganadería. Por lo general, compraban las mercancías extranjeras en los puertos y pagaban con plata en pasta, es decir, no acuñada; luego distribuían las mercancías en una amplia comarca por medio de una red de intermediarios, muchos de los cuales estaban emparentados con los jefes de las familias poderosas.

A través del comercio interno y de sus otras empresas, los notables procuraban captar la plata producida en la región, ya que era este metal el único producto que demandaban los comerciantes extranjeros.

Los notables procuraban establecer alianzas entre familias poderosas por medio de vínculos matrimoniales, con objeto de concertar actividades económicas y políticas, de reforzar sus inversiones y de acrecentar su prestigio social, todo lo cual redundaba en beneficio de sus negocios y de su influencia en la región.

Esta manera de organizar las actividades económicas y políticas era la forma común de construir las sociedades mercantiles en la Nueva España.

La constitución española de 1812 favoreció a los notables por la importancia que concedió a la organización política local y regional, al restablecer el ayuntamiento y al crear la diputación provincial. Fueron los notables quienes se apropiaron de los ayuntamientos y quienes colocaron a su gente en la diputación, y de esta manera empezaron a ejercer funciones de gobierno de manera abierta y legal.

Con la independencia desapareció el aparato gubernamental que rigió durante la Colonia y, aunque las provincias se reconocieron como integrantes de una nueva nación, la mexicana, el gobierno superior de la ciudad de México era débil.

Así, en las provincias de Sonora y Sinaloa los notables tomaron las riendas del gobierno de sus localidades y lucharon por controlar la región, prácticamente sin el contrapeso de una autoridad superior.

Los nexos políticos de las provincias de Sinaloa y Sonora con la sociedad nacional y con el gobierno general de la nación se hicieron aún más débiles que durante la época colonial.

El 30 de enero de 1824, cuando se publicó el Acta Constitutiva de la Federación Mexicana, nació formalmente el estado interno de Occidente, el teatro para la actividad política de cinco grupos de notables. La competencia entre ellos sería intensa, como lo veremos en el siguiente apartado.

 


TENIENTE CORONEL GENERAL JOSÉ MARÍA GONZÁLEZ HERMOSILLO

El Mariscal de Campo Don José María González de Hermosillo fue un Insurgente mexicano. Nació en Zapotlán el Grande, hoy Ciudad Guzmán, Jalisco el 2 de febrero del año de 1774, hijo legítimo de don Andrés González de Hermosillo (aparentemente oriundo de San Juan de los Lagos) y Doña Rosalía Chávez y Romero. Bautizado el día 5 de febrero de 1774 en la parroquia del pueblo por el Bachiller don Antonio Bustillo, quien se desempeñaba como cura interino. Hacia el año de 1780, la familia González de Hermosillo se trasladó a El Puesto de Loreto, de la jurisdicción de Mexticacán. Se casó con la Señorita Guadalupe Jiménez Jaure en 1792, ante el Bachiller Juan Nepomuceno Báez.

El 7 de octubre de 1810 decidió unirse a la causa insurgente, entrevistándose personalmente con Don Miguel Hidalgo en Guadalajara, quien le extiende la comisión de extender la insurrección en Sonora y Sinaloa, expidiéndole el nombramiento de Teniente Coronel. A finales del año, González de Hermosillo logró su primera victoria al tomar la plaza de El Real del Rosario en Sinaloa, custodiada por más de mil hombres a las órdenes del Coronel español Pedro Villaescusa, a quien perdona la vida bajo promesa de no combatir a los insurgentes. El cura Hidalgo entonces, lo promueve a Coronel.

Para 1814, González de Hermosillo logra apoderarse del pueblo de Cuquío, al atacar al realista José Trinidad Landa, quien encabezaba la defensa, respaldado por más de mil hombres. Con este triunfo González de Hermosillo es elevado al grado de Brigadier y Comandante General de la Provincia de la Nueva Galicia. Para 1817 el Congreso de Chilpancingo nombró para Comandante General de Nueva Galicia al señor Mariscal de Campo don José María González de Hermosillo, alcanzando uno de los más altos y honoríficos cargos de la carrera militar, como premio por su defensa a favor de la insurgencia.

En carta fechada en Cantera el 13 de marzo de 1818, el Coronel Hermenegildo Revuelta, Comandante de Lagos, dirigida al Teniente Coronel Francisco de Falla, Comandante militar de la Villa de León, comunica, entre otros asuntos: “El Indio Candelario mató a Hermosillo…” El padre José María Uribe, el 1 de febrero de 1825, dejó constancia: “… murió a manos de un mal Americano (ciudadano) por cumplir con la mayor eficacia las órdenes de dicho Gobierno, acompañándole en la carrera militar sus dos hijos, los ciudadanos Marcos e Inés… sobresaliendo en entusiasmo e intrepidez por la libertad de la Nación…”

Para el 5 de septiembre de 1828, siendo Gobernador del Estado de Occidente (hoy Sonora y Sinaloa) don José María Gaxiola, el Congreso de dicha Entidad expidió una ley fechada en Concepción de Álamos, que por ese tiempo era su capital y decreta que la Villa del Pitic cambiara de nombre por el de “Hermosillo” y tuviera categoría de ciudad, en memoria del Mariscal de Campo don José María González de Hermosillo. El 14 de octubre de 1830, el Congreso de la Unión expidió la ley separando el Estado de Occidente en dos Estados que ahora son Sinaloa y Sonora. Finalmente, el 13 de marzo de 1831, el Congreso del Estado de Sonora decretó a la ciudad de Hermosillo, como capital del Estado. La antigua Villa del Pitic, hoy Hermosillo, Sonora, honra a perpetuidad la memoria de un insigne insurgente, orgulloso hijo de Zapotlán El Grande, Jalisco. [1]


PROCESO Y FIN TRÁGICO DELPADRE DE LA PATRIA DON MIGUEL HIDALGO Y COSTILLA

Epifanio Zamorano R.

Habiendo sido traicionado el Libertador Hidalgo, y hecho prisionero en Acatita de Bajan el 21 de Marzo de 1811, se le condujo con los demás caudillos a la ciudad de Chihuahua, a la que arribó el día 21 de Abril de 1811.

Al Padre Hidalgo se le destinó como celda el cubo de la torre de la Iglesia del ex-Convento de Jesuitas, que abarcaba lo que hoy, divididos por la calle Libertad, son los Palacios del Gobierno del Estado y Federal; este último al lado norte. Aquella estrecha celda aún permanece intacta custodiada por un militar, y puede ser visitada en cualquier día hábil.

Por el frente sur del Palacio Federal frente a donde se encuentra oculto por la nueva construcción el calabozo, fue construida una columna en la que, con letras doradas aparece la siguiente inscripción: “Este es el lugar que sirvió de prisión al Sr. Cura Don Miguel Hidalgo y Costilla, Padre de la Independencia Mexicana, durante el tiempo que duró su proceso. De aquí salió el día 30 de julio de 1811 a regar con su sangre generosa la santa causa de la Independencia Mexicana”.

El español don Juan Ruiz de Bustamante fue quien instruyó sumario a Hidalgo, y el 6 de mayo se designó el Consejo de Guerra que emitiría sentencia según las declaraciones que les fueran entregadas; el cual estuvo compuesto por el Coronel Manuel Salcedo; los Tenientes Coroneles Pedro Nicolas Terrazas, José Joaquín Ugarte y Pedro Nolasco Carrasco, y el Capitán Simón Elías González; además el Teniente Pedro Armendáriz.

Para la formación de la causa se comisionó al Alférez Don Angel Abella, fungiendo como Secretario el Soldado de la Tercera Compañía Volante, Francisco Salcido.

Se dió al proceso particular del libertador el triple carácter de civil, militar y eclesiástico. Abella tomó con gran diligencia las declaraciones de Hidalgo durante los días 7, 8 y 9 de Mayo. Aquel declaró haber creído siempre que la independencia seria útil para el país; que concibió el proyecto de realizarla cuando Allende le aseguró que ya contaba con sobrados elementos.

Que en efecto levantó ejércitos, fabricó armas, acuñó monedas, nombró jefes, lanzó manifiestos y envió un agente diplomático a los Estados Unidos, y se responsabilizó por la matanza de españoles en Valladolid y Guadalajara. Que no ejerció funciones sacerdotales durante el movimiento por considerarse inhabilitado para ello; que no tomó objetos sagrados de las Iglesias; que no recibió sugestión alguna de Napoleón Bonaparte; y que sus acciones estuvieron fundadas en “EL DERECHO QUE TODO CIUDADANO TIENE CUANDO CREE QUE LA PATRIA ESTA A RIESGO DE PERDERSE”.

El Tribunal de la Inquisición arrimó leña a la hoguera al revivir un juicio contra Hidalgo que había sido archivado en 1800; mediante formal acusación que el 7 de Febrero de 1811 hizo el Doctor Manuel de Flores, Inquisidor Fiscal y que en su oportunidad fue enviado a Chihuahua.

Tomadas por Abella la parte de las declaraciones que le correspondían, el Obispo de Durango Francisco Javier de Olivares designó al Canónigo de aquella Catedral, para que instruyera la causa eclesiástica a Hidalgo. Y el día 10 de junio de 1811, el acusado mediante un extenso escrito rebatió los doce puntos que contenía la acusación de la Inquisición; y el día 14 el Juez eclesiástico dio por bien recibidas las declaraciones y regresó el proceso al Auditor Don Rafael Bracho para que emitiera su dictamen.

Este lo presentó el día 3 de julio resumiendo los cargos contra el Libertador, de quién opinó era reo de alta traición, mandante de horrorosos crímenes y monstruo tal, -decía- debería morir por ello, confiscársele sus bienes y dar al fuego sus proclamas y papeles; respecto al género de muerte, la más afrentosa que pudiera escogerse no satisfacerla la venganza pública, pero que dado el carácter sacerdotal del reo y la falta de verdugo que le diera garrote vil, debería ser pasado por las armas.
El día 29 de Julio se hizo comparecer a Hidalgo ante el Tribunal Eclesiástico, vestido con ropas sacerdotales, de las que fue siendo despojado prenda tras prenda, hasta dejarlo con traje de seglar, según las reglas prescritas por el Pontifical Romano. Consumada la degradación según la sentencia emitida; Abella hizo ponerse de rodillas al reo y en tal posición le leyó la sentencia de muerte a que había sido condenado.

Al alba del día 30 de Julio recibió Hidalgo los servicios espirituales de su religión impartidos por el padre Juan José Baca. Un día antes en los muros de su celda había escrito con carbón las siguientes décimas dedicadas al Alcalde Melchor Guaspe y a su Guardián Miguel Ortega:

A Guaspe.
Melchor, tu buen corazón ha adunado con pericia
lo que pide la justicia,
aconseja la razón
y exige la compasión.

Das consuelo al desválido
en cuanto te es permitido
partes el postre con él
y agradecido Miguel
te dá las gracias rendido.
Ortega tu crianza fina,
Tu dulce y estilo amable
siempre te harán apreciable
aun con gente peregrina.

Tiene protección divina
la piedad que has ejercido
con un pobre desválido
que mañana va a morir,
y no puede retribuír
ningún favor recibido.

Esta conducta humanitaria de Guaspe hacia el Libertador, le valió el que se le permitiera continuar en el país, al ser expulsados los españoles, ya consumada la independencia.

A las 7:00 horas fue conducido Hidalgo al patio del Ex-Colegio de Jesuítas; hoy patio del Palacio de Gobierno del Estado, donde fue pasado por las armas. Las primeras tres descargas no bastaron para concluir con aquella gran vida. Fue necesario que el Jefe del Pelotón de ejecución ordenará a dos de sus soldados colocar la boca de sus fusiles sobre su corazón y disparar, con lo que dieron fin a su nefasta obra.

El cadáver fue expuesto en una silla colocada sobre una tarima, a la derecha de la puerta principal del actual Palacio de Gobierno. Al anochecer se le condujo al interior del Convento. Serias dificultades encontraron para encontrar quien se prestará a decapitar el cuerpo del Libertador pues nadie se atrevía a hacerlo.

Recurrieron entonces a la cárcel pública y ofrecieron la libertad a reos que purgaban largas condenas, por hacerlo reusandose todos, hasta que localizaron a un indígena de la raza Tarahumara de nombre José Manuel, que aceptó pero aún fue necesario animarlo con sotol (licor regional) y prometerle además una limeta (botella de cuello delgado) del mismo licor. Conducido aquel infeliz, al Convento, a una orden del Intendente de las Provincias Internas Don Nemesio Salcedo, de un solo golpe de machete cercenó la cabeza.

El cuerpo decapitado fue recogido y velado esa noche por los Padres Franciscanos, quienes le dieron sepultura al día siguiente en la Capilla de San Antonio del Templo de San Francisco.

Tanto la cabeza de Hidalgo como las de Allende, Aldama y Jiménez fueron conservadas en sal por los practicantes del hospital y conducidas por ordenes del sanguinario Calleja a la ciudad de Guanajuato, en donde fueron metidas en jaulas de hierro que se colocaron en los cuatro ángulos de la Alhóndiga de Granadita donde permanecieron durante diez años, hasta que es vísperas de la independencia en 1821 , el pueblo las, rescató y condujo a la Ermita de San Sebastián.

Se impone decir que Hidalgo fue fusilado de frente mas no así Allende, Aldama y Jiménez que lo fueron por la espalda el día 26 de Junio de 1811, asignándoles el estigma de traidores.

El triunvirato que gobernó el país a la caída de Iturbide, dispuso que los cuerpos y cabezas de Hidalgo Allende, Aldama y Jiménez fueran exhumados y conducidos a la ciudad de México, en donde con grandes honores el día 16 de Septiembre de 1823, se les coloco en las criptas destinadas a los virreyes en el Altar Mayor de la Catedral Metropolitana.

Siendo Presidente de México el Sr. General Plutarco Elías Calles, considerando que aquellos venerable restos deberían reposar en el Altar de la Patria; dispuso que una vez más fueran exhumados y trasladados con los honores correspondientes, colocados en gaveta especiales y depositados en el monumento a la Independencia en el Paseo de la Reforma, lo que se cumplió el día 16 de Septiembre de 1925.


GENERAL SALVADOR ALVARADO

Nació el 16 de septiembre de 1880 y fue sinaloense de nacimiento, sonorense por adopción y yucateco por su obra. Fue comerciante y boticario. Aparentemente simpatizó con la Huelga de Cananea.

Contrario a la séptima reelección del presidente Porfirio Díaz, Alvarado inmediatamente apoyó al movimiento antirreeleccionista. Luego fue de los primeros en tomar las armas a favor de Francisco I. Madero: participó en el asalto al cuartel de Hermosillo; en 1911, bajo las órdenes de Juan G. Cabral, alcanzó los grados de Mayor y de Teniente Coronel. Alvarado combatió la defección de Pascual Orozco y llegó a ser Jefe de un Cuerpo Auxiliar Federal.

A raíz de los sucesos de febrero de 1913, Alvarado desconoció a Victoriano Huerta y se sumó a la lucha constitucionalista. Venustiano Carranza lo ascendió a Coronel y lo nombró Jefe de la zona central de Sonora; ya como General se convirtió en uno de los miembros más prominentes del constitucionalismo sonorense, aunque con independencia política de Álvaro Obregón.

General Salvador Alvarado Rubio (18801924) fue un militar y estadista mexicano que participó en la Revolución mexicana, general del ejército Constitucionalista bajo las órdenes de Venustiano Carranza. Fue gobernador de Yucatán en 1917. Hay un municipio Salvador Alvarado en el estado de Sinaloa, donde nació, que lleva en su honor

A consecuencia de la lucha de facciones en Sonora, José María Maytorena desconoció a Venustiano Carranza, sumándose a la rebelión los soldados de Alvarado. No sólo fue traicionado este sino que fue confinado en la penitenciaría de Hermosillo. En octubre de 1914, tras tres meses de cárcel, fue liberado gracias a las gestiones de un grupo de convencionistas. Poco después, Carranza se estableció en el puerto de Veracruz y encomendó a Alvarado la tarea de reorganizar las tropas constitucionalistas de Puebla y Tlaxcala.

[Presencia en Yucatán

Artículo principal: Revolución mexicana en  

Salvador Alvarado en un mural del pintor yucateco Fernando Castro Pacheco.

Al levantamiento de Abel Ortiz Argumedo en Yucatán, Carranza lo designó comandante militar en ese estado para que jefaturara el movimiento constitucionalista durante el proceso revolucionario en Yucatán. En marzo de 1915 entró triunfante a Mérida, tras haber derrotado a los rebeldes en Blanca Flor, localidad del estado de Campeche. La carrera política de Salvador Alvarado llegó a su cúspide cuando fue gobernador y comandante militar de Yucatán, de 1915 a 1918.

Fue entonces cuando se manifestó como un gran reformador social, tarea en la que encontró el apoyo de Felipe Carrillo Puerto. Entre otras cuestiones trascendentes que condujo durante su gestión transformadora, estuvieron:[1]

  • Promulgó leyes de gran contenido social que fueron precursoras de la Constitución de 1917, entre las que, las más importantes fueron las denominadas “Cinco hermanas”: La ley Agraria, la de Hacienda, del Trabajo, del Catastro y la Ley Orgánica de los municipios del Estado.
  • Estableció la Casa del Obrero Mundial para servir de apoyo a los trabajadores yucatecos.
  • Organizó los primeros Congresos Pedagógico y Feminista.
  • Fundó, entre otras, las escuelas de Agricultura, de Artes y de oficios, de Bellas Artes y la de Libre Derecho Estatal.
  • Expidió una importante ley de repartición de tierras y de protección a los Obreros.
  • Declaró a Yucatán el primer estado seco de la República, buscando acabar el alcoholismo entre los indígenas.
  • Dictó una ley para que los estudiantes se iniciaran en las prácticas democráticas al elegir a sus dirigentes.
  • Combatió la prostitución y a sus principales explotadores.
  • Luchó contra el fanatismo religioso.

Fundamental para el triunfo carrancista fue su contribución económica para el sostenimiento del constitucionalismo, al obtener importantes recursos de la agroindustria henequenera de Yucatán, mediante su gestión revolucionaria en tal estado. Fue entonces donde pudo constatar las injusticias cometidas en contra de los indígenas Yaquis, a los que se vendía como esclavos en Yucatán.[2]

[   Después de su gobierno

En 1917 fue designado comandante militar para buena parte de la Región del sureste y del Istmo, con lo que aumentó enormemente su poder político-militar, al grado de que muchos lo consideraban presidenciable para 1920. Como primer paso para una posible campaña de ascenso en el ámbito político nacional, en 1919 fundó el periódico el Heraldo de México, como un evidente intento de dar apoyo a su aspiración. Solicitó después su licencia del Ejército, pero ante la negativa del permiso y por su mala relación final con Venustiano Carranza y con Álvaro Obregón, se vio en la necesidad de exiliarse en Estados Unidos.

[ Muerte

Regresó para afiliarse al Plan de Agua Prieta, y luego se dio a la tarea de formar el Partido Socialista Mexicano. Adolfo de la Huerta lo nombró Secretario de Hacienda, puesto que ocupó de junio a noviembre de 1920; en ese tiempo defendió la creación del puerto libre de Guaymas ante la Cámara de Diputados. Participó en la Rebelión delahuertista, destacándose en la defensa de Ocotlán. A la derrota del movimiento volvió a refugiarse en el extranjero, y a su regreso subrepticio al país, fue traicionado y emboscado en el Rancho “El Hormiguero” de Tabasco, por el ex pelaecista Diego Zubiaur, quien participaba en la escolta de Alvarado, el 10 de junio de 1924.


BREVES DATOS SOBRE EL GENERAL BENJAMIN HILL

Epifanio Zamorano Ramos

En 1908 encontramos a quién después sería destacado General Revolucionario, Benjamín G. Hill, dedicado a la agricultura en un rancho cercano a Navojoa y encabezado a un grupo de oposición a los Caciques locales, y a la dictadura del General Díaz.
Durante ese año el Diario Capitalino La Voz de Juárez en noviembre 27 publicó una carta de Hill, en que se refería a los trabajos electorales para 1910, los cuales -decían-, debían ser antiporfiristas en toda la línea; que ni el Presidente, Vicepresidente ni los Gobernadores salgan del seno de los hombres que están actualmente en el poder.

Estos hombres, seguía diciendo, eran personajes “encallados” en la reelección, decididos a adular a quién los encumbrara y a “transformar en sainete lo más bello de la vida política de un pueblo: su sagrado derecho a elegir a sus representantes”.

Era indispensable una oleada de sangre nueva que reponga la sangre estancada que existe en las venas de la República, enferma de viejos chochos, en gran parte honrosos restos del pasado, pero momias que estorban materialmente la marcha de nuestro progreso.

Si el General Díaz quería cerrar con broche de oro su largo mandato, debía dejar que los mexicanos eligieran a sus mandatarios; de otro modo, lo que hasta este momento había sido una comedia, puede transformarse en tragedia, cosa que nadie y mucho menos él, puede desear.
Así las cosas, al aparecer la obra La Sucesión lresidencia¡ escrito por Don Francisco I. Madero, Hill y sus amigos lo consideraron un resplandor de la democracia en forma de libro. Solicitaron 200 ejemplares de la obra, que fueron repartidos en la región del Mayo y la ciudad de Alamos.

De izquierda a derecha: los generales Cesáreo Castro, Jesús Carranza, Álvaro Obregón, Pablo González y Benjamín Hill

Refiere Aguilar Camin en Frontera Nómada que viajando Hill en Ferrocarril sostuvo una conversación sobre política con el Gobernador del Estado Luis E. Torres, en la que este último sostenía que el pueblo de México no estaba apto para ejercer la democracia, y le ponía como ejemplo una manifestación Reyista llevada a cabo en Guadalajara el 25 de Julio de 1909, en que se provocó la violencia.

Hill no estuvo de acuerdo y le replicó: “Este es precisamente mi argumento, porque pueblo que sabe defender sus derechos por la razón o la fuerza, es pueblo apto para la democracia”.

En 1910 fué electo cuarto Regidor y Sindico en el Ayuntamiento de Navojoa, que desempeño un magnífico papel. Ocupando ese cargo público, encabezó la recepción que se le prodigó al Sr. Madero en su gira política, y le acompañó por algunos lugares del Estado.

Con tales antecedentes, antes de estallar el movimiento revolucionario de 1910 fué aprendido e internado en la Penitenciaría del Estado; siendo liberado hasta Abril de 1911; se trasladó de inmediato al Sur del Estado donde organizó una considerable fuerza militar, al frente de la cual atacó y tomó la ciudad de Navojoa, y ya marchaba sobre Alamos cuando tuvo el aviso de haberse firmado los Tratados de Ciudad Juárez poniendo fin a la lucha armada.

El nuevo gobierno lo designó Prefecto del Distrito de Arizpe con residencia en Cananea. En 1912 tomó parte contra el Orozquismo; y, en Febrero de1913 al ser derribado del poder el Presidente y Vicepresidente por el Pretoriano General Victoriano Huerta, que ocupó con apariencias legales la Presidencia interina, lo desconoció y fué de los primeros en organizar en el Estado núcleos armados para combatirlo.

Ostentado el grado de Coronel, se le designó Jefe de las Operaciones Militares en el Sur del Estado, donde derrotó a los Huertistas en La Concentración, y el 17 de abril tomó a viva fuerza la plaza de Alamos.

Allí se dió el caso de que Don Adrián Marcor que ocupaba el puesto de Prefecto; pero que había sido destacado Maderista; reconoció al usurpador Huerta; y, por ello Hill lo incluyó en el grupo de prisioneros que cayeron en su poder al tomar la ciudad, para que sobre sus espaldas cargaran los sacos de arena con que habían improvisado las trincheras para repelerlo.

Impuso fuertes multas y préstamos forzosos; pero no dispuso ningún fusilamiento, no obstante que entre los prisioneros se encontraban algunos enemigos personales suyos.

Después de aquellos hechos se dirigió a Navojoa, y de allí; reparando la vía del F. C. Sur Pacífico de México a Cruz de Piedra donde se incorporó a las fuerzas del General Obregón poco antes de la batalla de Santa María.

En septiembre fue ascendido a Brigadier y se le dió el mando de las Brigadas de Infantería del Cuerpo del Ejército del Noroeste, habiendo hecho la campaña por la Costa Occidental tomando parte en los combates de Culiacán, Mazatlán, Empalme de Orendaín y El Castillo, que les abrió las puertas de Guadalajara y hasta Teoloyucan en las goteras de la ciudad de México, donde el 13 de Agosto de 1914 se firmaron los tratados que llevan ese nombre, en los que se convino la entrega de la ciudad de México y la disolución del Ejército Federal, y entrando en México el día 15 de agosto de aquel año.

Ya ostentando el grado de General de Brigada volvió a Sonora a hacerse cargo de la Jefatura de Operaciones Militares. Al ocurrir la escisión entre Carranza y Villa, el Primer Jefe lo nombró Gobernador provisional del Estado, en cuyo ejercicio suprimió las Prefecturas Políticas y proclamó el Municipio Libre; defendió Naco contra las fuerzas Maytorenistas.

En diciembre fue llamado por Carranza a la zason en Veracruz para incorporarlo al Ejército de Operaciones que comandaba el General Obregón; asumiendo una vez más el mando de las Infanterías; estuvo al lado del caudillo en los combates de Puebla, México, Celaya y León, en que fueron derrotadas las fuerzas Convencionistas mandadas personalmente por el General Francisco Villa.

El día 2 de junio al ser herido el General Obregón en Santa Ana del Conde; Hill asume el mando del Ejército de Operaciones y el día 5 ordenó un ataque masivo en los tres frentes Convencionistas, triunfando en todos ellos, lo que le abrió las puertas de León; siendo ascendido seguidamente a General de División; allí permaneció el Ejército hasta el día 13 en que avanzó a Lagos de Moreno y a Encarnación de Díaz, Jalisco.

El día 6 de julio ya restablecido el General Obregón, volvió a tomar el mando del Ejército de Operaciones.

Ya instalado el Gobierno Constitucionalista en la ciudad de México; Hill fué designado por el Sr. Carranza, Jefe de la Guarnición de la Plaza, que ocupó del 13 de abril de 1916 al 30 de abril de 1917.

En 1920 se declaró Obregonista y secundó el Plan de Agua Prieta, habiendo operado en el Estado de Morelos hasta la caída del Presidente Carranza. Una vez más fue designado por el Presidente provisional Don Adolfo de la Huerta, Comandante Militar de la Plaza, que ocupó del 11 de junio al 30 de noviembre; siendo designado el 1 de diciembre Secretario de Guerra y Marina en el Gabinete del General Obregón.

Falleció el día 14 de aquel mes en circunstancias un tanto sospechosas.

Y he aquí una anécdota que nos muestra al General Hill como un hombre práctico, humano y generoso.

Mi padre que llevó mi mismo nombre, se incorporó en Mayo de 1913 en Alamos, al entonces Coronel Benjamin G. Hill, con un grupo de hombres armados que había reclutado, y al que pomposamente llamaba Regimiento Arteaga; habiendo militado bajo sus ordenes desde Sonora hasta la entrada del Ejército Constitucionalista en la ciudad de México el día 15 de Agosto de 1914.

Mi padre que para entonces ostentaba el grado de Mayor, quedó acuartelado en Tlalnepantla al cuidado de la remonta (caballada) del Ejército del Noroeste. Por otra parte, en el Ejército Federal militaba uno de mis tíos por parte de mi madre, Ing. Heriberto Guevara Ramos, como Capitán del Cuerpo de Zapadores.

En los Tratados de Teoloyucan en que se pactó la entrega de la ciudad de México y la disolución del Ejército Federal; se convino que los 20,000 hombres que se encontraban de guarnición en la ciudad de México, la abandonarían y marcharían a acamparse en la vía del Ferrocarril a Puebla, en grupos no mayores de cinco mil hombres, que llevarían únicamente sus fusiles con una sola carga, donde serían licenciados, extendiendo a cada uno de aquellos hombres un salvo conducto, se les liquidaría el pago de una decena de haberes y se les entregaría un pase para los Ferrocarriles Nacionales para que volvieran a sus lugares de origen. Se daban así mismo garantías a los militares que por causas debidamente justificadas no acompañaran a sus unidades a los lugares de acantonamiento.

Mi tío, como muchos otros Oficiales, decidió no seguir a su Cuerpo. Se despojó de los arreos militares y pasó a la vida civil y ya se disponía a trasladarse al Estado de Chihuahua, cuando debido a una denuncia fue aprehendido junto con un Teniente de su Cuerpo de nombre Luis Terrazas, que no tenía ningún parentesco con Cacique Chihuahuense del mismo nombre. Fueron internados ambos en la prisión Militar de Santiago Tlatelolco sujetos a que se les tratara conforme a la Ley de 25 de Enero de 1862 expedida por el Presidente Juárez para castigar con la pena de muerte a los Oficiales Mexicanos que se aliaran con el invasor francés; que el Primer Jefe del constitucionalismo puso en vigor para aplicar la misma pena a la Oficialidad del Ejército Huertista que cayeran prisioneros.

Ignoro de que medios se valdría mi tío Capitán de Zapadores Guevara Ramos, para hacerle llegar un recado a mi padre informándole la grave situación en que se encontraba, que al recibirlo se trasladó a la Prisión Militar y después de obtener mayores datos, se dirigió a ver a su Jefe Señor General Benjamín G. Hill, a solicitarle su intervención para salvar del patíbulo a su familiar y al Teniente Terrazas.

El General después de escucharlo tomó su libreta y escribió una nota al Director de la Prisión Militar de Santiago Tlatelolco, ordenándole poner en libertad al Capitán Heriberto Guevara Ramos y al Teniente Luis Terrazas; ambos pertenecientes al Cuerpo de Zapadores del Ejército Federal, y que para los efectos de los Tratados de Teoloyucan se les tomara como presentes en su Cuerpo acampado en el camino de Puebla.

Con aquella orden regresó mi padre a la Prisión Militar de donde salió a poco acompañado de los dos Oficiales liberados.
Días después visitó a mi padre en su Cuartel en Tlalnepantla el ex-Teniente Luis Terrazas a informarle que ya había obtenido su salvo conducto, pase y pago de los haberes que le correspondían, y a despedirse y darle una vez más las gracias por haberle salvado la vida.

Ya para retirarse le obsequió una espada de acero toledano con empuñadura de plata fina, con un aguila dorada, que mi padre le aceptó, y use durante el tiempo que permaneció en el Ejército y que yo conservo con satisfacción.

La presente carta, constituye un valioso documento para continuar integrando la historia de Sonora.

He encontrado este documento en los números 13, 14 y 15, los dos primeros dentro del primer tomo y el último en el segundo del Boletín de la Biblioteca Nacional de México, publicados en el año de 1905.

A diferencia de otros documentos, en que se necesita hacer investigación más acuciosa para conocer el origen del documento o el nombre del autor, aquí el trabajo será dar con el paradero del manuscrito original, a pesar de que en la misma publicación se menciona que fue tomado de “un manuscrito existente en la Biblioteca Nacional” sin mencionar otro dato o persona que lo hizo.
Busqué en el Archivo Franciscano, situado en lo que fue la Biblioteca Nacional durante cerca de 100 años (ex-convento de San Agustín) y no di con él. Consultando la Guía del Archivo, que comprende solo las primeras 50 cajas de legajos de más de 150, tampoco se encontró dato alguno.

Durante los últimos 20 años, un franciscano, Lino Gómez Canedo, que pertenece a la Academia de Historia Franciscana Americana, ha investigado en todos los archivos franciscanos que existen en México y no menciona en ninguno de sus escritos el citado documento.

El mismo Gómez Canedo menciona a otro estudioso de los franciscanos: el Dr. Fernando Ocaranza, quien dió a conocer un buen número de documentos en las varias obras que consagró a la historia franciscana de México, entre ellas: “Los Franciscanos en las Provincias Internas de Sonora y Ostimuri”; los dos volúmenes titulados: “Capítulos de Historia Franciscana”; “El Imperial Colegio de Indios de Santa Cruz de Tlatelolco” y “Las Crónicas y Relaciones del Occidente de México”, sin que en ninguna de ellas haga tampoco mención de la “CARTA”.

Todo esto nos lleva a pensar que el documento original se encuentra en la Sección o departamento de manuscritos de la propia Biblioteca Nacional donde también existe material de origen franciscano, o, en el peor de los casos, en alguna biblioteca particular.

El motivo por el cual se escribiera “LA CARTA” la da el propio autor al decir: “Habiendo llegado a mi noticia (de) un (a) orden de su majestad que Diosguarde, expedido generalmente para la Nueva España con todas sus Provincias, por el ilustrísimo Señor Don José Gálvez del Consejo de su Majestad en el de Indias, su primer Ministro Presidente, con el fin de investigar aquellas cosas mas curiosas, que en estas partes se hallan con tanta abundancia y de que la Europa carece”.

Lo anterior nos dá fundamentos para creer que “LA CARTA” tuvo el mismo propósito que su contemporánea “Relación de Sahuaripa de 1778” escrita poco más de dos meses después y de la que su autor dice que fue pedida por su Majestad (Carlos III), como advierte en el Superior Despacho. Arreglada a la instrucción expedida por el Exmo. Sr. Virrey (Don Antonio María Bucarelli y Ursual).

Lo que podemos decir acerca del autor de la CARTA EDIFICANTE CURIOSA DE BACERAC es muy poco, y lo más es dado por él mismo, quien se firma como Fray Angel Antonio Núñez Fundador, natural de Zamora en la provincia de Castilla la vieja en España, que cuando llegó a Bacerac en el año de 1777 contaba con 29 años.

Posteriormente no encuentro dato alguno sobre él, sino hasta 1784, en que Ocaranza lo menciona en su “Crónica y Relaciones”… atendiendo la Misión de San Borja en la tarahumara a cargo de 205 familias, solo que con el nombre de Juan Antonio Núñez, sin pensar que se pueda tratar de otra persona dados los frecuentes errores “de apreciación” del Dr. Ocaranza.

El propio Ocaranza ubica al “P. Antonio Beno”, que más bien sería Fray Mariano Antonio (de) Buena y Alcalde, que llegó en calidad de supernumerario y presidente del grupo de franciscanos que desembarcaron en Guaymas el 9 de Mayo de 1768.

Este fraile se hizo cargo de la misión de Tubutama y al parecer para 1784 ya se encontraba en Bacerac, ignorando si sucedió a Fray Antonio Núñez y la posterior trayectoria de éste.

A diferencia de las obras escritas que dejaron o que posteriormente escribieron sus antecesores jesuitas, además de las que en la actualidad contamos como son las de Decorme, Zambrano, Pradeau, etc., acerca de los franciscanos el material de consulta publicado es menor y sobre esto tenemos la obra de Arricivita, escrita hace acerca de 200 años, lo publicado por Ocaranza en la década de los 30’s, y en las últimas dos décadas lo escrito por Lino Gómez Cañedo y nuestro conocido Kieran McCarty. Hay otras más publicadas en el extranjero y que de momento no me fueron accesibles para una mejor documentación.

A continuación transcribiremos un resumen de los datos que a mi parecer pudieran ser los de mayor interés de la multicitada carta.

La materia de que voy a tratar, si bien es uniforme y consiguiente al todo de que se compone en lo histórico, perteneciente a esta misión de Santa María de Bacerac, es preciso o al menos me parece, unir los sucesos en lo espiritual para crédito de nuestra santa provincia, y en lo temporal para el obsequio, obediencia y prontitud que como vasallos de monarca tan católico, debemos en la ejecución de sus ordenes reales y de sus tan sabios ministros.

En ésta suposición, dividiré esta obrilla en dos partes: En la primera expresaré, según las noticias más fieles, desechando las menos ciertas, la antigüedad, conquista espiritual, padres primeros y rancherías de que se componía esta numerosa de “Santa María Bacerac”, y la segunda en describir el estado presente en que se halla, su situación, pueblos que la componen, árboles que la fructifican así de monte como de plantío, aguas que la riegan, plantas medicinales que tiene varias, y muchas experimentadas en dolencias humanas, caza de que abunda, minerales que la enriquecen, costumbres de sus habitadores y finalmente todas aquellas noticias que sean más útiles para la satisfacción de la más atenta curiosidad humana.


GRAL. FRANCISCO VILLA

Por Epifanio Zamorano Ramos

Doroteo Arango, después general Francisco Villa, fué un rebelde innato, y revolucionario, si esto se acepta como el que propicia el cambio violento en los sistemas políticos.

Su primer acto de protesta contra el sistema de gobierno reinante, fué: oponerse a balazos a que su patrón Agustín López Negrete, haciendo uso del derecho de pernada, ley no escrita, pero tolerada por el régimen, y aceptada resignadamente por los humildes campesinos mexicanos; se llevará a una de sus hermanas.

Que le daba por hacer al jóven Doroteo después de aquellos hechos; sino huir a los montes para librarse de los rurales que le buscaban con ahínco.

Después de andar a salto de mata por algún tiempo, se unió a un grupo de proscriptos como él, que se dedicaban al abigeato y al robo. Después de algún tiempo de aquellas correrías, tratando de volver a la vida honrada, los abandonó y se trasladó a Hidalgo del Parral, Chihuahua, donde trabajó de minero y de albañil; pero hasta ahí el siguió la mano de la ley, y un día su patrón le informó que la policía le buscaba.

Esto lo llevó a huir una vez más; ahora a la ciudad de Chihuahua, donde lo localizó Don Abraham González que le habló con calor del programa Maderista tendiente a favorecer al pueblo humilde y derribar la dictadura; lo cual lo entusiasmó y se comprometió a levantarse en armas el 20 de Noviembre de 1910 de acuerdo con el Plan de San Luis, como lo hizo en su oportunidad.
Su personalidad se impuso luego, y pronto desplazó del mando de su grupo, al Jefe que se le había designado.

Sitiado Ciudad Juárez por los Maderistas; el Sr. Madero dispuso que no se atacará la ciudad de frente para evitar complicaciones internacionales; pero Orozco y Villa creyeron que con aquella medida se les escapaba el triunfo, y provocaron el ataque, que ya no pudo ser detenido no obstante los esfuerzos del Sr. Madero; lo que les llevó a la toma de la plaza y de hecho al triunfo del movimiento, y el principal objetivo, cuando al ser firmados los Tratados de Ciudad Juárez el día 15 de Mayo de 1911 , el General Díaz aceptó renunciar a la Presidencia de la República.

Al sublevarse Pascual Orozco contra el gobierno de Madero en 1912, Villa dió su apoyo al gobierno constituído, y después de la Decena Trágica y asesinato del Presidente y Vice-Presidente de la República en Febrero de 1913, dió su respaldo al bando constitucionalista representado por Don Venustiano Carranza, Gobernador Constitucional de Coahuila.

Es un hecho irrebatible que el General Villa fué el brazo armado de la Revolución. Sus espectaculares triunfos militares en Cd. Juárez; Tierra Blanca; Ojinaga; Torreón en dos ocasiones; Monterrey; San Pedro de las Colonias y ante todo la toma de Zacatecas; doblegaron al ejército del usurpador Huerta y le dejaron el camino despejado a la ciudad de México, que habría ocupado, si el Primer Jefe Don Venustiano Carranza, no le corta el suministro de carbón para la movilización de sus trenes.

Una vez que la Convención Militar de Aguascalientes relevó al Sr. Carranza como Primer Jefe del Constitucionalismo y encargado del Poder Ejecutivo, y al General Villa como Jefe de la División del Norte, y designó al General Eulalio Gutiérrez Presidente Provisional de la República; en vista de que el Sr. Carranza no acató aquel acuerdo; Gutiérrez nombró a Villa Jefe de los ejércitos Convencionistas; este avanzó al sur, arrollando en Querétaro al General Pablo González, y a poco se apoderó de la ciudad de México. Allí el 4 de Diciembre de 1914 se reunió con el Jefe de la Revolución del Sur General Emiliano Zapata, y esa misma tarde en Xochimilco concertaron una serie de acuerdos que decidieron el futuro histórico de México.

Roberto Blanco Moheno en su obra “Pancho Villa que es su Padre”, pone en boca de Angeles lo siguiente: “Mi General Villa, le ruego prestarme toda su atención. No se trata de usted, ni de mí, se trata del país, me entiende. Bueno, Zapata es un caudillo popular tan legítimo como usted, yo incluso tengo por él admiración y respeto, pero mi general, Zapata no es un buen militar, se lo digo porque lo sé. Como soldado no está a la altura de la suela de sus zapatos, General Villa, ni tiene a nadie cerca que sepa de esas cosas.

Es necesario, mi General Villa, ¡recuérdelo por favor! que como militar, como Jefe de Operaciones, se imponga usted desde un principio: que no acepte usted, como quieren los Zapatistas, dividir el mando de las fuerzas de la Convención, el Norte para usted y el Sur para Zapata, porque Carranza con mucha habilidad siguiendo el plan de Obregón, se ha refugiado en Veracruz, que quedará, si acepta usted la idea de los Zapatistas, dentro de la zona de ellos, que no saben hacer la guerra. ¡No saben General Villa! y de lo que se trata es de echar al mar a Carranza y sus traidores. Para hacerlo solamente hay un hombre. Y ese hombre es usted General Villa .

… Y usted General? (responde Villa).
Recuérdelo mi General, Zapata es un hombre limpio y justo, soy el primero en reconocerlo. Recuérdelo mi General, porque”…
Al enterarse de los acuerdos que han llegado los caudillos, Angeles lucha contra el destino: “Mi General Villa, me duele contradecir lo que usted hace, pero ahora o nunca existe la oportunidad de marchar sobre Veracruz donde Carranza no va a tener mas remedio que echarse un clavado en el mar. No le hablo de memoria, General, yo mismo en la época del Sr. Madero, tuve que combatir a los Zapatistas y se que aunque valientes carecen no solamente de armamento sino de verdadera dirección militar. Yo mismo reconocí que el General Zapata es muy responsable como revolucionario y como hombre, pero Obregón es un verdadero soldado y no tiene la estatura Don Emiliano para parársele al frente. Si ahora mismo, cuando las fuerzas Carrancistas van de retirada no los atacamos y vencemos de una vez para siempre, pueden rehacerse, enriquecerse con los enormes recursos del Sureste, armarse de dinero y pertrechos en el Puerto y luego va a convertirse en difícil lo que ahora es fácil. ¡Por favor, General!.

Pero Villa lo mira con reproche, y luego habla definitivamente:
Yo di mi palabra al General Zapata. Y Pancho Villa sostiene su palabra.” Y, tal como Angeles lo había previsto, los Zapatistas fueron derrotados por todas partes, y la ruta de Veracruz al centro del país quedó libre, dando oportunidad a Carranza para enviar al General Obregón los elementos de guerra y boca que necesitaba, y así pudo aquel avanzar hasta Celaya, donde se fortificó y esperó el embate de Villa.

Antes de las batallas de Celaya en Abril de 1915, Villa tuvo una conferencia telegráfica con Angeles que se encontraba en Monterrey, quien le dijo: “No consienta, Señor General Villa, distraerse de sus planes atraído por Obregón. Hace él aquellos movimientos sin verdadero propósito de avanzar; yo le aseguro que los recursos son limitados, y lo prueba el hecho de que haya dejado a un lado a los Zapatistas en lugar de aplastarlos embistiéndolos de frente. Lo que usted debe hacer, a mi juicio, es dictar ordenes a aquellas fuerzas para que lo hostilicen sin cesar, de noche y de día, demorándolo y desesperándolo, a pica y huye, que entre tanto nosotros consumamos el dominio de todo el Norte de modo que ….

No Señor contesta Villa. Si dejo que Obregón avance y se organice y se fortalezca, luego me costará mucha sangre reducirlo al tamaño que tiene. Obregón es hombre astuto, organizador, de muchas luces de inteligencia. No me aconsejaba usted en Diciembre echarnos sobre Veracruz para aniquilar las tropas que Obregón había salvado? … Ya lo vé, Señor, no quise escucharlo entonces por miedo de que se perdiera nuestra base de operaciones en el Norte, y ya viene él allí con no menos de 12,000 hombres. Si le concedo reposo otros tres meses se me planta con 20.000…..
Angeles sabe que si Villa no avanzó a Veracruz fué porque no se atrevió a imponerse a Zapata, y que el poderio actual y futuro de Obregón que esgrime son solo tapaderas, y que persiste su antigua obsesión de acabar con aquel, del mismo modo que Obregón quiere acabar con Villa, “desde aquella ocasión” en que lo quiso fusilar, y que por eso refuta sin razonamientos firmes la sugestión que le hace.

Llevado pues, por aquella obsesión, y engreído con sus triunfos anteriores, lleno de soberbia desoyó los consejos de Angeles. Pareció no darse cuenta que Obregón era un hábil militar y se encontraba con muchos elementos en una ciudad fortificada, donde la defensa puede hacerse a la base de un hombre contra cinco. Que los campos aledaños a Celaya eran de sembradío cruzados por muchos canales de riego, donde sus famosas cargas de caballería no funcionarían. No obstante fue por dos ocasiones sobre Celaya, siendo rechazado con enormes pérdidas, esfumándose allí la fama de invencible de la famosa División del Norte, y la estrella del Centauro comenzó a declinar.

Antes de la segunda batalla de Celaya, un Oficial ex-Federal que servía a sus ordenes se atrevió a decirle a Villa: Mi General; esto es ir a dar dado. Pero el hombre había perdido la cabeza, y condujo una vez más a los suyos al matadero.
El no haber escuchado Villa la voz autorizada de Angeles, tanto en Diciembre de 1914, como en Abril de 1915; cambió el rumbo de la historia. De haber seguido aquellos consejos, Veracruz habría caído en su poder, y el desastre de Celaya no hubiera ocurrido; y, en tal caso. Obregón no hubiera sido el Héroe de Celaya, ni el General que no conoció las derrotas.

En el terreno social, Villa siempre trató de favorecer a los humildes. Como Gobernador Provisional de Chihuahua se enfrentó a la oligarquía estatal integrada por las familias Terrazas, Creel, Cuilty y Falomir, a las que confiscó bienes, mediante Decreto de Diciembre 12 de 1913, “a fin de garantizar las pensiones a viudas y huérfanos causados por la defensa que contra los explotadores de la Administración ha hecho el pueblo mexicano y para cubrir también las responsabilidades de sus procedimientos les resulten de los juicios que a su tiempo harán conocer los juzgados especiales que a titulo de restitución de bienes mal habidos se establecerán en las regiones convenientes”. Decía en los considerandos aquel Decreto.

Abarató los precios del maíz, frijol y carne; abasteció el mercado con reses de las Haciendas incautadas, y mandó imprimir billetes, entre otros los llamados “dos caritas” que ostentaban las fotos de Madero y Don Abraham González, que se cotizaron en El Paso, Texas a 40 centavos de dólar, hasta su derrota en Celaya en Abril de 1915. Como hacía falta moneda acuñada, mandó trabajar la minas abandonadas y con la plata obtenida, usando una vieja maquinaria que se encontraba en Hidalgo del Parral, que fue instalada en las calles Libertad y Tercera de la ciudad de Chihuahua, hizo acuñar monedas de plata con ley de oro del tamaño de los antiguos pesos, que se cotizaron a razón de dólar por peso.

El escritor John Reed, recogió las siguientes declaraciones de Villa: “Cuando México sea una nueva República, el ejército será disuelto, pues ya no lo necesitaremos. Daremos trabajo a los soldados y estableceremos en todo el país Colonia agrícolas con veteranos de la revolución. El Estado les dará tierra y creará empresas industriales para que tengan donde trabajar. Trabajarán tres días por semana y lo harán con todas sus fuerzas, porque el trabajo honesto es más importante que cualquier guerra, y solo el hace del hombre un buen ciudadano.

Los tres días restantes aprenderán arte militar y se lo enseñarán al pueblo. Entonces en caso de que nuestra patria se vea amenazada por una invasión enemiga, bastará con llamar por teléfono desde la capital a todos los confines del país, para que todo el pueblo abandone los campos y las fábricas a fin de defender como un solo hombre, armas en mano, organizadamente sus hogares y sus hijos. Sueño con terminar mi vida en una de estas colonias, entre mis queridos compañeros que pasaron conmigo momentos de tanto sufrimiento y privación”.

En el aspecto agrario, en Noviembre 22 de 1913 lo visitó en Ciudad Juárez Gildardo Magaña, Representante de Zapata que le habló del agrarismo por el cual luchaba su Jefe, con lo que Villa se entusiasmó y se declaró agrarista. Durante aquella visita pidió a su Jefe de Estado Mayor Coronel Juan N. Medina, repitiera ante Magaña la respuesta dada por el Primer Jefe Don Venustiano Carranza, cuando en su representación lo interrogó acerca de la repartición de tierras que solicitaban los pueblos del Estado.

Medina recordó que Carranza le había respondido, “que aquello no era asunto incumbente a los militares” que no sólo había que abstenerse de toda repartición de tierras a los pueblos, sino que: diga usted al General Villa que hay que devolver a sus dueños las que se repartieron en la época de Don Abraham González, durante el gobierno de Madero. Al escuchar lo anterior, Villa dice a Magaña: “Esto no puede ser aunque lo quiera el Sr. Carranza. Para devolver las tierras que el Gobernador de Chihuahua Don Abraham González, entregó a los pueblos durante su gestión administrativa, sería necesario quitárselas a las viudas de individuos que has perdido la vida en defensa de la Revolución”.

En los acuerdos que llegó con Zapata en Xochimilco en Diciembre de 1914 Villa aceptó el Plan de Avala en lo relacionado a tierras; y, finalmente, en Mayo 24 de 1915 expidió en Guanajuato su Ley Agraria, que contiene un principio de autonomía para el Estado de Chihuahua y su manifiesto deseo de crear la pequeña propiedad.

Su ataque a la población americana de Columbus, N. M, fue uno de sus actos más torpes y hasta estúpido, cometido por Villa. Nada tiene de heróico el atacar a mansalva una población que no esperaba aquel zarpazo. Sin embargo se impone aclarar que lo hizo para saciar una venganza contra alguien que lo había robado e insultado, creyéndose fuera de su alcance en el extranjero; y no con el objeto de provocar una invasión al país que le acarreara problemas al gobierno de Carranza, como se le acusó por algunos escritores, que inclusive le tildan de traidor a la patria.

A fines de 1915, antes de dirigirse Villa a Sonora, envió a su principal proveedor, Samuel Rabel, comerciante y hombre de muchos negocios radicado en Columbus por conducto del Coronel Candelario Cervantes, la cantidad de cincuenta mil dólares para la adquisición de armas y municiones, que aquel no surtió en la frontera como lo hacia regularmente; por eso a su regreso a Chihuahua despachó al mismo Coronel Cervantes a Columbus a exigir a Rabel la entrega de las armas o la devolución del dinero adelantado. Cervantes localizó a Rabel en su establecimiento “Rabel Bros Hardware Store”, y al reclamarle la entrega del armamento o la devolución del dinero, muy molesto le respondió: “Yo no tengo ningún parque que entregarles y mucho menos dinero. Quiero que no se vuelvan a parar en mi tienda, porque de hacerlo, me veré obligado a entregarlos alas autoridades. Yo no quiero tener nada que ver con bandidos. Entiéndalo bien. Villa no es sino un bandido y ustedes otro tanto. No me gusta tener negocios con bandidos”.

Por la noche del 16 de Febrero de 1916 encontrándose Villa en la Hacienda de San Gerónimo en plena Sierra de Chihuahua se le presentó Cervantes a rendirle parte de su misión. Con mal reprimida ira escuchó el relato que le hizo aquel, y al terminar solo le preguntó la distancia que había de la línea divisoria a Columbus; respondiendo Cervantes que unos cuatro kilómetros.
Aquella noche maduró su plan de venganza contra Rabel, que creyéndose seguro fuera de México se había atrevido a robarle e insultarlo en aquella forma.

A la mañana siguiente ordenó al Mayor Juan N. Muñoz reuniera el grupo de 300 hombres que le seguían, a quienes arengó dicendoles: “Se muchachos que ustedes no han tenido tiempo para descansar, todavía traen en su ropa el polvo de Celaya. Pero, esta lucha en que andamos metidos, nos exige los mayores sacrificios, tenemos por delante, una misioncita algo, “peliaguda” para lo cual necesito gente de confianza y en eso ustedes dan la medida”.

Comunicó solo a los oficiales el plan, marchando enseguida a lo mas apartado de la Sierra para evitar ser observados, y de ahí enfilaron hacia la frontera a donde arribaron a un lugar llamado Roca Grande al anochecer del día 8 de Marzo de 1916. Ahí descansaron unas cuantas horas, y, dió sus últimas instrucciones. Al Coronel Cervantes le ordenó: “Quiero que usted se encargue de traerme vivo o muerto a ese perro de Rabel y prenda fuego a todas las propiedades de ese hijo de…

A la una de la mañana del día 9 de Marzo de 1916, Villa dió la orden de cortar los alambres de la cerca divisoria y dirigirse a Columbus. Tres dorados sorprendieron y apuñalaron a los centinelas del 30 Regimiento de Caballería de los Estados Unidos, y se inició el ataque.
Cervantes logró poner fuego a la Ferretería, al Banco y al Hotel, propiedades de Rabel, pero este salvó la vida debido a que se había trasladado a El Paso el día anterior a consultar a un Dentista. Los resultados finales ya son bien conocidos.

Entre los actos reprobables cometidos por el General Villa, se encuentran los fusilamientos que ordenó en San Pedro de la Cueva el día 2 de Diciembre de 1915 acá en Sonora. Ese hecho ha sido muy comentado, pero como siempre sucede, cada quien lo relata según sus propias simpatías o apegado a versiones apasionadas o no muy serias.

Entre las personas que han escrito al respecto y que me merece mayor crédito, es el Sr. Don Angel Encinas Duarte, que residía en Batúc en la época de aquellos acontecimientos, que escribió con conocimiento de causa un artículo periodístico, del cual he tomado información.

Derrotado Villa en esta ciudad de Hermosillo en Noviembre de 1915, decidió regresar al Estado de Chihuahua via sierra, y así su diezmada columna pasó por Mazatán, Nacori Chico y Mátape, de donde mandó la artilleria por un antiguo camino carretero que conducía a San Pedro de la Cueva, y él, con el grueso de la columna compuesta de unos tres mil hombres tomó el camino de herradura que lo llevaría a Suaqui a donde arribó el día 30 de Noviembre de 1915. Mientras tanto los vecinos de Batuc, Suaqui y San Pedro de la Cueva alarmados por las versiones esparcidas de que grupos de desertores villistas venían cometiendo depredaciones por los pueblos que tocaban, decidieron armarse para enfrentar a aquellos foragidos.

Pero al saberse de que lo que se acercaba era todo un ejército al mando directo del General Villa; los vecinos de Batuc y Suaqui cambiaron de parecer; más no así los de San Pedro de la Cueva, que sin medir las consecuencias, llevaron adelante el plan de defensa, y un grupo de doce de ellos se apostaron bien ocultos en unos acantilados existentes a la entrada del pueblo de donde se dominaba gran parte del camino que seguían los Villistas, y al tenerlos a tiro de fusil, abrieron fuego dando muerte a siete de aquellos, entre quienes se encontraba un Coronel sobrino del propio Villa.

Al darse cuenta los vecinos de la inutilidad de la defensa, optaron por retirarse a los montes, a excepción de Don Jesús Noriega que regresó a ocultarse en su hogar en San Pedro, solo para ser descubierto al día siguiente y pasado por las armas; y fue este Señor Noriega el único de los inmolados que había tomado parte en la emboscada.

Villa se encontraba en Suaqui a 13 kilómetros al Sur, cuando recibió aviso de lo acaecido en San Pedro de la Cueva, y decidió trasladarse a ese lugar a donde arribó al amanecer del día 2 de Diciembre de 1915, ordenando acto seguido el arresto de todos los hombres adultos del pueblo que fueron siendo agrupados en una casa frente al Templo. Corrió luego la versión de que todos los detenidos serian pasados por las armas, lo que llevó al Párroco del lugar Andrés Avelino Flores a apersonarse con Villa implorándole clemencia para aquellos infelices, argumentando que ninguno de ellos había participado en la emboscada puesta a sus tropas en la orilla del Arroyo Tacoba.

Villa lo recibió y trato con respeto y cortesía, pero le hizo notar que los azares de la guerra lo hacían ser implacable con sus enemigos, que se abstuviera de intervenir y se retirara porque no quería volverlo a ver por ahí; y a continuación dió principio el fusilamiento de los detenidos, que fueron siendo conducidos al paredón en grupos de a cinco.

Ante aquel espectáculo horrible, el Padre Flores volvió una vez mas ante Villa, y de rodillas, crucifijo en mano le imploró piedad para aquellos desdichados. Villa por toda respuesta desenfundó su pistola y la disparó sobre el religioso que cayó sin vida a sus pies.
Nadie podría justificar este, y otros actos de barbarie cometidos por Villa; más debe tomarse en cuenta la turbulencia que se vivía en aquella agitada época, y la serie de sucesos que antecedieron a aquellos acontecimientos.

Después de haber sido Villa el niño mimado del pueblo y gobierno americano, y que aún después del desastre de Celaya, el General Hugo L. Scott, Jefe de la región militar de El Paso, Texas, le aseguró que su gobierno no permitiría que se le aniquilara, y que el Departamento de Estado de aquel país por conducto de su enviado especial General Felipe Angeles le había asegurado que Carranza no sería reconocido; encontrándose en Chihuahua después del desastre de Celaya, un buen día se desayunó con la ingrata noticia de que los Americanos habían reconocido a su enemigo como gobierno de facto en México.

Luego al dirigirse a Sonora le llegó la noticia de que el gobierno de Carranza gestionaba permiso de paso por territorio americano de tropas mexicanas para reforzar la plaza de Agua Prieta, Sonora, que era su primer objetivo; entregó diez mil dólares a su dizque amigo Mr. Carother, que había representado al Departamento de Estado ante él mismo, para que por todos los medios lograra aquel permiso fuera denegado, y como es bien sabido aquellas gestiones si las hizo Carother, no tuvieron éxito; la defección de algunos de sus generales; que su mejor proveedor de armas en Estados Unidos Samuel Rabel, se quedó limpiamente con cincuenta mil dólares que le adelantó, sin llegarle a surtir un solo cartucho; y su reciente fracaso en Sonora.

Todos estos antecedentes; la incultura de Villa que se dejaba arrastrar por impulsos primitivos de ira, y la guerra civil que se vivía, deben tomarse muy en cuenta; no para justificar lo injustificable; pero sí para ser más tolerantes al juzgar a este personaje que llenó toda una época de nuestra historia.+


Monumento en Cementerio de Álamos de Antonio Rosales

Las Batallas de Jesús García Morales y Don Joaquín Contreras

Después de esta desgracia se siguió la derrota de García Morales en el Cerro del Carnero, del Distrito de Altar, lo que obligó a replegarse al centro del Estado donde organizó nuevas tropas; marchó sobre Arizpe que estaba defendido por Terán y Barrios, tomó la ciudad por asalto e hizo prisionero al jefe infidente a quien perdonó la vida llevándoselo consigo y derrotó a Campillo en Mátape, pero a poco fue a su vez derrotado por Refugio Tánori y Francisco Gándara cerca de Nácori el 3 de Enero de 1866.

En Hermosillo estalló un pronunciamiento contra el llamado Imperio la noche del 25 de Octubre de 1865. Este movimiento encabezado por el Comandante Don Joaquín Contreras, fue sofocado en su cuna por los imperialistas por falta de un jefe caracterizado que hubiera podido rodearse de prestigio y de los elementos que la buena causa tenía en la pública opinión.

El General Angel Martínez y la Batalla del Puente Colorado en Hermosillo en 1866

El General Ángel Martínez, enviado de Sinaloa por el General Ramón Corona, Jefe del Ejército de Occidente, llegó a Sonora a impartir auxilio a las armas republicanas. A las puertas del Estado, en la ciudad de Álamos, venció al Chato Almada aniquilándolo y mandó enseguida fuerzas sobre el Mayo y sobre Nuri. En Movas se le opuso el Jefe imperialista Mange, quien quedó muerto en el combate y sus tropas destrozadas; dio una ruda batida a los yaquis y mayos y quedó en su poder todo el Distrito.

Pesqueira regresó de Arizona, se le incorporó a Martínez y juntos abrieron la campaña. Pusieron sitio a Hermosillo el 3 de Mayo de 1866 defendido por el Chato Almada con 400 infidentes, poderosamente auxiliados por la legión extranjera y tomaron la plaza la mañana del 4 . En el asalto se distinguieron por su arrojo denodado los Coroneles Eleazar B. Muñoz y Jesús Toledo, tomando las posiciones enemigas del Cerro de La Campana, y junto con el General Martínez que con un grupo de caballería tomó el primer fortín, abrieron las puertas de la ciudad a la infantería republicana.

Aún no se acababa de reconocer el campo de batalla cuando hubo noticia de que numerosas fuerzas imperialistas de Ures marchaban sobre Hermosillo. A las 3 de la tarde un piquete de caballería de Martínez se tiroteaban en El Ranchito con la descubierta del enemigo, y en las lomas del Puente Colorado a un kilómetro de distancia de la ciudad se empeñó el combate con positivo ardor por ambas partes. Las fuerzas traidoras mandadas por Lamberg, Tánori y Salvador Vásquez lograron al fin la victoria


GENERAL LORENZO TORRES

La Amnistía

El 22 de Septiembre de 1886 se recibió de las armas el general Don Bonifacio Topete; la Secretaría de Guerra lo removió el 16 de Noviembre del mismo año nombrando en su lugar al general Don Joaquín Z. Kerlengand, quien entregó el mando al General Don Diego M. Guerra el 16 de Abril de 1887.

Después de la última derrota sufrida por los indios en Guachimoa era ya materialmente imposible para ellos seguir sosteniendo la guerra, faltos de víveres y de municiones, divididos en numerosos grupos que no podían resistir a la persecución que se les hacía, se apoderó de ellos el más profundo desaliento.

El General Martínez lo comprendió así y considerando terminada la campaña, expidió una proclama llamándolos a la paz amnistiando a los que se sometieron al Gobierno y manifestando que serían perseguidos y castigados con toda energía los que persistieran en mantenerse rebeldes. Antes de terminar el mes de Mayo ya se habían acogido a la amnistía los gobernadores de los ocho pueblos del yaqui, los alcaldes, jefes y autoridades inferiores y una gran multitud de indígenas.

El 27 de Mayo se reunieron en el Pueblo de Torin todos los gobernadores indios acompañados de su sequito de temastianes, (I) alcaldes y fiscales y una inmensa multitud del pueblo indígena y, ante el Sr. Gobernador del Estado, General Don Luis E. Torres, después de un discurso pronunciado por el General D. Crispín S. de Palomares, tomó la palabra el Gobernador de Vícam, Francisco Siquimea, y haciendo la señal de la cruz, protestó someterse también todos los vecinos de su pueblo.

Esta protesta fue secundada por los demás gobernadores que eran, de Huirivis, Lorenzo Tamiscomea, de Pótam, Antonio Cupis, de Bácum, Juan José Yosimea, de Cócorit, Hilario Tás, de Tónichi, José Molina, y de Roun, José María López. Faltó el Gobernador de Belén, pero se presentó cuatro días después. No obstante esa paz solemnemente jurada, Cajeme por medio de enviados consiguió que los indios sometidos abandonaran sus pueblos en el mes de Junio siguiente y se le fueron a reunir en los bosques para engrosar sus filas.

El General Martínez tuvo noticia de que en las Islas del Siari y de Lobos, muy cerca de la costa del Golfo de Cortés, se habían refugiado muchos indios con algunos de sus cabecillas y entre ellos Cajeme, y dispuso hacer una expedición a aquellos lugares. El 25 de Diciembre se embarcó en Guaymas el Coronel Lorenzo Torres en el cañonero nacional Demócrata y el 28 lo siguió el General Martínez en el Korrigan, vaporcito de la compañía del “Boleo” de la Baja California.

El Coronel Rincón marchó por tierra con algunas fuerzas para reunirse en el Siari con el Coronel Torres, pues la faja de agua que separa a aquella isla de la tierra es vadeable a las bajas mareas.

El Coronel Torres desembarcó en el Siari, recogió a otros indios y el General Martínez hizo igual operación en la Isla de Lobos, reuniendo y juntó como 400 indios. Al propio tiempo que se practicaban esas operaciones, el General Juan A. Hernández emprendió una expedición sobre la sierra y tuvo la buena fortuna de que se le presentara una multitud de mil yaquis, los que fueron conducidos al Médano.

La Caída de Cajeme

Entretanto Cajeme se les había escapado con una pequeña escolta para la Sierra del Bacatete. Perseguido constantemente por las sierras y los bosques y falto de elementos de vida y de defensa, Cajeme se refugió en San José de Guaymas. Fue denunciado por una indígena de tribu y el General Martínez lo aprehendió personalmente la mañana del 12 de Abril de 1887; lo condujo a Guaymas y allí lo envió a Cócorit, donde juzgado por un Consejo de Guerra y sentenciado a muerte; fue pasado por las armas en ese pueblo el día 25 del mismo mes de Abril.

El general Martínez fue nombrado Jefe de las 5 Zona Militar substituyéndolo en el mando de la 1° el General Don Julio M. Cervantes, quien poco tiempo después fue substituido por el General Don Marcos Carrillo; a éste lo substituyó el General Abraham Bandala y en 1894 se recibió el Jefe actual Sr. General Luis E. Torres.

El año de 1895 fue electo Gobernador del Estado el Sr. Ramón Corral, con el beneplácito general de los sonorenses pues ya se había dado a conocer como gobernante cuando siendo Vice-Gobernador, y por licencia concedida por la Legislatura al Gobernador, desempeñó durante casi un período las funciones del Ejecutivo. El Sr. Corral, durante los dos períodos que tuvo las riendas del gobierno en sus manos, fomentó notablemente la instrucción pública y protegiendo a la juventud estudiosa, se hizo el ídolo de ésta; promovió incontables mejoras que se llevaron a cabo y bajó del poder conservando el cariño y respeto de sus conciudadanos.

 


GENERAL FRANCISCO SERNA

Esta revolución se levantaba con verdadero prestigio, no solamente porque simpatizaba con la opinión general del Estado, sino también porque a su cabeza figuraban hombres de reconocida honradez, de buena posición social y de una fama limpia de toda marcha.

La revolución recibió tremendo golpe con la derrota que les hizo el Jefe Pesqueirista Francisco Altamirano y Altamirano en la Villa de Altar el 23 de Agosto y tanto que los Pesqueira creyeron que esa revolución había muerto en su cuna.

Pero no fue así, pues Serna y Lizárraga, seguidos de gran número de oficiales y de muchos adictos se fueron a Tucsón, donde con sus propios recursos, su crédito y la cooperación de enemigos tan influyentes como Don Demetrio Velasco y otros, en breve se hicieron del armamento y municiones necesarias para dotar una fuerza competente, que allí mismo reclutaron de los sonorenses que habían emigrado, y con ella regresaron a Sonora.

Una vez en el Estado se renovaron las hostilidades estallando por todas partes nuevos pronunciamientos: en Hermosillo, en Álamos, en Ures y rayón, y en breve tiempo el Estado entero ardía, era un incendio cuyas llamas lamían las almenas donde se encastillaron los últimos alabarderos del poder de veinte años, los gladiadores que estuvieron al servicio del coloso que caía aplastado por el enorme peso de la pública opinión.

Ocho meses duró aquella tremenda lucha, durante los cuales la revolución recibió golpes rudísimos, como las derrotas de Altar, Pilares y Batacosa, pero los revolucionarios, con una fe digna de los insurgentes de Morelos y de los voluntarios del Padre Jarauta, mantuvieron siempre vivo el fuego de la buena causa. Vencidos unas veces y vencedores otras, su entusiasmo crecía, los sacrificios abnegadísimos se multiplicaban y a despecho de las horrendas persecuciones del poder, aumentaban su amigos y partidarios resueltos.

Pesqueira tenía mayor número de tropas o combate, todos los elementos del poder y la facilidad de hacerse de recursos por medio de préstamos forzosos, pero el movimiento Sernista tenía mayores simpatías en la opinión pública. Ciudadanos pacíficos que no tenían mas delito que simpatizar con la causa de Serna, fueron perseguidos con verdadero lujo de crueldad y los principales vecinos de Hermosillo se vieron obligados a emigrar a Guaymas y al extranjero en busca de garantías.

De las personas emigradas a Guaymas, fueron aprehendidas diez y siete acusadas del delito de trastornadoras del orden público, y habiendo sido amparadas por el Juez del Distrito, hubo de ocurrirse a la fuerza armada de la Federación para que se acatara la orden del Juez y los prisioneros fueron libertados en momentos en que con ellos se formaba una cuerda para sus conducidos al campamento de Pesqueira a San Antonio de la Huerta.

El Coronel Don José María Rangel, apoyado por el General García Morales, para poner fuera del alcance del Gobierno a estas y otras numerosas personas principales de varios lugares del Estado que habían ido a refugiarse a Guaymas, las afiló en su Batallón como soldados. También en Álamos, al acercarse las tropas de Pesqueira, muchísimas personas de representación social temerosas de las inmotivadas persecuciones, abandonaron sus hogares y negocios y fueron a refugiarse al Estado de Sinaloa.

La Batalla de Los Pozos de Serna en 1875

Numerosas escaramuzas se efectuaron entre pesqueiristas y sernistas, las que, por su poca significación en prácticos resultados, no mencionamos, pero no queremos dejar sin honorífica mención el último hecho de armas del General Serna. Este, con un apequeña fuerza de 65 plazas, los oficiales inclusive, se habían retirado al Distrito de Altar para engrosar sus fuerzas, cuando en un punto denominado Los Pozos de Serna fue atacado por una fuerza de 260 hombres, caballería e infantería, al mando del Comandante Francisco Altamirano y Altamirano y con oficiales aguerridos y quemados con el fuego de los combates, como Don Martínez Manuel, Jesús María y Ventura, Salvador López y otros. Serna resistió al ataque con bravura, tomó la ofensiva y la carga que dio al enemigo fue de tal empuje que lo derrotó totalmente haciéndole más de ochenta muertos.

Este era el estado de cosas de Sonora cuando arribó a Guaymas el General Don Vicente Mariscal, comisionado por el Presidente Don Sebastián Lerdo de Tejada para restablecer la paz en el Estado.

La Llegada del General Vicente Mariscal en 1876

El primero de Marzo de 1876 expidió en ese puerto una proclama en que daba cuenta a los sonorenses del objeto de su venida e instaba a los beligerantes a suspender las hostilidades para dar a la lucha armada una solución pacífica. Enseguida se embarcó rumbo a la ciudad de Álamos con una fuerza del 15° Batallón y a su llegada a la ciudad de los portales fue objeto de las más entusiastas demostraciones de simpatía. El Gobernador Don Jesús J. Pesqueira conferenció con Mariscal en Álamos y enseguida evacuó la plaza, marchando con sus fuerzas para Ures.

El día 14 del mismo mes de Marzo de 1876, Mariscal declaró a Sonora en estado de sitio y asumió el mando político y militar del Estado. Don José J. Pesqueira protestó contra esa medida, pero su protesta no tuvo efecto pues se vio obligado a dar de baja a sus fuerzas y junto con el General Don Francisco Serna se sometieron al nuevo orden de cosas, que fue sancionado por el Presidente Lerdo de Tejada que ratificó la demarcación de estado de sitio por decreto de 21 de Marzo.

En el propio año se hicieron las elecciones de poderes federales en circunstancias en que la República se hallaba envuelta en la revolución emanada del Plan de Tuxtepec. El General Mariscal apoyó la candidatura del Presidente Lerdo y fue secundado por el partido independiente de Sonora, aunque éste declaró por medio de manifiestos que su voto a favor de la reelección del Presidente reconocía por móvil un sentimiento de gratitud por haberlo salvado de la dominación Pesqueira.

Los Pesqueira por su parte publicaron otro manifiesto en el cual declararon que seguían la candidatura del Sr. Lerdo porque profesaban los principios reeleccionistas y por convicción. No obstante ese hecho, poco después se pronunciaron por Don José María Iglesias a quien reconocieron como Supremo Mandatario de la Nación por ministerio de la ley en virtud de que a la vista de la revolución triunfante el Sr. Lerdo abandonó el País.

Elecciones de 1877 y el Ultimo Regreso de Pesqueira

El 20 de Abril de 1877 el Gobierno del Sr. Mariscal convocó a elecciones de funcionarios locales, y desde luego se inició la lucha resultando electo el General Mariscal como Gobernador Constitucional y Vice-Gobernador Don Francisco Serna. Entre tanto, los Pesqueira, que desde la intentona revolucionaria proclamando a Iglesias fueron arrojados del Estado, habían permanecido en Janos, población del Estado de Chihuahua, y al llegar a su noticia el triunfo de la revolución de Tuxtepec, intentaron de nuevo apoderarse del mando de Sonora, y al efecto, Don Ignacio salió de Janos para Chihuahua y de allí para el Rancho de San Antonio, del Estado de Durango, donde con el carácter de comisionado de su primo Don José J. conferenció con el General Naranjo.

En esa conferencia Don Ignacio alegó los títulos de su primo Don José como Gobernador de Sonora, y declaró el apoyo del Gobierno del General Díaz para que lo pusiera en posesión del Poder Ejecutivo de este Estado.

El General Naranjo dispuso que los Pesqueira dieran de baja a la fuerza que tenían en Janos, recomendó a Mariscal que no persiguiera a los pesqueiristas y acordó que Don Ignacio fuera a México a gestionar allá lo relativo al Gobierno de Sonora.

El General Pesqueira fue a la Capital de la República y allí, moviendo todos los resortes que tuvo a su alcance, logró que fuese designado para Comandante Militar de Sonora el General Don Epitacio Huerta, a quien se le extendió su nombramiento con fecha 18 de Mayo. No fue sino hasta el mes de Julio que llegó a Guaymas el General Huerta a bordo del buque de guerra “México”, acompañado del General Pesqueira, y de los Señores Arteaga, Quesada, Becerra y Betanzos, que también se decían Generales.

Tan pronto como hubieron desembarcado los Generales, que así se les designaba con marcada ironía, sin exceptuar al mismo Huerta -que lo era de verdad- los pesqueristas hicieron circular la noticia de que ese Jefe venía a restituir el mando a Pesqueira, porque esas eran las instrucciones que traía de México.

Estas versiones circularon con rapidez a despecho de haber sido tan graves en época el General Huerta no las desmintió. Huerta, Pesqueira y los Generales comenzaron su marcha a Hermosillo donde los dos, pesqueiristas y mariscalistas, les habían preparado cada cual por su parte ruidosa recepción. A su llegada a Hermosillo el antiguo Gobernante de Sonora fue objeto de manifestaciones de odio, y las turbas llegaron hasta arrojar piedras por las ventanillas de su carruaje.

En Hermosillo se hallaban Serna y Mariscal, pero no llegaron a conocer las intenciones de Huerta por más que lo intentaron. El 29 de Julio llegaron a Ures y allí también Pesqueira fue objeto de manifestaciones hostiles. Habiendo fracasado esta última intención de llegar al poder, Pesqueira juzgó juiciosamente que había pasado su época de gobernante de Sonora y se dedicó a sus negocios privados.

La Anarquía entre 1878 y 1882

En el año de 1878 surgieron muy serias decisiones entre el Congreso del Estado y el gobernador Mariscal. La Cámara Legislativa tuvo que huir a Hermosillo, de allí a Guaymas y finalmente, junto con el Vice-Gobernador Serna, buscó un refugio en el vecino Estado de Sinaloa. La Federación le impartió auxilio a la Legislatura de Sonora y el mismo año de 1878 llegó el General Don José Guillermo Carbó con mil hombres de tropa de línea, el Vice-Gobernador Serna y los Diputados proscritos. Mariscal destacó contra Carbó 300 hombres al mando del Comandante pesqueirista Don Francisco Altamirano y Altamirano, pero el Jefe al saber el número de fuerzas de que disponía el General Carbó, regresó a Hermosillo y Mariscal abandonó el Gobierno y huyó a México.


El General Angel Martínez

La Batalla de Guadalupe de Ures y de Álamos en 1866

Durante cuatro meses hubo encuentros diarios en diversas partes del Estado aunque de poca importancia; tiroteos sin grandes consecuencias, verdaderas escaramuzas hasta que el 4 de Septiembre del mismo año de 1866 se libró la batalla de Guadalupe a inmediaciones de Ures, en que los liberales obtuvieron un espléndido triunfo acabando con  el llamado Imperio en Sonora. Mientras se desarrollaban estos acontecimientos, la ciudad de Álamos, defendida por el Coronel Adolfo Palacios, fue atacada por el infatigable Chato Almada  el 2 de Septiembre del propio año de 1866.


Almada fue derrotado total y definitivamente en las inmediaciones de la ciudad. En esta acción se distinguieron, mereciendo especial y honorífica mención, el actual Jefe de esta Primera Zona Militar, General Don Luis E. Torres,
entonces Comandante en Jefe de un cuerpo denominado la Legión de Honor, a cuyo frente recibió una herida en la cabeza y su hermano Don Alonso Torres, Teniente de la Compañía del Comercio quien también salió herido. La derrota de Almada en Álamos y la toma de Ures fueron los últimos combates de la guerra  contra el Imperio en Sonora.

Después de su derrota en Álamos, Almada penetró al Río Yaqui y se embarcó en Los Médanos con Tánori y algunos cabecillas indios que se habían refugiado en aquel Río dirigiéndose a la Baja  California. El general Martínez organizó una expedición  por mar a las órdenes del Coronel Don Próspero Salazar Bustamante y mandó perseguir a los fugitivos; fueron alcanzados en medio del Golfo y Almada fue muerto  a manos de Abato Avilés, hermano de Alfonso a quien el Chato había hecho fusilar en Álamos.

Los  demás  prisioneros fueron conducidos a Guaymas y el 25 de Septiembre en número de 18 fueron pasados por las armas. Entretanto, el Comandante Don José Pesqueira se había apoderado de Altar; García Morales entró a Moctezuma el 13  y fusiló a Terán y Barrios, y Alcántara acabó de pacificar  a los pueblos de Soyopa, Onavas, Tónichi, San Antonio de la Huerta y otros que le fueron confiados en el territorio de la Pimería Baja.

Nuevas Incursiones Apaches, Insurrecciones Yaquis y Mayos y el Levantamiento de Moreno Bustamante

Apenas comenzaba Pesqueira a reconstruir el Gobierno cuando una nueva irrupción de bárbaro apache apareció en la frontera en 1867, causando infinitas desgracias y el despecho de los esfuerzos hechos por el Gobierno por arrojarlos permanecieron en el Estado todo el año de 68. Los yaquis y mayos, no obstante las protestas de adhesión que acababan de hacer, se insurreccionaron en el mes de Junio de ese año y hubo necesidad de abrírseles nueva campaña. En ese mismo mes apareció por el rumbo de Sonora Don José María Moreno Bustamante con una partida de hombres armados  amagando trastornar el orden público.

El Jefe imperialista, aunque ya no tenía ninguna bandera que justificara su actitud procedente de los Estados Unidos llegó en son de guerra.  El Prefecto del Distrito de Altar, Don Félix Rodríguez, le salió al encuentro y lo derrotó en Santo Domingo el día 6, con lo que se le dio fin a aquella asonada.

Las elecciones de 1867

En Octubre del 67 se verificaron las elecciones para renovación de los poderes del Estado y fue electo Gobernador Constitucional del Estado   Don Ignacio Pesqueira, reelecto el 69.

El Levantamiento de Don Plácido Vega y la Toma de Guaymas por Vizcaíno en 1870

En la Villa de la Concepción, situada en la frontera de Sinaloa y Nayarit, se pronunció Don Plácido Vega el 8 de Febrero de 1870 secundando el movimiento del Gobernador de Zacatecas, quien desconoció el Gobierno de Juárez y en un vaporcito americano denominado Ferward envió a Guaymas una expedición de piratas al mando del revoltoso Fortino Vizcaíno para que se apoderara de 5,000 fusiles que estaban en la Aduana y de  $400,000 en dinero efectos del comercio.

Vizcaíno cumplió fielmente su encargo, pues a la madrugada del 28 de Mayo desembarcó un tropiezo en la Ensenada del Carricito, sorprendió a la guardia de la cárcel y tomó la población, apresó al Administrador de la Aduana, al Contador, al Jefe de Hacienda Don Alfonso Mexía, hijo del entonces Ministro de la Guerra, al Prefecto y a  varios comerciantes a quienes mandó a bordo del paquebot Amigo.

En la noche del 29 se dio a la mar llevándose consigo los 5,000 fusiles, dos obuces, 180,000 entre dinero y efectos que sacó de la Administración y del Comercio, y además, al Jefe de Hacienda Sr. Mexía, a quien consideró una buena presa por ser hijo del Ministro de guerra.

El Sr. Mexía fue llevado hasta los dominios de Lozada, donde permaneció bajo custodia varios meses hasta que fue liberado la noche del 15 de Agosto por Don Porfirio Elizondo, que con una pequeñísima fuerza atacó a la guardia que lo custodiaba cerca de la Sierra de Álica, en un punto situado a cinco leguas de San Juan de la Piñas.  En esa sorpresa murieron cinco hombres de la guardia lozadeña y uno de los de Elizondo, además, salió herido Don Guillermo Vega, compañero de este.

La Batalla de Arivaipa en 1871 de Pápagos contra Apaches

 En 1871 se levantaron los Seris en dos bandos que tuvieron un combate entre si y a poco atacaron  a unos vaqueros en la costa, Distrito de Hermosillo, matando a uno e hiriendo a dos.

Ese levantamiento no tuvo otras consecuencias, pues los indios fueron pacificados en muy corto tiempo. Las irrupciones del bárbaro apache continuaban, y los indios pápagos del Distrito de Altar, estimulados por el premio que entonces daba el Gobierno de $300,000 por cabellera, emprendieron contra ellos una campaña, los persiguieron hasta mas allá de la línea americana y en la Arivaipa, del territorio de Arizona, les dieron alcance el mes de Mayo; los derrotaron, les hicieron veintiún prisioneros y quedaron en el campo mas de 100 apaches muertos.

Elecciones en 1871

 En junio de 1871 tuvieron lugar las elecciones para gobernador, y el nuevo Congreso que se instaló el 15 de Septiembre declaró el 22 reelecto a Pesqueira por 165 votos contra 51 que se sufragaron por García Morales.

Levantamiento de Jesús Leyva en Apoyo a Porfirio Díaz

 El 29 de Octubre del mismo año de 71 se pronunció en Guaymas proclamando al General Porfirio Díaz una guarnición del 12° Batallón que allí había, encabezada por Don Jesús Leyva. El Jefe del destacamento, Comandante Miguel Vega, quiso sofocar el movimiento y fue muerto a manos de sus soldados junto con dos oficiales mas.

Los pronunciados, en número de 300, se embarcaron para Agiabampo el dos de Noviembre llevándose $48,000 que sacaron del comercio, la Aduana y la Administración del Papel Sellado, desembarcaron en Agiabampo el día 6 y tomaron la ciudad  de Álamos el día 9.

Allí encontraron caudales del comercio de más de $100,000 de los cuales tomaron…..$35,000.00, saliendo con su fuerza por Conicárit, Quiriego y Tesopaco hacia el centro del Estado. Don Victoriano Ortiz y Don Santos Verdugo, personas prominentes de Álamos a quienes aprehendió el Prefecto de aquel Distrito juzgándolos complicados en ese movimiento, fueron fusilados cerca de Batacosa por una escolta que los conducía al mando del Capitán Jesús Casanova, pretextándose que habían querido fugarse.

La Batalla de Potrerito Seco en 1871

Pesqueira, que con fuerzas competentes salió personalmente en persecución de los pronunciados, les dio alcance el 28 de Noviembre en punto llamado Potrerito Seco, situado entre Bacanora y Arivechi; los derrotó totalmente haciéndoles 17 muertos y más de 100 prisioneros entre  ellos gran número de oficiales de los cuales fueron fusilados en Soyopa. Leyva, su segundo Ballesteros, Ezequiel Avilés, Ruíz Sánchez, Bernardi, López y Madero. Los soldados prisioneros fueron dados de alta en las filas del Gobierno y se mandaron desterrados al presidio de Fronteras otros veinticuatro oficiales.

Pesqueira y la Batalla de Culiacán en 1872

Con motivo de haber estallado en Mazatlán un pronunciamiento a favor del General Díaz, la Legislatura de Sonora concedió el 7 de Diciembre a Pesqueira facultades extraordinarias para contribuir a restablecer  la paz en Sinaloa, y el 14, al frente de algunas fuerzas, marchó  de Ures para Álamos a cuya ciudad llegó el 8 de Enero de 1872 y el 16 marchó sobre Sinaloa.

Esa plaza estaba ocupada por el General Márquez de León. Pesqueira le puso asedio el 21 y después de un combate reñido en la Plaza de Armas, lo inesperado que siempre resuelve  en la guerra los hechos mas trascendentales, determinó la derrota  de Pesqueira cuando se acercaba a la victoria.  Los soldados que hizo prisioneros en “Proterito Seco” y que dio de alta en sus filas, en lo mas reñido del combate rompieron sus fuegos  a quema ropa y sobre sus fuerzas, se siguió un combate cuerpo a cuerpo y luego la confusión que aprovechó el General Marqués para darle personalmente una carga tan vigorosa que lo derrotó completamente.

Contrariado pero no abatido regresó Pesqueira a Álamos con algunos oficiales cuatro días después.  Allí encontró al Comandante Antonio Aros con 200 hombres. En esa ciudad se hizo cargo del Poder Ejecutivo, y eficazmente ayudado por el Prefecto Don Vicente Ortiz comenzó a organizar nuevas fuerzas.  Además de las tropas reclutadas en Álamos, los Distritos de Moctezuma, Ures, Arizpe  y Sahuaripa le enviaron nuevos contingentes pudiendo en  muy breve tiempo disponer de mil hombres de combate.

El primero de Mayo Pesqueira estaba ya en El Fuerte, allí dejó comisionados que organizaran mas fuerzas y continuó su marcha sobre Sinaloa, donde se detuvo algunos días en espera de refuerzos. El 21 del mismo mes emprendió su marcha sobre Culiacán con mil hombres y seis piezas de artillería, en momentos en que Márquez se dirigía de Elota sobre la misma plaza con más de 2000 hombres.  La noche del 26 llegó Pesqueira a Culiacán  y se posesionó de una parte de la ciudad.  Al amanecer del día siguiente  el jefe revolucionario ocupó otra parte de la población estableciendo su línea de defensa.

Luego se rompieron las hostilidades por ambas partes y durante cuarenta y un días se mantuvieron vivos los fuegos de cañón y fusilería sin  interrupción, hasta que por fin el arribo del General Sostenes Rocha  llegó a Mazatlán con 2000 hombres del Gobierno  y puso fin a esa situación terrible para los habitantes de Culiacán.

En la tarde del 6 de  Mayo, después de un bombardeo sobre la parte de la ciudad ocupada por Pesqueira, se retiró Márquez con sus fuerzas por Tamazula para el Estado de Durango. Las fuerzas de Sonora emprendieron su marcha  de regreso, Pesqueira fue a Mazatlán y dio a Rocha cuenta de sus operaciones; el 28 del mismo mes desembarcó en Guaymas y el 6 de Junio llegó a Ures.

Los Conflictos entre el Legislativo y Ejecutivo en 1872

El primero de Noviembre de 1872 aprobó el Congreso del Estado ciertas reformas constitucionales que produjeron un choque entre los poderes Ejecutivo y Legislativo para su sanción.  Este las devolvió con una nota  de observaciones fechada el 14 del mismo mes, a la cual, el Presidente de la Cámara, C. Jesús Quijada, dio el siguiente trámite: “No siendo observables  por el Ejecutivo las reformas constitucionales, devuélvasele su nota de observaciones, tomando ante copia de ella en el acto del día, y acompáñesele  nuevamente para su publicación la Constitución reformada y sancionada por el Congreso el día 1° del presente mes”.

Reclamado este trámite por los diputados amigos del Gobernador, se puso a discusión y al ser votado, uno de ellos,. Sr. Pedro G. Tato, abandonó el salón de sesiones y para completar el número entró el suplente, Sr. Benigno V. García y el trámite quedó aprobado.

El Gobernador Pesqueira no respetó esa decisión y se produjo el conflicto.  Los diputados reformistas se reunieron en Diciembre para protestar la nueva Constitución, pero un diputado pesqueirista abandonó el salón dejándolos sin quórum.  Los seis diputados restantes no formaban Congreso y por lo tanto no podían protestar las reformas, por lo que se disolvieron dando antes un manifiesto al público.

El Levantamiento de Conant en 1873

La noche del 19 de Septiembre del propio año de 1873, se pronunció Don Carlos Conant en el Mineral de Promontorios.  Tomó  la plaza de Álamos en la madrugada del 20 e impuso un préstamo de $36,000. Conant proclamaba las reformas constitucionales de 1872 y desconocía la administración de Pesqueira por no emanar de ellas. Pesqueira impuso también un préstamo de $35,000 para el sostenimiento de las fuerzas que  destacó sobre Conant.

Estas persiguieron al Jefe pronunciado muy de cerca, tuvieron un encuentro de poca significación en Conicarit el 30 de Octubre y, finalmente, Conant se retiró a Chihuahua por Chinipas entregando las armas a las autoridades de esa Villa.

El levantamiento de Conant no prosperó por haber sido enteramente aislado.  No fue obra de  la oposición que ya era potente, sino la de un solo individuo que no se cuidó de organizar y amalgamar  los elementos dispersos para ponerlos al servicio de una idea que simpatizaba con la opinión pública.


Coronel Francisco Peinado

En la búsqueda de la paz con los yaquis

A un valiente subordinado del Sr. General Torres, a un noble caudillo toco iniciar y terminar las negociaciones, al entonces Coronel Peinado, justamente conceptuado como leal entre los leales, modelo de modestos, valiente como los que saben serlo, y por eso popular y generalmente querido, sin armas y exponiendo su pecho a las balas indígenas,

se presentó en el campo de los  rebeldes a plantar entre ellos el estandarte blanco como símbolo de la magna obra en que tan interesadamente colaboraba con el pacificador  Sr. General Luis E. Torres.

El día 25 de Enero del año que hemos señalado fue celebrada la primera entrevista con el Jefe de la tribu rebelde Juan Maldonado, Tetabiate, quien a nombre de sus huestes ofrecía al Gobierno su sumisión a cambio del indulto y otras entrevistas fueron celebradas en las fechas que mas adelante citaremos, con el intermediario  señor Coronel Peinado y con el Jefe de la Zona señor General Torres.

La rendición y la firma del tratado de paz se había fijado para el día 15 en Tetacombiate, pero el Sr. General Torres, deseando que todo el que deseara pudiese presenciar otro acto tan solemne como imponente, arregló que la ceremonia fuese celebrada en la Estación Ortiz, a donde previamente fueron enviadas las siguientes tropas: Cincuenta hombres del 12° Batallón al mando del Capitán  2°. Sr. Juan B. Ulloa, cincuenta hombres del 11° Batallón al mando del Capitán  2° Don Juan G. Castillo. Durante varios días estuvieron pasando diversas partidas armadas por Ortiz con dirección a Tetacombiate, siendo la mas importante una de 150 indios perfectamente armados y municionados y que fueron a alojarse el día 14 al Cuartel del 5° Regimiento en La Misa. En aquel sitio les fueron distribuidas provisiones y vestidos para ellos y sesenta familias que los acompañaban.


EL CONFLICTO PESQUEIRA-SERNA

Francisco Serna
Las Elecciones de 1875 y el Descontento Popular contra Pesqueira

 El año de 1875 los partidos políticos se aprestaron con todos sus elementos para luchar en las elecciones de Diputados y Senadores al  Congreso de la Unión y Poderes del Estado, que debían verificarse en los meses de Junio y Julio.

La oposición, que era mas poderosa que nunca en la opinión pública, en esta vez  imprimió a sus esfuerzos  un impulso uniforme y se organizaron clubes en todas las poblaciones  principales; finalmente se reunió en la ciudad de Guaymas una Convención Electoral compuesta de Delegados  de los clubes y en ella se acordó postular para Gobernador del Estado al general Jesús García Morales y a otras personas poco afectas al Gobierno local para Diputados al Congreso del Estado y representantes en el de la Unión.   El Gobierno por su parte aprestó también todos los medios de acción de que pudo disponer y la lucha fue encarnizada y terrible. A despecho de todos los elementos que el Poder puso en juego, el partido independiente ganó por completo las elecciones en los Distritos de Álamos, Altar, Magdalena y Arizpe, y si el Gobierno triunfó en los demás Distritos fue porque para ello  empleó la fuerza bruta aplastando el derecho de los ciudadanos.

El Congreso del Estado, antes de proceder a la computación de votos, anuló las elecciones de Álamos, Arizpe y Altar, fundándose en causas  que en justicia no existieron. De esa manera Don José J. Pesqueira obtuvo una gran mayoría de votos y fue declarado Gobernador de la Cámara Legislativa.

Así mismo fueron declarados Senadores Don Ignacio Pesqueira y Don Joaquín M. Astiazarán y suplentes Don Jesús María Ferreira y Don Miguel Blanco de Estrada.  Los Diputados al Congreso de la Unión como del Estado, fueron todos  del círculo Pesqueirista, y como si esto no fuera bastante, el mismo General Pesqueira fue nombrado por el Congreso, Gobernador Substituto.

El nuevo orden de cosas se inauguró con un préstamo forzoso de $35,000 que causó mucho desagrado. El 11 de Agosto de 1875, es decir, veinte días antes de que tomara posesión del Gobierno Don José  J. Pesqueira, se pronunciaron simultáneamente Don francisco Lizárraga y en San Ignacio, Distrito de Magdalena,  Don Manuel Barreda y Don Antonio Aguirre, y al día siguiente hizo un tanto en Santa Ana Don Anastasio Searey, quien con la gente que pudo reunir marchó inmediatamente a incorporarse a Francisco Serna.

Esta revolución se levantaba con verdadero prestigio, no solamente porque simpatizaba con la opinión general del Estado, sino también porque a su cabeza figuraban hombres de reconocida honradez, de buena posición social y de una fama limpia de toda marcha.

La revolución recibió tremendo golpe con la derrota que les hizo el Jefe Pesqueirista Francisco Altamirano y Altamirano en la Villa de Altar el 23 de Agosto y tanto que los Pesqueira creyeron que esa revolución había muerto en su cuna. Pero no fue así, pues Serna y Lizárraga, seguidos de gran número de oficiales y de muchos adictos se fueron a Tucsón, donde con sus propios recursos, su crédito y la cooperación de enemigos tan influyentes como Don Demetrio Velasco y otros, en breve se hicieron  del armamento y municiones necesarias para dotar una fuerza competente, que allí mismo reclutaron de los sonorenses que habían emigrado, y con ella regresaron a Sonora.
Una vez en el Estado se renovaron las hostilidades estallando por todas partes nuevos pronunciamientos: en Hermosillo, en Álamos, en Ures y rayón, y en breve tiempo el Estado entero ardía, era un incendio cuyas llamas lamían las almenas donde se encastillaron los últimos alabarderos del poder de veinte años, los gladiadores que estuvieron al servicio del coloso que caía aplastado por el enorme peso de la pública opinión.

Ocho meses duró aquella tremenda lucha, durante los cuales la revolución recibió golpes rudísimos, como las derrotas de Altar, Pilares y Batacosa, pero los revolucionarios, con una fe digna  de los insurgentes de Morelos y de los voluntarios del Padre Jarauta, mantuvieron siempre vivo el fuego de la buena causa. Vencidos unas veces y vencedores otras, su entusiasmo crecía, los sacrificios abnegadísimos se multiplicaban y a despecho de las horrendas persecuciones del poder, aumentaban su amigos  y partidarios resueltos.

Pesqueira tenía mayor número de tropas o combate, todos los elementos del poder y la facilidad de hacerse de recursos por medio de préstamos forzosos, pero el movimiento Sernista tenía mayores simpatías en la opinión pública. Ciudadanos pacíficos que no tenían mas delito que simpatizar con la causa de Serna, fueron perseguidos con verdadero lujo de crueldad y los principales vecinos de Hermosillo se vieron obligados a emigrar a Guaymas y al extranjero en busca de garantías.

De las personas emigradas a Guaymas, fueron aprehendidas diez y siete acusadas del delito de trastornadoras del orden público, y habiendo sido amparadas por el Juez del Distrito, hubo de ocurrirse a la fuerza armada de la Federación para que se acatara la orden del Juez y los prisioneros fueron libertados en momentos en que con ellos se formaba una cuerda para sus conducidos al campamento de Pesqueira a San Antonio de la Huerta.

El Coronel Don José María Rangel, apoyado por el General García Morales, para poner fuera del alcance del Gobierno a estas y otras numerosas personas principales de varios lugares del Estado que habían ido a refugiarse a Guaymas, las afiló en su Batallón como soldados. También en Álamos, al acercarse las tropas de Pesqueira, muchísimas personas de representación social temerosas de las  inmotivadas persecuciones, abandonaron sus hogares y negocios y fueron a refugiarse al Estado de Sinaloa.

La Batalla de Los Pozos de Serna en 1875

Numerosas escaramuzas se efectuaron entre pesqueiristas y sernistas, las que, por su poca significación en prácticos resultados, no mencionamos, pero no queremos dejar sin honorífica mención el último hecho de armas del General Serna.  Este, con un apequeña fuerza  de 65 plazas, los oficiales inclusive, se habían retirado al Distrito de Altar para engrosar  sus fuerzas, cuando en un punto denominado Los Pozos de Serna fue atacado por una fuerza de 260 hombres, caballería e infantería, al mando del Comandante Francisco Altamirano y Altamirano y con oficiales aguerridos y quemados con el fuego de los combates, como  Don Martínez Manuel, Jesús María y Ventura, Salvador López y otros. Serna resistió al ataque con bravura, tomó la ofensiva y la carga que dio al enemigo fue de tal empuje que lo derrotó totalmente haciéndole más de ochenta muertos.

Este era el estado de cosas de Sonora cuando arribó a Guaymas el General Don Vicente Mariscal, comisionado por el Presidente Don Sebastián Lerdo de Tejada para restablecer la paz en el Estado.

La Llegada del General Vicente Mariscal en 1876

El primero de Marzo de 1876 expidió en ese puerto una proclama en que daba cuenta a los sonorenses del objeto de su venida e instaba a los beligerantes a suspender las hostilidades para dar a la lucha armada una solución pacífica. Enseguida se embarcó rumbo a la ciudad de Álamos con una fuerza del 15° Batallón y a su llegada a la ciudad de los portales fue objeto de las más entusiastas demostraciones de simpatía. El Gobernador Don Jesús J. Pesqueira conferenció con Mariscal en Álamos y enseguida evacuó  la plaza, marchando con sus fuerzas para Ures.

El día 14 del mismo mes de Marzo de 1876,  Mariscal declaró a Sonora en estado de sitio y asumió el mando político y militar del Estado. Don José J. Pesqueira protestó contra esa medida, pero su protesta no tuvo efecto pues se vio obligado a dar de baja a sus fuerzas y junto con el  General  Don Francisco Serna se sometieron al nuevo orden de cosas, que fue sancionado por el Presidente Lerdo de Tejada que ratificó la demarcación de estado de sitio por decreto de 21 de Marzo.

En el propio año se hicieron las elecciones de poderes federales en circunstancias en que la República se hallaba envuelta en la revolución  emanada del Plan de Tuxtepec.  El General Mariscal apoyó la candidatura del Presidente Lerdo y fue secundado por el partido independiente de Sonora, aunque éste declaró por medio  de manifiestos que su voto a favor de la reelección del Presidente reconocía por móvil un  sentimiento de gratitud por haberlo salvado de la dominación Pesqueira.

Los Pesqueira por su parte publicaron otro manifiesto en el cual declararon que seguían la candidatura del Sr. Lerdo porque  profesaban los principios reeleccionistas  y por convicción. No obstante ese hecho, poco después se pronunciaron por Don José María Iglesias a  quien reconocieron como Supremo Mandatario de la Nación por ministerio de la ley en virtud de que a la vista de la revolución triunfante el Sr. Lerdo abandonó el País.

Elecciones de 1877 y el Ultimo Regreso de Pesqueira

 El 20 de Abril de 1877 el Gobierno del Sr. Mariscal convocó a elecciones de funcionarios locales, y desde luego se inició la lucha resultando electo el General Mariscal como Gobernador Constitucional y Vice-Gobernador Don Francisco Serna. Entre tanto, los Pesqueira, que desde la intentona revolucionaria proclamando a Iglesias fueron arrojados del Estado, habían permanecido en Janos, población del Estado de Chihuahua, y al llegar a su noticia el triunfo de la revolución de Tuxtepec, intentaron de nuevo apoderarse del mando de Sonora, y al  efecto, Don Ignacio salió de Janos para Chihuahua y de allí para el Rancho de San Antonio, del Estado de Durango, donde con el carácter de comisionado de su primo Don José J. conferenció con el General Naranjo.

En esa conferencia Don  Ignacio alegó los títulos de su primo Don José como Gobernador de Sonora, y declaró el apoyo del Gobierno del General Díaz para que lo pusiera en posesión del Poder Ejecutivo de este Estado.

El General Naranjo dispuso que los Pesqueira dieran de baja a la fuerza que tenían en Janos, recomendó a Mariscal que no persiguiera a los pesqueiristas y acordó que Don Ignacio fuera a México a gestionar allá lo relativo al Gobierno de Sonora.

El General Pesqueira fue a la Capital de la  República y allí, moviendo todos los resortes que tuvo a su alcance, logró que fuese designado para Comandante Militar de Sonora el General Don Epitacio Huerta, a quien se le extendió su nombramiento con fecha 18 de Mayo. No fue sino hasta el mes de Julio que llegó a Guaymas el General Huerta a bordo del buque de guerra “México”, acompañado del General Pesqueira, y de los Señores Arteaga, Quesada, Becerra y Betanzos,  que también se decían Generales.

Tan pronto como hubieron desembarcado los Generales, que así se les designaba con marcada ironía, sin exceptuar al mismo Huerta -que lo era de verdad- los pesqueristas hicieron circular la noticia de que ese Jefe venía  a restituir el mando a Pesqueira, porque esas eran las instrucciones que traía de México.

Estas versiones circularon con rapidez a despecho de haber sido tan graves en época el General Huerta no las desmintió. Huerta, Pesqueira y los Generales  comenzaron su marcha a Hermosillo donde los dos, pesqueiristas y mariscalistas, les habían preparado cada cual por su parte  ruidosa recepción. A su llegada a Hermosillo el antiguo Gobernante de Sonora fue objeto de manifestaciones de odio, y las turbas llegaron hasta arrojar piedras por las ventanillas de su  carruaje.

En Hermosillo se hallaban Serna y Mariscal, pero no llegaron a conocer las intenciones de Huerta por más que lo intentaron. El 29 de Julio llegaron a Ures y allí también Pesqueira fue objeto de manifestaciones  hostiles. Habiendo fracasado esta última intención de llegar al poder, Pesqueira juzgó juiciosamente que había pasado su época de gobernante de Sonora y se dedicó a sus negocios privados.

La Anarquía entre 1878 y 1882

En el año de 1878 surgieron muy serias decisiones  entre el Congreso del Estado y el gobernador Mariscal.  La Cámara Legislativa tuvo que huir a Hermosillo, de allí a Guaymas y finalmente, junto con el Vice-Gobernador Serna, buscó un refugio en el vecino Estado de Sinaloa. La Federación le impartió auxilio a la Legislatura de Sonora y el mismo año de 1878 llegó el General Don José Guillermo Carbó con mil hombres de tropa de línea, el Vice-Gobernador Serna y los Diputados proscritos. Mariscal destacó contra Carbó 300 hombres  al mando del Comandante pesqueirista Don Francisco Altamirano y Altamirano, pero el Jefe al saber el número de fuerzas de que disponía el General Carbó, regresó a Hermosillo y Mariscal abandonó el Gobierno y huyó a México.


LA ERA PESQUEIRA

Ignacio Pesqueira Gobernador

Parecía que con el año de 1857 iba a entrar Sonora en una era de tranquilidad y el pueblo al saludar la aurora de su libertad, concebía las mas lisonjeras esperanzas para el porvenir.

En efecto, vencida la reacción, exterminados los filibusteros y arrojados los bárbaros hasta  afuera del territorio sonorense, en cuyas fronteras se colocó un cordón de fuerzas, natural era  esperar que la tranquilidad del Estado se cimentara definitivamente. Así es que los sonorenses en el período mas tranquilo de su vida política, entraron jubilosos al goce de la libertad emanada de nuestra Carta Magna, promulgada en la Capital de la República el 5 de Febrero de ese mismo año.

Empero, iban a desvanecerse las ilusiones del pueblo, que creía de buena fe asegurada para siempre la pública tranquilidad. De acuerdo con el nuevo Código Fundamental, la renovación de los  poderes públicos del Estado iban a efectuarse por elección popular y el Gobierno dio libertades amplísimas al pueblo para que ejerciera el derecho de nombrar a sus mandatarios.

El partido reaccionario se aprestó a la lucha pacífica de los comicios proclamando a su caudillo, con la misma fe que antes  lo sostuvo en el terreno de los combates, pero Gándara no se hallaba en el Estado y su desprestigio era grande, debido a sus defecciones y a sus frecuentes derrotas.  En consecuencia, nada podían pesar en la balanza popular las promesas de su hermano Don Jesús, pues la mayoría del pueblo apoyaba abiertamente al joven Jefe del partido liberal, que se confundía entre las masas haciendo la propaganda de las nuevas ideas y encareciendo los beneficios de la libertad. Las elecciones se  verificaron en medio del mayor orden y con inusitado entusiasmo. Don Ignacio Pesqueira, sostenido decididamente por el partido liberal, fue electo Gobernador Constitucional del Estado por una inmensa mayoría.

La Batalla de “El Bajadero” y “El Saucito”

Los reaccionarios, disgustados por su derrota, se lanzaron de nuevo a la revuelta y fraccionados en diversas gavillas de facciosos, fueron a buscar seguro abrigo entre las sinuosidades de las montañas. Allí fue donde las gavillas se convirtieron en tropas organizadas para desprenderse sobre las demás poblaciones del Estado, proclamando a su viejo caudillo en el primer cuarto del año de 1858.

Con mas de dos mil hombres, entre ópatas y pimas, pero yaquis y mayos en su mayor número, intentaron sin éxito varios ataques sobre la ciudad de Ures, entonces capital del Estado. Pesqueira, con un puñado de nacionales salió al encuentro del español Don Celestino Álvarez, Jefe de las fuerzas reaccionarias, presentándole acción en El Bajadero, punto inmediato a Ures. El choque fue formidable y asumió los tamaños de una verdadera batalla, quedando los reaccionarios totalmente  destrozados.

Poco tiempo después en El Saucito, unidas todas las fuerzas reaccionarias, fueron derrotadas definitivamente quedando muerto en esa acción Don Jesús Gándara, infatigable defensor de su hermano Don Manuel María. Sin desatender a los asuntos locales, el nuevo Gobernante de Sonora no perdía  vista  los acontecimientos que se desarrollaban en  el  centro de la República quien espontánea y decididamente  se adhiere a Juárez después de la defección de Comonfort.

“La Batalla de Mazatlán” y el Generalísimo Pesqueira

 Presa de los reaccionarios era entonces el Estado de Sinaloa, y Pesqueira, luchando con infinitos obstáculos organizó fuerzas competentes  y poniéndose al frente de ellas marchó sobre aquel Estado. Las tropas de Sonora se pasearon victoriosas en el territorio sinaloense conquistando un laurel en cada acción y distinguiéndose por su bravura y disciplina.

Por fin, el 3 de abril de 1859 se dio el asalto sobre la plaza de Mazatlán donde había una competente guarnición al mando del General Pérez Gómez y de otros Jefes de alta graduación, entre los que se encontraba Don Manuel María Gándara.  Allí quedó vencida la reacción. Pesqueira concurrió a esa gloriosa jornada con el triple carácter de Gobernador Constitucional de Sonora, Gobernador Provisional de Sinaloa y General en Jefe de las fuerzas de los dos Estados y del Territorio de la Baja California.

Levantamiento del Indio Juan Tánori y los Apaches en 1859

Entretanto los reaccionarios, alentados con la ausencia del Jefe del Estado volvieron de nuevo a la carga; Juan Tánori, valiente indio prestigiado entre los de su raza ópata y acreditado también entre los Mayos, organizó en los pueblos de Tónichi  y Tepupa una fuerza de mas de trescientas cincuenta plazas y tomó el pueblo de Batuc llevándose las armas y municiones que allí había y marchó sobre Onavas. Poco tiempo después regresó Tánori a Tónichi en cuyas inmediaciones derrotó al Coronel Don Cayetano Silva.

Pesqueira recibió en Sinaloa la noticia de que había estallado una nueva revolución en Sonora y regresó violentamente dejando el mando de la columna expedicionaria sobre el  interior de la República al esforzado General Don Esteban Coronado, ilustre sonorense cuya cuna se meció en el Valle de Tacupeto.

Algunos historiadores, entre ellos el sabio Don Agustín de Rivera, designan a Chihuahua  como lugar del nacimiento del patricio General Coronado.  Nosotros, que hemos tenido a la vista documentos irrefutables, podemos asegurar que ese distinguido mexicano nació en el Distrito de Sahuaripa en el Valle de Tacupeto.  De la casa donde vio la luz publicamos en este capítulo una fotografía. Este punto lo han sostenido victoriosamente el reputado historiador e inteligente periodista sonorense Don Francisco T. Dávila, y el no menos inteligente escritor Don Aureliano Pérez Peña.

Por eso es sensible que no obstante haber demostrado dichos escritores que el ilustre Coronado era hijo de Sonora, aparezca en el Paseo de la Reforma de México su estatua como hijo de Chihuahua. Sigamos nuestra relación.


JUAN G. CABRAL CONSIDERADO EL GENERAL MÁS LIMPIO DE LA REVOLUCIÓN

Nació en Minas Prietas, Sonora, el 3 de abril de 1883. Realiza sus estudios primarios en su pueblo natal, luego ingresa al Colegio de Sonora y después a la Universidad de Arizona, en Estados Unidos. En 1906, participa en la huelga de Cananea, relacionándose con los entonces magonistas Manuel M. Diéguez, Esteban Baca Calderón y Juan José Ríos.

Poco antes de las elecciones de 1910 –al lado de Salvador Alvarado, Pedro F. Bracamonte y Rafael T. Romero– organiza en Cananea un levantamiento armado contra Porfirio Díaz. Delatados, Alvarado y Cabral se ven obligados a huir a los Estados Unidos.

Al estallido de la revolución Cabral reúne un pequeño grupo que, con la ayuda de José María Maytorena, consigue internarse en territorio nacional para operar en las cercanías de Agua Prieta.

Durante 1911 participa en los siguientes hechos de armas: toma de Cuquiárachi, Fronteras, Bacoachi y Arizpe, así como en las ocupaciones de Cananea y Naco, méritos por los que Francisco I. Madero lo nombra coronel de caballería. Al triunfo maderista obtiene la comandancia de las fuerzas rurales de Sonora (julio de 1911), de donde pasa a la comandancia de la Tercera Zona de la Gendarmería Fiscal (febrero de 1912.) Cabral destaca también en la lucha contra la rebelión orozquista.

En marzo de 1913, el gobernador interino de Sonora, Ignacio L. Pesqueira designa a Cabral jefe de operaciones militares en el norte del Estado, a partir de lo cual entra en contacto con Álvaro Obregón, a cuyas órdenes se incorpora en 1914. Cuando el Ejército Constitucionalista derrota a Victoriano Huerta y ocupa la ciudad de México (20 de agosto de 1914), Juan G. Cabral es nombrado comandante militar de la plaza; un mes más tarde, Venustiano Carranza lo designa gobernador y comandante militar de Sonora pero, debido al rompimiento de Villa con Carranza, no logra tomar posesión del cargo.

Luego de la Convención de Aguascalientes, Juan G. Cabral desaparece temporalmente del espectro político revolucionario, hasta que, en 1920, reingresa al ejército y obtiene el grado de general de brigada. Entre los cargos que ocupa destacan: la jefatura del Departamento del Distrito Federal y la subsecretaría de gobernación. Tuvo además diversas comisiones militares entre ellas la comandancia de la 4a. Zona Militar.

Fte. 1. DICCIONARIO HISTÓRICO Y BIOGRÁFICO DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA. TOMO VI. INEHRM. México, 1992.

 


GOBERNADOR DE LA HUERTA

ADOLFO DE LA HUERTA

Nació en Guaymas,  Sonora en el año de 1881 en los primeros días del mes de octubre.

La cámara de diputados nombró presidente interino a De la Huerta, el 24 de mayo de 1920. Este personaje político encabezó una revolución, llamada de la huertista, en Veracruz, desconociendo el gobierno del Gral. Obregón el 6 de diciembre de 1923, pero fracasado en su movimiento, embarco rumbo a los Estados Unidos, fijándose su residencia en los Angeles California.

Años después regreso a México y ocupo el distinguido cargo de Visitador General de Consulados. Murió el 9 de julio de 1955.

 Felipe Adolfo de la Huerta Marcor (Guaymas, Sonora, México; 26 de mayo de 1881 – Ciudad de México; 9 de julio de 1955) fue el 47° Presidente de México en 1920.

    Los De la Huerta
   Su abuelo, Torcuato de la Huerta, fue un español procedente de Granada que vino a radicar a México, donde se casó con Josefa Armenta Castro. Ellos vivieron por un tiempo en territorio yaqui y se relacionaron con los miembros de esta tribu. De esta unión nació, en 1833, Torcuato de la Huerta Armenta.

  Sus bisabuelos fueron los guaymenses Bonifacio Basozábal y Balvaneda Luján, quienes procrearon a una niña a la que llamaron Carmen. Ella contrajo matrimonio con Juan Marcor el 15 de septiembre de 1845. De esta unión nacieron trece hijos: Carmen, Elisa, Juan, Polina, Luisa, Abraham, Adrián, Alfredo, Alberto, Emilio, Liberato, Torcuato y Gertrudis.

Felipe Adolfo de la Huerta Marcor nació en el puerto de Guaymas, Sonora, el 26 de mayo de 1881. Fue hijo de Torcuato de la Huerta Armenta y Carmen Marcor Basozábal. Cursó sus estudios primarios en el Colegio Sonora de Hermosillo. En 1896 se trasladó a la ciudad de México para ingresar a la Escuela Nacional Preparatoria, donde estudió contabilidad y canto hasta 1900. Ese año, su padre falleció y se tuvo que regresar a Guaymas. La tienda “El Cosmopolita”, que era atendida por su padre y José Lino Iberri, se fue a la bancarrota. Entonces, el joven Adolfo se vio en la necesidad de buscar empleo. Consiguió trabajo en una sucursal del Banco Nacional de México y luego como gerente de la Hacienda-Tenería de San Germán.

Asimismo, participó como músico y cantante de bien educada voz en las fiestas y tertulias de la época. Por esas fechas, participaba en grupos políticos antirreeleccionistas de Guaymas que eran encabezados por José María Maytorena. En 1906 se incorporó al Partido Liberal Mexicano y apoyó económicamente la publicación del periódico Regeneración. En 1909 se afilió al Club Antireeleccionista de su localidad, donde fungió como secretario. A la caída de Porfirio Díaz, fue elegido como diputado local y colaboró en la pacificación de los yaquis.

  Al suscitarse la Decena Trágica, formó parte del grupo que acompañó a Madero del castillo de Chapultepec al Palacio Nacional. Fue diputado por Guaymas al congreso local de Sonora, enlace entre las fuerzas armadas de su estado natal y Venustiano Carranza y mediador de la tribu yaqui. En septiembre de 1913, Carranza lo nombró oficial mayor de la Secretaría de Gobernación, y en agosto de 1915, titular de la misma, cargo que desempeñó hasta abril de 1916.

  Gobernador de Sonora
  En mayo Carranza lo nombró gobernador provisional del estado de Sonora. Entregó el poder en junio de 1917. Durante su breve administración, Adolfo dio fin a diversos conflictos con las empresas mineras, ferroviarias y agrícolas de capital extranjero. En su primer informe de gobierno presentó su programa que incluía: mejoramiento de puertos y vías de comunicación, promulgación de leyes y decretos a favor de la agricultura, las relaciones laborales y la recaudación fiscal; creación de escuelas rurales; edificación de un instituto de educación superior; e instauración de una política para promover el empleo de la población local.

  Además, en 1916 organizó un contingente militar para detener el avance por territorio mexicano de la expedición punitiva bajo el mando del general John J. Pershing, enviada por el gobierno norteamericano en persecución de Francisco Villa después de que éste atacó Columbus, Nuevo México.

  El mismo año de 1916, a solicitud del presidente Carranza, De la Huerta regresó a la Oficialía Mayor de Gobernación y fue electo senador por Sonora en el cuatrienio de 1918 a 1922. A los pocos meses se separó del Senado para ocupar el Consulado General de México en Nueva York. Desde este puesto colaboró con el embajador en Washington, el ingeniero Ignacio Bonillas, y atendió los problemas de carácter internacional creados con motivo de la Primera Guerra Mundial. Dejó el cargo para figurar como candidato a gobernador constitucional del estado de Sonora por el Partido Revolucionario Sonorense para el periodo de 1919 a 1923. Ocupó la gubernatura el 1º de septiembre del mismo año.
Plan de Agua Prieta

  Tras haber apoyado Carranza la candidatura del ingeniero Ignacio Bonillas para que le sucediera en el cargo, De la Huerta se distanció de él y en 1920 se unió al plan de Agua Prieta, que era apoyado generales prominentes de Sonora (Álvaro Obregón, Joaquín Amaro y Plutarco Elías Calles y de otros estados. El Plan desconocía al gobierno central y nombraba a De la Huerta jefe supremo del Ejército Liberal Constitucionalista. El plan triunfó. Carranza renunció y se ocultó en la sierra de Tlaxcalantongo, Puebla, donde fue asesinado el 21 de mayo de 1920.

  Adolfo de la Huerta fue presidente provisional desde el 1 de junio hasta el 30 de noviembre de 1920, y durante esos seis meses se propuso reorganizar el gobierno, lograr la paz interna y convocar a elecciones generales para renovar el ejecutivo y legislativo. De la Huerta adoptó una actitud conciliadora hacia los grupos disidentes y reconoció la fuerza militar de quienes lo apoyaron. La formación de su gabinete fue muestra de esa intención, ya que estuvo integrada por algunos representantes de grupos revolucionarios.

  La pacificación del país significó la eliminación de los jefes militares partidarios de Carranza, sobre todo los más destacados como Pablo González, Cándido Aguilar y Manuel M. Diéguez (que fueron relevados de su mando y exiliados) y la incorporación de sus tropas al ejército federal controlado ahora por sonorenses. El siguiente paso fue buscar la reconciliación de zapatistas y villistas. En cuanto a los primeros, se les incorporó al ejército federal en calidad de División del Sur.

   En tanto a los segundos, se logró poner una solución negociada que consistía en que las unidades villistas fueran disueltas cambio de que el gobierno otorgara un reparto de tierras a los soldados veteranos. A Pancho Villa se le ofreció una hacienda en Durango donde tendría la oportunidad de incorporarse a la vida civil como terrateniente. Tras varias negociaciones, Villa aceptó, y el 28 de julio firmó el acta de rendición; un mes después se estableció en la hacienda de Canutillo.

  Elección presidencial
Después de que entregó el mando de sus tropas y quedó licenciado del ejército, Álvaro Obregón reanudó su campaña electoral interrumpida por la lucha contra Carranza, y aunque el Partido Nacional Republicano postuló al ingeniero Alfredo Robles Domínguez como candidato a la presidencia, la victoria obregonista era inminente porque tenía a su favor una enorme red de apoyos compuesta por numerosas organizaciones estatales.

  Adolfo de la Huerta le entregó tranquilamente el poder a su sucesor, Álvaro Obregón. De la Huerta figuró en el gabinete obregonista como secretario de Hacienda. Entabló negociaciones con el Comité Internacional de Banqueros en Nueva York y logró reanudar el servicio de la deuda pública exterior. Como consecuencia de sus esfuerzos, en 1922 se firmaron los tratados De la Huerta-Lamont que reducían las responsabilidades contraídas en materia de deuda externa.

  De la Huerta tuvo fricciones con el presidente Obregón a raíz de la firma de los Tratados de Bucareli en 1923, pues consideraba que los Tratados atentaban contra la soberanía de México. Renunció a su cargo en el gabinete y aceptó su candidatura presidencial por el Partido Nacional Cooperatista para contender contra el general Calles. Se trasladó a Veracruz desde donde lanzó un manifiesto que desató la rebelión delahuertista. El movimiento se debilitó y De la Huerta partió a Estados Unidos.

  Allá en el exilio, Adolfo y su esposa Clara pasaron estrecheses económicas muy fuertes. Por esa razón, el matrimonio de la Huerta, abrió una escuela de canto cercana a Hollywood. A esa academia de canto acudieron famosos cantantes y quedaron maravillados de los resultados. Adquirió fama y renombre, y su situación económica mejoró mucho, lo cual permitió a De la Huerta darle a su familia una vida digna. Tras haber estado 11 años en el exilio, en 1935, Adolfo y su familia volvieron a pisar tierras mexicanas durante el sexenio de Lázaro Cárdenas. Posteriormente, ocupó la Dirección de Pensiones en los gobiernos del Manuel Ávila Camacho y de Miguel Alemán Valdés, y fue Visitador General de Consulados durante el mandato de Adolfo Ruiz Cortines.

  La vida de Don Adolfo se extinguió el 9 de julio de 1955, en la ciudad de México, a la edad de 74 años.

 


ASTUCIA E INGENIO

NGENIO Y DICHOS DE ALVARO OBREGON

  

Solía decir: “No cabe duda que la mala suerte existe, sólo que Dios la desparrama entre los pendejos”.

  Es muy comentada la ocurrencia del presidente Álvaro Obregón, la del gesto aquél, de que él iba a ser el presidente más honesto de México porque solo robaba con un brazo. Y más celebrada es todavía la frase tan suya, de que “nadie aguanta un cañonazo de 50 mil pesos”.

Siendo huésped del Palacio Nacional solía salir -eso dice la anécdota- por la puerta lateral sin escolta y disfrazado de parroquiano para que nadie lo conociera y le pidiera favores.

Al ir transitando por la banqueta de una de las calles de la gran urbe, al ver a un ciego pidiendo limosna, se sacó un peso de aquellos y se lo arrojó al bote.

El pordiosero al tocar la moneda le dio las gracias con la siguiente frase: ¡Gracias mi General”.  A lo que Obregón intrigado se detuvo y le custionó al invidente que si era de nacimiento o veía un poco.- No nada, soy totalmente ciego, respondió el sujeto.

-¿Y cómo carajos me conociste, si eres ciego?

Ah, porque en estos tiempos cualquier cabrón es General.

Cierta mañana fueron a verlo al Palacio tres sonorenses, quienes se presentaron con el secretario diciéndole que le comunicara al Presidente su vista de la siguiente y graciosa manera:  “El pelón Abdalón, el Chueco Cubillas, y el chapo Astiazarán, piden hablar con el cabrón del mocho Obregón”.

Era evidente que eran grandes cuates desde los buenos días en Sonora y en honor a eso, no se anduvieron con protocolos.   Al rato salió el cabo que la hacía de recepcionista con el siguiente informe:

“Sépase que el pelón Abdalón, el chueco Cubillas y el chapo Astiazarán, los tres juntos le pelan los dientes al mocho Obregón”.   Y que pasen, dijo el cabo muy seremonioso.

Cuando el General Obregón andaba en la refriega, mandaba a sus generales a las batallas con una estrategia envidiable que jamás le fallaba, pero en una de ellas uno de sus generales, se precipitó y atacó antes de tiempo y no como estaba previsto, aunque el problema no pasó a mayores, cuando le vinieron los de su equipo de inteligencia a dar el informe al Caudillo,  y al enterarse de quella pifia, éste se limitó a decir:

“No cabe duda, no hay peor cosa que un pendejo con iniciativa”. 

Cuando Obregón perdió el brazo en la llamada batalla de Celaya, estuvo muchos días conveleciente y cuando venían sus lugartenientes a visitarlo les inquiría sobre si qué opinaba sobre él la gente:

-Un subalterno de confianza le dijo que la gente preguntaba que si todavía le supuraba (la herida del brazo)….

Y el general refufuñando e imposiblitado por la tragedia, dijo: “¡Supura, su pura madre! 

A Juan de Dios Bojórquez le dijo:

“Estoy acostumbrado a luchar contra los elementos naturales: las heladas, el chahuixtle, la lluvia, los vientos, que llegan casi siempre inesperadamente… ¿Cómo va a ser difícil para mí vencer a los hombres, cuyas pasiones, inteligencia y debilidades conozco?

Obregón viajó a Chihuahua a entrevistarse con Villa. Quería Carranza que depusiera su actitud de reblede.

Pero Villa terco como una mula decidió fusilar a Obregón:

Cuándo Villa ordenó que lo fusilaran le dijo de frente:

   “Desde que puse mi vida al servicio de la Revolución he creído que sería una fortuna para mí el perderla.

   A mí, personalmente me haría usted un favor, porque con la muerte me daría una personalidad que jamás he soñado en tener.

  El único perjudicado sería usted.”[…] “Porque sería su derrota sin que tuviera usted el gusto de disparar un tiro”.

   Villa canceló la orden y lo dejó ir. Pero al poco se arrepintió y ordenó que lo alcanzaran y lo mataran donde lo vieran.

Obregón astutamente hizo como viajaba al sur, pero agarró para el este y se volvió ojo de hormiga.

Obregón nunca olvidaría la osadía de Villa.
DE NAVOJOA A HUATABAMPO

Y SUS INICIOS EN LA CARRERA MILITAR

Alvaro Obregón Salido nació en Siquisiva, hacienda de Navojoa, hizo sus estudios primarios en Huatabampo y Álamos. Luego, trabajó en un molino harinero y en el ingenio de Navolato, Sinaloa.Profesor de primaria por poco tiempo, su actividad principal fue la agricultura en su finca que llamó “La Quinta Chilla”.

A fines de 1911 fue electo presidente municipal de Huatabampo; en 1912 organizó un grupo con 300 hombres que combatieron al orozquismo; le fue conferido el grado de teniente coronel; ganó el combate de San Joaquín y se le ascendió a coronel.

En 1913, al ser muerto Madero, se le nombró comandante militar de Hermosillo.

Profesor de primaria en Mononcorit, a fines de 1911 fue electo presidente municipal de Huatabampo.

en 1912 organizó un grupo con 300 hombres que combatieron al orozquismo; le fue conferido el grado de teniente coronel; ganó el combate de San Joaquín y se le ascendió a coronel.

El general tuvo dos hijos con su primera esposa, Ramona, pero quedaron huérfanos Humberto y Refugio; las tías de Obregón se harían cargo de ellos, cuando siendo presidente de Huatabampo, lanzaría su gran frase profética: “Desde de la presidencia de Huatabampo diviso la presidencia de la República”.

Y por un deber con la patria le entró al movimiento armado, lo cual él en su ascendrado patriotismo lo consideraba un poco tarde.

Antes de partir Alvaro Obregón Salido, aquel maestro de Monocorit, comisaría al sur de Huatabampo, comerciante ocasional y político por vocación, le entregó a su primogénito una carta en cuyas líneas el futuro caudillo le expresa de como el deber impostergable de cumplir con la patria lo llama, y le encomienda en forma por demás especial cuide de su hermanita, a pesar de que él también es apenas un adolescente, pero que con el tiempo habrá de entender de estas cosas de la vida, sintiédose orgulloso de su padre.

LA CASA DE HUATABAMPO

Existe en Huatabampo la casona de dos plantas donde vivió el general siendo un simple habitante de esta parte de Estado, apoyando a sus tías en el comercio que tenían.

La casona estuvo semidestruída, pero fue el gobernador Dr. Samuel Ocaña García quien la mandó reconstruir, quedando convertida de esa forma en la Casa Museo Alvaro Obregón, en donde el visitante puede apreciar algunos objetos personales del general, como el sillón de peluquería en donde se hacía la barba, medallas, fotos, muebles, y hasta el carro en donde sufrió un atentando en Balbuena salvando milagrosamente la vida  el 13 de noviembre de 1927.

Pero vamos por parte, cuando fue desconocido Huerta por las autoridades sonorenses se le nombró jefe de la Sección de Guerra de la Secretaría de Gobierno; inició una campaña victoriosa:

tomó Nogales el 13 de marzo, rindió Cananea el 26 del mismo y poco después tomó Naco.

El 13 de mayo ganó la batalla de Santa Rosa y se le ascendió a brigadier, poco después a general de brigada; sitió Guaymas sin éxito, siguió su marcha al sur.

SE CASA CON MARÍA TAPIA

Andando en la Revolución en compañía de Lázaro Cárdenas que era también ya un militar destacado, el General conoció a  María Tapia en una tertulia en el Real del Alamito, ella era originaria de San Miguel de Horcasitas. Y al tiempo se casaron.

El padre de ella, don Pancho Tapia trabajaba en la hacienda la Misa con su cuñado don José Maytorena Goycochea, también originario de Horcasitas.

Mi abuelo Miguel Tapia Gutiérrez, según le platicó a mi madre Francisca Tapia Berkowitz, decía ser originario de San José de Guaymas, pero nunca mencionó a San Miguel de Horcasitas de donde proviene la Dra. Arellano Tapia, hoy de Pavlovich, ella hija del profesor Jesús Arellano Sánchez y Virginia Tapia Valdés, hija de don Tranquilino Tapia.  Alicia fue la primera Senadora de la República.

El padre de los Tapia Arvizu era Don  Ramón Tapia quien llegó a Guaymas a ayudar al Comandante Campuzano, con  100 hombres de San Miguel de Horcasitas, para atacar a los americanos que habían bombardeado Guaymas.

Pero de este último dato me acabo de enterar gracias a la aparición reciente del  valioso libro escrito por Laura Alarcón Menchaca, titulado  José María Maytorena una biografía política.

 JOSÉ MARÍA MAYTORENA TAPIA vidas paralelas

Alguna vez mi abuelo Miguel Tapia Gutiérrez refirió a mi madre, que José María Maytorena Tapia era su primo pues su papá don José Tapia Arvizu era hermano de la mamá de “Don Pepe” como le decían a José María Maytorena Tapia.  Susana Tapia Arvizu se había casado con el patriarca José María Maytorena Goycochea, “Chemalía”, también de Horcasitas quien  se hizo de mulas Pedro a la sombra del General Ignacio Pesqueira.

Su cuñado  Francisco Tapia Arvizu manejaba la Hacienda de La Misa, la consentida del cacique.  Pero cuando “Chemalía” murió,  se quedó al frente de ella, “Don Pepe” por acuerdo con su señora madre doña Santos Tapia de Maytorena, y lo primero que hizo el futuro gobernador, fue deshacerse de su tío, argumentando que tenía mucha injerencia en los negocios de la familia.

Hasta llegó a acusarlo de algunos faltantes y de la venta indebida de semovientes. Cosas que eran normales en la época entre familia, pero al nuevo dueño, esto no le pareció y pintó su raya.

Don Pancho Tapia, tío de don Pepe, fue el papá de María Tapia, segunda esposa del Gral. Álvaro Obregón a quien conoció en San Miguel de Horcasitas y se casaron en El Alamito.  Uno hijo de ellos, Álvaro Obregón Tapia fue gobernador de Sonora.

Este fue primo hermano de don Pepe.

Don José María Maytorena Tapia, indudablemente destacó por sus dotes de administrador, no se diga políticos pues supo hacer alianzas beneficiosas que lo llevaron al poder.

LA UNIVERSIDAD DE LA MISA

También sabía conducirse con cierta filosofía en la vida; es muy agradable aquella frase suya que habiéndose graduado en la Universidad de Santa Clara, California, él solía decir que se había graduado en la universidad de la Misa, hasta donde llegaban sus propiedades.

Decir esto, era como sostener que era para él más provechosa la enseñanza del campo y del trabajo duro de la hacienda.

 UNA ANÉCDOTA

Refería mi tata Miguel que un cuñado de don Pepe, estando en la ruina, se acercó a pedirle su apoyo; don José María le dio una lección bastante filosófica cuan acertada: aquel cuñado, le pidió una tonelada de trigo para comercializarla y le pagaría cuando ya tuviera el fruto de la venta en la mano, y así ganarse un dinerito para sostener a la familia.

Don José María le dio la llave para que sacara la tonelada de trigo de una galera. El cuñado así lo hizo y se retiró, pero jamás volvió a pagar.

Pasó más de un año, y una día llegó el cuñado  pidiéndole le pasara una tonelada de trigo que porque el precio estaba muy bueno, y pensaba venderla bien para sacar adelante a su familia, y cuando ya  la hubiese vendido volvería a liquidarle.

Don Pepe con toda tranquilidad le dijo a su cuñado que pasara con toda confianza a la bodega a tomar la tonelada de algodón.  Pero el cuñado vino y le  dijo  que estaba cerrada con llave.

 “¿Ya se te olvidó  que tú  mismo cerraste la puerta?”,  le respondió el rico terrateniente.

LOS TAPIA GUTIERREZ

Mi tata era hijo de José Tapia Arvizu (muy buen buzo) e Ignacia Gutiérrez (yaqui pura), varios de sus hijos se emplearon en el ferrocarril,  recuerdo a José el mayor que hablaba chino y alto jefe de la masonería, el tío Mauricio, Miguel (mi tata) y el tío  Manuel.

   Había otros dos, Jesús y el Cochogo que eran medios hermanos. Las mujeres eran María, Loreto y la Chata. Sólo conocí a la tía Maria ya muy anciana, me sobaba y sobaba el brazo diciendo que era puro Tapia.   Don Miguel, mi abuelo se casó en Naco con María Berkowitz Martínez, hija del judío Enrique Berkowitz y Amparo Martínez.

Me detuve en mencionar a mi abuelo y tíos abuelos dado a que eran primos de la esposa de Obregón como de Maytorena Hijo.

Cuando anduvo el tristemente célebre ing. Sergio Díaz Serrano en campaña por una senaduría, se hizo acompñar de un Dr. Balero, doctor en Hisotoria  quien en todo momento orientaba a Díaz Serrano dentro del panorama histórico de la región.

Se me acercó el Dr. Balero simpre trajeado, para preguntarme si era yo pariente de Obregón. De Ogregón hijo, si, pero de Obregón Salido para nada, le respondí. Ah -repuso- es que tienes un extraoridinario parecido con el general más o menos a la edad en que le mocharon el brazo.

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OBREGÓN DESPLAZA A MAYTORENA

En 1912, Obregón tuvo la oportunidad de reinvindicarse y de definir su posición revolucionaria, al organizar un cuerpo de 330 hombres, que pone a disposición de José María Maytorena, gobernador del estado para combatir a Pascual Orozco, quien se había levantado en contra del movimiento?

Maytorena lo nombra teniente coronel del Cuarto Batallón Irregular de Sonora, puesto que asume y en el que alcanza algunas victorias que lo convierten en un héroe local?

Poco después, se da de baja en el ejército y se reincorpora a las actividades agrícolas, pero con el asesinato de Madero se reintegra al ejército y desarrolla una brillante carrera militar?

Maytorena deja la gubernatura de Sonora para no tener que enfrentarse al usurpador Victoriano Huerta y lo sustituye Ignacio Pesqueira quien nombra a Obregón, Jefe de la Sección de Guerra?

Salvador Alvarado, Benjamín Hill y Plutarco Elías Calles estuvieron en desacuerdo con dicho nombramiento por considerar a Obregón un advenedizo?

A pesar de no contar con el apoyo incondicional de sus subordinados, Obregón logró importantes triunfos en Nogales, Naco, Santa Rosa y Santa María.

Al regreso de Maytorena, Obregón le brinda su apoyo y la división sonorense se profundiza,.

OBREGON SIEMPRE DA EL PASO ADELANTE

Adelantándose a Maytorena, Obregón se entrevista con Carranza y éste lo nombra Jefe del Ejército del Noroeste con jurisdicción sobre Sonora, Sinaloa, Durango, Chihuahua y Baja California?

En 1913, al ser muerto Madero, Obregón recibió el  nombramiento de comandante militar de Hermosillo,

En la política Obregñon  fue partidario de Calles y contrario del gobernador Maytorena, en 1914.

Al iniciarse las dificultades entre Villa y Carranza, Obegón se mostró decidido constitucionalista.

En agosto de ese año se reúne con Villa y Maytorena en Nogales, Sonora para normalizar la situación política de esa entidad. La tensión entre Villa y Carranza aumentó; Obregón marchó a Chihuahua para contrarrestar a Villa, pero estuvo a punto de ser fusilado por éste.

Pero primero veamos como fue que Don Pepe llegó a gobernador…….

Nació en la ciudad de Guaymas el 18 de junio de 1867.

En 1909 se afilió al Partido Antirreeleccionista, ayudó a la candidatura Madero-Vázquez Gómez en oposición a la última reelección del general Díaz y a fines de 1910 emigró en dirección a Estados Unidos de América.

Organizó la junta Revolucionaria Mexicana de Nogales, Arizona, para ayudar a los insurrectos en contra del régimen porfirista.

En mayo de 1911 se incorporó a don Francisco I. Madero en Ciudad Juárez.

Fue electo gobernador de Sonora por el cuatrienio de 1911 a 1915.

En marzo de 1912 estalló la rebelión orozquista; y logró restablecer la tranquilidad pública con las tropas auxiliares que organizó con la cooperación de la Federación.

Cuando ocurrió el cuartelazo de la Ciudadela el 9 de febrero de 1913 en contra del gobierno constitucional de la República se solidarizó con Madero, expresando su pesar.

Sin embargo, días después los primeros mandatarios de la nación fueron traicionados, depuestos y asesinados por el general Victoriano Huerta y el gobernador Maytorena no tuvo una sola palabra de condenación para los autores de estos crímenes.

Pidió una licencia de seis meses para separarse del despacho del Poder Ejecutivo, pretextando enfermedad, y el 26 de febrero de 1913 entregó el mando al diputado Ignacio L. Pesqueira, nombrado previamente gobernador interino.

Radicó temporalmente en Tucson, en mayo regresó a Hermosillo, después que el general Obregón había limpiado de huertistas el norte del Estado.

En Monclova se entrevistó poco después con el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, Venustiano  Carranza, y éste dispuso que se le restituyera en su puesto y el 4 de agosto se hizo cargo nuevamente del despacho del Gobierno.

Suspendió las elecciones locales con apoyo en el Plan de Guadalupe.

Dos meses después llegó el Primer jefe a Sonora, se encontró con que no tenía autoridad ni control sobre las oficinas federales existentes en territorio sonorense y procedió a organizar su gabinete, a fin de que cada Secretaría de Estado controlara las que correspondían a su ramo, originándose así la separación entre Carranza y Maytorena.

En marzo las autoridades militares, por órdenes de Carranza, obligaron a salir del Estado a más de veinte personas y funcionarios partidarios de Maytorena.

A fines de mayo se agudizó el conflicto entre la autoridad civil y la militar representada por el coronel Plutarco Elías Calles, comandante militar de la Plaza de Hermosillo y jefe de las fuerzas fijas en el Estado.

Éste acusó al gobernador ante el Primer Jefe de estar conspirando en contra del mismo y Maytorena defendía sus fueros de gobernador constitucional.

Al mismo tiempo el general Obregón ordenó al coronel Elías Calles que entregara el mando y saliera del Estado a la campaña del sur y el Primer jefe revocó la orden previniéndole que no saliera y se retiró a la región septentrional.

LA DESTITUCIÓN DE MAYTORENA

Los generales Obregón y Villa se trasladaron al Estado en busca de una solución al conflicto, se entrevistaron ambos en Nogales con el gobernador, y los dos jefes acordaron la destitución de Maytorena.

El 23 de septiembre, invocando el nombre del pueblo sonorense, desconoció a Carranza como Primer jefe y encendió nuevamente la guerra civil en el Estado.

En 1915 sostuvo la lucha armada en contra de los dos grupos constitucionalistas que se sostuvieron en el Estado: el del general Elías Calles en Agua Prieta y el del general Ángel Flores en Navojoa.

El 1 de octubre entregó el Poder Ejecutivo a don Carlos E. Randall y la jefatura de Operaciones Militares al general Urbalejo, por instrucciones del general Villa; y salió para Washington.

En 1938 volvió a Hermosillo y permaneció allí varios meses y después se trasladó a Guaymas.

El 3 de abril de 1943 el presidente Ávila Camacho le mandó expedir patente de general de división del Ejército Nacional en recompensa de los servicios que había prestado a la Revolución.

 OBREGÓN NUNCA LO PERDONÓ

Cuando José María Maytorena “don Pepe” fue desterrado de México por el General Plutarco Elías Calles su archienemigo, éste se refugió en Los Ángeles, y se vio en la penosa necesidad de acudir al General Álvaro Obregón pues se hallaba en la ruina, que recordara su esposa María Tapia de Obregón era su prima, pero nunca obtuvo respuesta del Caudillo, tal vez este jamás olvidó que don Pepe trató muy mal a su suegro don Francisco Tapia Arvizu.  (Don Pancho).

Don Pepe murió en la ciudad de México el 17 de enero de 1948.

OBREGÓN SE CONVIRTIÓ ENUN ANCIANO A LOS 48 AÑOS

En su vida, obregón sufrió más de 25 intentonas de asesinato, también padeció dos infartos. Quedémonos entonces con la inteligencia, la vocación, el coraje, el talento, la visión, la capacidad, el olfato político, el temple, el carácter y la experiencia y desde luego; la enorme circunstancia de la revolución mexicana  que lo sacó de la aparente vida tranquila de negocios y política en Huatabampo para llevarlo a los planos nacionales.

UNA DIA EN LA VIDA DEL GENERAL OBREGON

Muy discutida y rechazada ha sido la versión dada por Jorge Aguilar Mora, un historiador que publicó en un libro sobre el caudillo, en donde comenta que a raíz de que el general perdió su brazo, empezó a engordar y se le vino encima una vejez precoz, y para atestiguarlo incluye una foto en donde aparece Obregón sentado en un banquito, hecho todo un anciano.

Por supuesto la familia rechazó esta versión y condenó esta biografía no se diga la foto que el investigadora sacó de la Fototeca del INAH.

Recientemente acaba de salir una nueva edición de esta biografía UN DIA EN LA VIDA DE GENERAL OBREGON que mereció comentarios encontrados en varias revistas. Enseguida el comentario que la editorial hace de este libro polémico:

Un día en la vida del general Obregón aspira a ser, en cierta forma, lo opuesto a una biografía: se propone, paradójicamente, ser una instantánea, un corte, una mirada detenida en un momento localizado y cargado de sentidos: la entrada de Álvaro Obregón a la ciudad de México el 15 de agosto de 1914 al frente del Cuerpo de Ejército Constitucionalista del Noroeste.

En torno a esa “foto fija” inicial, el texto remite a otras más, momentos anteriores y posteriores, hasta ofrecernos una sucesión de imágenes del general Obregón, de la ciudad de México, de sus ambientes, de las personas, los espacios, las sensaciones que recorrían las calles de boca en boca. Y esas imágenes convocadas por las palabras de Jorge Aguilar Mora están acompañadas en las páginas de este libro por algunas de las imágenes fotográficas de Álvaro Obregón conservadas en la Fototeca del INAH.

El resultado es un libro que revive aquellos días y aquellos años en el cruce de las palabras y las imágenes, un libro que alimenta la memoria de quienes no estuvieron en las calles de la ciudad, de quienes no escucharon las voces que corrían y comentaban el acontecer político y los chismes del momento, de los que nunca vieron los edificios hoy desaparecidos que el 15 de agosto de 1914 se afincaban en el suelo

Queridos lectores, permítanme poco a  poco ir enriqueciendo esta historia… y si tienen datos les agradecería me los enviaran a

jefe.bust@otmail.com


SIMPOSIO SOBRE LA VIDA Y OBRA DE JUAN BAUTISTA DE ANZA

La Sociedad Caballeros de Anza de California rezalizó en Magdalena su décimo quinto encuentro anual con un simposio sobre la vida y obra del Caballero Juan Bautista de Anza colonizador y fundador de San Francisco California.

Eduardo Robinson director de la The Caballero de Anza Society señaló que los ponentes de este simposio llevado a cabo en el Salón de los Presidentes del Palacio Municipal fueron parte de los alrededor de cuarentas personas venidas de Nuevo México, Arizona y California participaron en el tour llamado RUTA HISTÓRICA que este año incluyó un vuje por la Ruta de las Misiones, pernoctando tres noches en Magdalena para participar en el simposio.

Eduardo Robinson agradeció todas las atenciones de las autoridades locales, pero se dolió de la escasa asistencia de gente local, tal ves -dijo- la Casa de la Cultura no le dio importancia a esto, pues bien podían haber traído al simposio grupos de estudiantes del Cesues que son los más aventajados.

 La calidad de los ponentes para lo cual se utilizó a una traductora, fue manifiesta pues son investigadores y académicos de Universidades de California.

 Asimismo participaron cuatro cronistas sonorenses, entre ellos el maestro Ismael Valencia Ortega de la Universidad de Sonora, así como de los cronistas locales Marco Ortés Monroy, Andrés Corella Villanueva y Francisco Bustamante Tapia.

 El grupo perteneciente a The Caballero de Anza Society se hospedó en algunos hoteles de la localidad al igual visitaron restaurantes y lugares de interés como el Hostal El Peñasco de la familia Monroy, e hicieron un visita a San Ignacio y un recorrido por Tubutama, Oquitoa, Átil, Altar, Pitiquito y Santa Ana.

 En todo momento el grupo de turistas fue atendido por Lizeth Cervantes quien coordinó los eventos contando con todo el apoyo del alcalde Melecio Chavarín quien le dio la bienvenida y deseando que vuelvan los llamados Sociedad Caballeros de Anza para lo cual se hizo todo cuanto estuvo a su alcance para que se llevaran un buen recuerdo de su estadía en esta región.

Teresa Leal directora del Mueso de la Pimería Alta de Nogales Arizona fue la traductora quien manifestó estar muy contenta haber participado en este importante simposio sobre vida y obra de Juan Bautista de Anza.

 Así también los señores Johon Granadeo y Polín Anaya de Albuquerque se manifestaron maravillados del Palacio Municipal, toda una joya arquitectónica, indicando que toda la ciudad y la hospitalidad fueron excelentes.

 


EL GOBERNADOR CABALLERO

Don Nacho Soto, el gobernador caballero

Por Juan Ramón Gutiérrez

*En 1949 el pueblo eligió a Ignacio Soto como gobernador del Estado y durante su gestión se realizaron numerosas y valiosas obras en bien de la ciudadanía

En el viejo pueblo ópata de Bavispe, muy cerca de la única salida que comunica nuestro territorio el de Chihuahua, el llamado Cañón del Púlpito, nació el llamado “Gobernador Caballero”, don Ignacio Soto, un hombre que siempre tuvo mucha estimación y cariño para con sus semejantes.

Tocado por el hada de la buena suerte, don Nacho fue un triunfador en todos los negocios que emprendió y la ciudadanía en general le mostraba un gran afecto. Nació el 12 de mayo de 1890 y toda en vida se dedicó a las más grandes actividades comerciales e industriales, ysu carácter emprendedor le hizo emigrar primeramente a Agua Prieta, cuando esta frontera no tenía ni 30 años de fundada.

Ahí se hizo de contrato para operar el sistema de agua y drenaje de 1927 y con el deseo de iniciar en forma un gran negocio, le hizo venir a esta ciudad cuando la industrialización empezaba a tomar forma y sin temer a nada, en unión de un grupo de socios se dio a la tarea de fundar la compañía Cemento Pórtland Nacional, S.A. La Campana.

Corría el año de 1930 cuando se iniciaronlas obras de explotación del material para fabricar cemento, que desde 1897 era importado ya sea de Alemania o bien de San Francisco, California. Este producto llegaba por barco a Guaymas en gruesos toneles de madera y la novedad es que aquí, en la fábrica del señor Soto, se empezó a utilizar el saco de papel.Para eso se empezó a cavar en lo alto de los cerros de Santa Martha o sierra de la Iglesia Vieja, situados al sur del paseo campestre de “La Sauceda” y recordamos cuando éramos chamacos a hora cuando hacían explotar los bombillos para arrancar la materia prima, y fue tanta la extracción de material que hasta la fecha, los cerros lucen enormes huecos que intrigan a los fuereños.

Don Ignacio decidió levantarla fábrica y los hornos al norte del pueblo de La Iglesia Vieja, antecedente de la hacienda La Santísima Trinidad del Pitic y origen de nuestra capital. Los altos hornos subsisten todavía y la planta se encontraba situada entre la vía del ferrocarril por el oriente y por el poniente del camino La Colorada.

En cuento al lado sur don Ignacio Soto tenía su residencia y se sentía tanto él como su familia, muy orgullosos de convivir con los moradores de ese antiguo pueblo. Sus oficinas generales se encontraban entonces en la esquina de Rosales y Obregón, en contra esquina del edificio más alto de viejo Hermosillo, el Banco de México mientras que sus oficinas se le siguen conociendo hoy en día como el “Edificio Soto”.

La marca del producto que conquistó inmediatamente el mercado fue el de Cemento “La Campana” y tuvo mucha aceptación en todo lo largo de la costa del pacífico. Sin embargo, el reflejo de la Segunda Guerra Mundial también se hizo presente en el ámbito social y comercial.

Este fenómeno afectó grandemente la industria en una crisis que duró aproximadamente cinco años y el señor Soto, supo llevar su empresa y la sacó a flote. Fue presidente y al mismo tiempo gerente general de su negocio y supo imprimirle sobre todo optimismo y fe que este industrial solía poseer.

En 1946, las obras para crear la presa Abelardo L. Rodríguez dieron inicio, le hicieron levantar sus chivas e irse al cobijo de los cerros al poniente de la vieja planta, dejando bodegas y edificios a merced de las enchocolatadas aguas de la presa y aspa, siguió con el proceso de producción por espacio de unos 30 años más en su nueva ubicación.

Era enorme la planta de empleados que don Nacho mantenía con un decoroso salario y sus hijos, entre ellos Humberto, supieron heredar a fuerza de carácter y sobre todo de trabajo de su progenitor.

En los años 70, tuvieron noticias de que la materia prima se estaba por agotarse y les hicieron salir de ahí para operar una nueva planta en el kilómetro 22 al oriente de Hermosillo y entonces se presentaron empresarios de Cemex y concertaron la venta de esta industria que don Ignacio había fundado en 1930.

A Cemex le ha ido más o menos bien en nuestra tierra, libre de alborotos políticos y laborales como los que enfrenta hoy con el folclórico presidente venezolano Hugo Chávez. El Gobernador.

En 1949 el pueblo le eligió como gobernador del estado para el sexenio 1949-1955 y durante su gestión se realizaron numerosas y valiosas obras enbien de la ciudadanía como es en este caso educación, obras y servicios de salud. Al término de su gestión, se dedicó con más ahínco a dirigir su empresa. S

u fallecimiento ocurrió en los inicios de la década de los años 60, al mismo lapso de otros dos importantes personajes como es en este caso los del Lic. Horacio Sobrazo y el General Abelardo L. Rodríguez, que curiosamente los tres, ocuparon alternativamente el gobierno de Sonora. Por último, lo que anteriormente se le conocía Periférico Norte, orgullosamente lleva hoy su nombre, en reconocimiento a su tesón como un gran industrial y que el pueblo cariñosamente le llamó el “Gobernador Caballero”…

Gracias por su tiempo.


GRAL. CARLOS PLANK

EL GENERAL CARLOS PLANK

 Tiene tumbas el panteón local en donde reposan restos de personajes célebres en el más completo olvido.

Se conservan en pie sin menoscabo en sus materiales las tumbas fastuosas de generales y empresarios, dado que cuando se verificaron se hicieron con tanta derroche, por eso se explica que puedan trascender a los más de 100 años.

Existe una tumba tan bella como eminentemente patriótica en donde reposan los restos del general Carlos Planck, quien murió 17 de septiembre de 1922 en esta Villa. Plank era jefe de la Tercera Gendarmería Fiscal en el Estado.

Nació en el mineral de Baroyeca, contiguo a Álamos el año de 1876. De muy joven se estableció en el Real de la Colorada dedicándose a actividades mercantiles.

Don Ignacio R. Almada en su Diccionario Biográfico y Geográfico de Sonora asienta que Carlos Plank se afilió al partido Antireelecionista en el año de 1910, al año siguiente es electo Diputado Local por uno de los distritos electorales de Hermosillo.

Se contó entre los representantes que más decididamente trabajaron en el desconocimiento del general Victoriano Huerta.

Poco después se afilió a las fuerzas constitucionalistas, y a principios de 1914 fue ascendido a Mayor. Se contó entre los adictos al coronel Plutarco Elías Calles al estallar el conflicto con el gobernador Maytorena, y poco después fue al interior a incorporarse al general Álvaro Obregón.

Fue director de la Penitenciaría del Distrito Federal al ocurrir la división con el general Francisco Villa en la Convención de Aguas Calientes entre Convencionistas y Constitucionalitas.

Siguió al General Venustiano Carranza jefe de los Constitucionalistas, operó en Yucatán a las órdenes del General Salvador Alvarado; le tocó aprehender al gobernador Garcilazo en Quintana Roo que se había sumado al bando Convencionista.

Alcanzó el generalato, y con ese cargo fue jefe de la Gendarmería Fiscal en el Estado de Sonora, fue diputado federal en 1917 dado que se encontraba entre los firmantes del plan de Agua Prieta.

Y siendo Senador por de Sonora en 1919 a 1922, fue cuando murió en esta Villa.

Planck destaca en Zacatecas en donde se le recuerda: “pues se vio favorecido en el período preconstitucional con la presencia del sonorense Carlos Plank, quien como Gobernador provisional y comandante militar del Estado llevó a cabo una amplia labor legislativa a favor del pueblo, que puso de manifiesto su ideología revolucionaria tan identificada”.

Había mandado construir una casona parecida a una pequeña fortaleza en esquina de Mayo y Alameda (hoy Arellano) de ladrillo ademada sin aplanar, estilo muy en boga. El diseño es europeo con pisos y porche de madera. Casona muy elegante que cerraba el entorno que inspiraba el soberbio Colegio Fenochio.

El general Plank se encontraba de visita en la Villa con la investidura de Senador de la República atendiendo la comisión encomendada por el General Obregón presidente de México de que llevara a cabo la construcción del Palacio Federal (hoy municipal), el cual no alcanzó verlo terminado pues su deceso ocurrió el 7 de septiembre, se decía que de apoplejía, a la edad temprana de 42 años.

El palacio Federal se terminó de construir en diciembre del mismo año (1922) siendo alcalde Enrique Woolfolk, hijo.

La casona es un primor arquitectónico, que perdura a través de los años hoy deshabitada y por su aspecto sombrío la gente la empezó a llamar “la casa del terror”.

Tomado de Leyendas de Magdalena. Autor Francisco Bustamante Tapia

 


EL GOBERNADOR ORTIZ
   CARLOS RODRIGO ORTIZ RETES, GOBERNADOR DE SONORA
 

Por: Lic. Juan Antonio Ruibal C.

El “INSTITUTO SONORENSE”.- El joven Gobernador de 29 años de edad Carlos Ortíz Retes, el mas joven en la historia de Sonora (1) se hizo cargo del poder bajo los mejores augurios de una brillante gestión administrativa.

Excepcionalmente dotado de talento y energía, era además culto, gozaba de gran prestigio y popularidad y le ayudaba enormemente la circunstancia, de que el Estado se encontraba en paz por primera ocasión en muchos años. Aunado a lo anterior, existía además el atractivo adicional a su ya carismática personalidad, el hecho de que era un respiro civilista en un medio congestionado de militares.

Basta recordar que desde su erección como entidad federativa en 1831, Sonora solo había tenido 2 gobernadores civiles: Don José María Gaxiola en 1845 y el Lic. Don José de Aguilar en 1849 y 1956. No había pues aparentemente, ninguna nube que empañara su horizonte.

Afirma Sobarzo que dos ideas eran obsesión en Ortiz; una política: la soberanía del Estado y otra social: la educación pública (2). No es de extrañar por lo tanto, que su primer acto de gobierno efectuado el mismo día de la toma de posesión el 4 de Septiembre, fue nombrar al Dr. Pedro Garza como Director del “Instituto Sonorense”, de hecho la Universidad de Sonora ¡hace más de 100 años! y que se adelantó en más de 60 a la actual.

En efecto, en dicho Instituto se proyectó establecer las carreras de Medicina, Veterinaria, Arquitectura e Ingeniería entre otras (3). El esfuerzo es de un gran valor y trascendencia, ya que comparado con el resto del país, Sonora estaba atrasada en materia de educación superior, circunstancia muy explicable desde luego, por sus frecuentes convulsiones internas y la cruel lucha por la supervivencia en un medio seco y avaro, aderezado con frecuentes incursiones depredadoras por parte de tribus salvajes.

Esto aclara por qué en el centro y sur del País, las instituciones de cultura superior florecieron temprano: así por ejemplo: El Colegio del Estado, hoy Universidad Autónoma de Puebla, fue fundado en 1825; el Instituto de Ciencias y Artes del Estado, hoy Universidad “Benito Juárez” de Oaxaca, en 1827; el Instituto Científico y Literario del Estado, hoy Universidad Autónoma del Estado de México, en 1828 y el INSTITUTO DE Ciencias y Artes, hoy Universidad de Zacatecas en 1832, para no mencionar sino unas cuantas (4).

Con entusiasmo febril, el gobernador Ortiz se entregó a la magna tarea. El 5 de Septiembre, comisionó al citado Dr. Pedro Garza para que de inmediato, se trasladara a los Estados Unidos y Europa, con el fin de adquirir el equipo necesario para el flamante Instituto, así como para contratar personal docente y empleados que a su juicio fueran necesarios, situándose para el caso fondos en Nueva York y París. (5)

Lamentablemente, el Dr. Garza se fue de paso en su cometido, ya que al siguiente año a mediados de 1882, el Instituto contaba en efecto con algunos maestros importados de Europa, pero con el grave inconveniente de que ni uno de ellos, hablaba el castellano; además se compró un Museo completo de Historia Natural, un Laboratorio de Química, un Gabinete de Física, aparatos para observatorio y se invirtieron $4,000.00 en floretes para la clase de esgrima (6)
Con el objeto de construir el edificio del Instituto, el 7 de Septiembre de 1881, el Gobernador del Estado adquirió del Sr. Arq. Javier Jara un terreno con superficie de 6450 metros cuadrados, localizado exactamente donde hoy se encuentra el Palacio de Gobierno del Estado. El importe de la operación fue por la cantidad de mil pesos, de los cuales se pagarían $250.00 en terrenos del Ayuntamiento que Jara y socios tienen denunciados y el resto en mensualidades de cien pesos que entregará el Gobierno del Estado cada día quince (7)

A pesar del gran entusiasmo que despertó su nacimiento, respaldado inclusive por suscripción popular que el gobernador fue el primero en aportar, la falta de planeación y los graves problemas políticos surgidos poco después y que serán analizados en su oportunidad, impidieron que dicho centro educativo siguiera funcionando. En cualquier forma, queda para la posteridad el enorme esfuerzo realizado por el Gobernador Ortiz en este importante renglón.

Debe agregarse que con el fracaso del Instituto, Sonora perdió una gran oportunidad de emerger del subdesarrollo cultural. Grave delito intelectual, el de esta generación de 1882; tan es así, que tuvieron que transcurrir 60 largos años más, para que otra generación, consciente de su responsabilidad histórica, tomara cartas en el asunto y por fin, el jueves 15 de Octubre de 1942, se realizara con toda solemnidad la ceremonia inaugural de los cursos académicos de la hoy Universidad de Sonora (8)

EXCELENTES PROPOSITOS DE GOBIERNO.- El 16 de Septiembre, al instalarse el 8o. Congreso Constitucional de Sonora, el gobernador concurrió a la apertura de sesiones, pronunciando un brillante y avanzado discurso. De su análisis se desprenden conclusiones muy interesantes y reveladoras de la personalidad de Ortiz; así por ejemplo, se refiere a México como “Confederación Mexicana”, señal inequívoca de que seguía firme en su mente la idea del sistema político alemán.

En el mismo documento, anuncia que presentará ante el Congreso un proyecto de reformas a la Constitución para aumentar el período gubernamental a cuatro años, aduciendo con toda certeza, que la lucha electoral peligrosamente repetida cada 2 años, era motivo de frecuentes disturbios y permanente agitación.

Vuelve a cargar el acento en el tema educativo y al hablar de la construcción de un ferrocarril de Alamos a Yavaros, es de llamar la atención su acendrado nacionalismo al expresar textualmente a los diputados: “Espero de vuestra influencia en los diversos Distritos del Estado, que esta obra puede completarse sin necesidad de recurrir al Capital extranjero” (9) ¿Visualizó Ortiz el colonialismo económico que fue la marca de fábrica del porfiriato ….?

EL FERROCARRIL DEL PACIFICO.- La construcción del ferrocarril se había convertido en Sonora – como en México- en un fenómeno traumático y en todo un signo de vida en la época. Como bien lo apunta John H. Coatsworth “La élite del país consideraba las mejoras en el transporte en general y en los ferrocarriles en particular, como el requisito más importante del progreso después de la estabilidad política y social”. (10)

Particularmente en nuestra entidad, su realización práctica hubo de atravesar por una tediosa e interminable estela de concesiones, peripecias y fracasos, que convertían su realidad en inalcanzable y colocaban a Sonora muy atrás del centro del país en esta materia, no se diga de los Estados Unidos y Europa, quienes entre propósitos expansionistas, entrelazados con los comerciales, codiciaban desde hacia años atrás, el establecerse en estas tierras.
La cadena comenzó en 1849 con un tal Hipólito Pasqueirde Doumartin, una de las primeras avanzadas del gobierno de Francia para tratar de adueñarse de las entidades noroccidentales de México. No obtuvo la concesión correspondiente y falleció a los pocos años en París “manifestando su sentimiento porque Francia no había logrado apoderarse del Estado de Chihuahua” (11).

(La pretensión era establecer el ferrocarril Chihuahua-Pacífico).
De ahí en adelante, los presuntos concesionarios fallidos fueron Alejandro José de Atocha, súbdito español en 1854; Francisco Mc. Manus y Francisco Potts y socios en 1859; general Angel Trías en 1866; Julius A. Skilton en 1869; James Eldregue en 1872 y David Boy Le Blair en 1874. En algunos de estos casos, se declaró incompetentes a las legislaturas locales para otorgar concesiones y en otros, los trabajos no llegaron a efectuarse (12)

Por fin la séptima concesión otorgada a los señores Robert E. Symonds y David Ferguson el 19 de Junio de 1877, fue la que logró cristalizar. Originalmente, el ferrocarril debería partir del puerto de Guaymas a Paso del Norte (hoy Ciudad Juárez) en Chihuahua, pasando por Hermosillo, Ures y otras poblaciones, pero el 16 de Noviembre de 1881, se obtuvo una ampliación que facultaba a los solicitantes a construir un ramal a la frontera.
Así se llevó a cabo en efecto, habiéndose seleccionado como terminal la hoy ciudad de Nogales, (que entonces no existía) hacia cuyo punto se continúo el tendido de vías de Hermosillo hacia el norte. Dejó de tener por lo tanto interés para los concesionarios, proseguir de Hermosillo al Estado de Chihuahua, por lo que operó la caducidad en esta parte de la concesión (13). En dramática ironía, esta circunstancia aisló por muchos años a Ures y los pueblos del Río Sonora. Se constituyó para el efecto, la “Compañía del Ferrocarril de Sonora” y en medio de gran entusiasmo “los primeros reconocimientos para el trazado fueron emprendidos en el mes de Febrero de 1880, bajo la dirección del Sr. W.R. Morley como Ingeniero en Jefe, partiendo del Puerto de Guaymas hacia el Norte, y los planes definitivos de los primeros 53 kilómetros fueron aprobados oportunamente por la Secretaría de Fomento”. (14)

Los trabajos revistieron también una prolongada serie de contratiempos (15) y problemas sociales con la fuerte inmigración extranjera que ocasionó el ferrocarril, pero al fin se terminó la vía de Guaymas a Hermosillo. Aunque el mérito inicial de la obra no es de Carlos R. Ortiz, su intervención fue muy importante al decir de una observadora norteamericana

“La elección del gobernador Carlos R. Ortiz, quien tomó posesión el lo. de Septiembre para el periodo constitucional 1881-1883, jugó un importante papel en la terminación de la conexión Guaymas-Nogales. El asumió la responsabilidad por la seguridad de los ingenieros, los trabajadores y los campos. Desafortunadamente, ni el nuevo gobernador ni la paz durarían mucho tiempo, pero la línea se concluyó durante su corto período en el puesto”. (16)
A1 fin, el 25 de Octubre de 1881, fue solemnemente inaugurada la primera línea del Ferrocarril que incorporó a Sonora al desarrollismo económico característico de esta época. Por supuesto, que el inusitado cuanto novedoso espectáculo de la partida del primer tren fue todo un acontecimiento, como lo relata un escritor costumbrista:

“Cuando salió de Guaymas el tren, la pequeña locomotora que quemaba leña para dar presión a sus calderas resoplaba y lanzaba humo y vapor. El júbilo de los pasajeros y los que presenciaban la partida era indescriptible: gritaban delirantes. Los perros callejeros corrían por doquier llenos de pavor y los caballos de los carros urbanos se encabritaban. Dos barcos de vapor que estaban surtos en la bahía acompañaban a la locomotora con sus silbidos. Dichas embarcaciones acababan de desembarcar material para el ferrocarril” .

“Desgraciadamente el convoy hubo de cesar en su marcha al llegar a la primera pendiente de la vía; la locomotora perdió tracción por la enorme carga que jalaba. Para tristeza de unos y disgusto de otros, desengancharon dos carros para que el tren siguiera adelante. Hubo un intento de motín y como siempre sucede – lo mismo ayer que hoy- salieron lideres improvisados que trataron de culpar al gobernador Ortiz Retes. Pero realmente todo se debió a la improvisación e inexperiencia de los directivos del ferrocarril”. (17)

El examen del párrafo anterior despierta hilaridad, pero si se lee “entre líneas”, se detecta ya el germen del sabotaje entre los enemigos del gobernador, tratando de aprovechar un evento de tal magnitud a importancia en esa época, para desacreditar el régimen. Cabe añadir que con el correr de los años, el ferrocarril resultó de gran utilidad para los sonorenses y una precaria aventura económica para los inversionistas norteamericanos (18)

SE INICIA LA TORMENTA. Es difícil precisar en que momento se iniciaron los problemas entre el gobernador Carlos R. Ortiz y su omnipotente y compacto bloque de enemigos, integrado por el ex-gobernador Luis Torres, Don Ramón Corral, los Generales José Domingo Carbó y Bernardo Reyes, el diputado Rafael Izábal y el ministro de Guerra y Marina, Gral. José Francisco Naranjo, con la sospechosa complacencia del Presidente Gral. Manuel González y el poderoso ex-presidente Porfirio Díaz.

Parece que el verano de 1881, ya como gobernador electo, Ortiz manifestó su propósito de desarrollar sus elevadas funciones sin interferencias de sus apoyantes, especialmente Don Luis Torres. Y como no se andaba con medias tintas, al tomar posesión de su cargo, unió la acción a la palabra desestimando a miembros de la facción “torrista” para posiciones dentro de la burocracia (19)

Y todavía más, sintiéndose incómodo por las presiones de Torres, el gobernador escribió al Ministro de Fomento General Carlos Pacheco, solicitándole la salida de Torres a otra zona militar (20) y efectivamente este último salió de Sonora a principios de Diciembre, pero -a un sorpresivo viaje de “vacaciones” a la ciudad de Nueva York.

El día 10 se encontró en dicha metrópoli con el general José Domingo Carbó y con Ramón Corral, quienes coincidentemente también realizaron juntos por barco desde Veracruz, otro viaje “de placer” a esa ciudad (21). Los tres personajes tuvieron prolongadas reuniones en las que los asuntos de Sonora fueron ampliamente discutidos y decidieron eliminar a Ortíz (22)

Un breve pero importante paréntesis, para no alterar el orden cronológico de los acontecimientos. Con gran visión, el gobernador Ortiz trató de combatir las alcabalas que estrangulaban al comercio local, mediante Ley No. 21 del 22 de Noviembre de 1881; asimismo, para ordenar la marcha de los asuntos públicos, promueve la importante Ley Orgánica del gobierno y administración interior del Estado de Sonora; sin embargo, llama poderosamente la atención al observador, la Ley No. 26 que establecía los derechos y obligaciones de los sirvientes domésticos y jornaleros.

Tratemos de despojarnos de toda contaminación demagógica y veamos el contenido del Art. 7o., tibio, pero asombroso antecedente del Art. 123 Constitucional que prescribía
“En lo sucesivo, nadie podrá descontar a sus sirvientes domésticos o jornaleros para el reintegro de las cantidades que les tengan anticipadas a cuenta de sus servicios, arriba de la cuarta parte del salario que devengaren, debiéndoseles entregar cuando menos tres cuartas partes de dicho salario en efectivo para su subsistencia y la de su familia” (23)

Prueba evidente de que la administración estatal gozaba de gran prestigio entre nacionales y extranjeros, es que en el Reporte Anual dirigido al Departamento de Estado por el Cónsul norteamericano en Guaymas Mr. Alexander Willard, éste comenta elogiosamente la notable mejoría de los negocios en el Estado de Sonora. (24)
A1 iniciarse 1882, aún era muy claro el panorama para el gobernador. Llevado por esa ardiente inclinación que sentía hacia los temas educativos, el 6 de Enero publicó la Ley Orgánica de la Instrucción Pública en el Estado de Sonora (25),el cuerpo legal mas avanzado y progresista promulgado en toda la historia de la entidad hasta esa época.
Hay en la materia un antecedente de mérito: la Ley de Instrucción Primaria promulgada por el gobernador Don Ignacio Pesqueira (26), que empezó a regir el lo. de Mayo de 1874 pero dicho ordenamiento, nunca tuvo los alcances, ni la visión integral del problema educativo, como sucedió con la ley promulgada por Ortiz.
La misma consta de IV Títulos, subdivididos en 90 artículos y con sistematización sorprendente, éstos se refieren a la Instrucción Primaria, Secundaria, Profesional e Inspección de la Instrucción Pública. El Art. lo. establecía la obligación de erigir en todos los pueblos del Estado cuyo número excediera de 600 habitantes, por lo menos una escuela de primeras letras para niños de ambos sexos sostenida por el Ayuntamiento respectivo.

El Art. 7o consignaba como garantía la instrucción primaria en el Estado con carácter gratuita y obligatoria; el Art. 17, contenía una minuciosa reglamentación del plan de estudios; el 33, el establecimiento de Colegios de Instrucción Secundaria financiados por la Hacienda Pública; los Arts. 37 y 38 señalaban también meticulosamente los ramos y materias de este tipo de enseñanza; el 49, los futuros establecimientos de Instrucción Profesional y los subsecuentes, era una verdadera Ley Reglamentaria para el Ejercicio de las Profesiones; el Art. 71, consagraba la libertad de enseñanza y el 81, creaba la Dirección General de Instrucción Pública.

Sin embargo, al lado de este constructivo y edificante panorama, el gobernador Ortiz Retes, cometió su primer grave error, ya que en las mismas fechas y con el pretexto de incursiones apaches en el noreste del Estado, nombró como jefe de la campaña contra los belicosos indígenas, al general José Tiburcio Otero y ordenó se pusieran a su cargo todas las fuerzas disponibles, dividiendo la Entidad en verdaderas zonas militares y efectuando toda una serie de nombramientos castrenses.

Para mal complemento, el 15 de Enero recurrió al peligroso expediente que tanto había deteriorado a sus antecesores y enemigos políticos, los generales Pesqueira y Mariscal, esto es, obtener del Congreso facultades extraordinarias en los ramos de Hacienda y Guerra “hasta un mes después de abierto por el Congreso el 2o: período de sus sesiones ordinarias, para arrojar a los apaches del territorio del Estado e imponer respeto a las tribus de los Ríos Yaqui y Mayo” (27)

Lo sorprendente es que a pesar de la gravedad de esta medida; el Poder Legislativo hasta se apresuró a concederlas en un acto de solidaridad institucional que jamás se quebró entre ambos poderes. Este es uno de los párrafos de la discusión respectiva en el Congreso:
“Comisiones Unidas de Guerra y 2a. de Hacienda : Las comisiones unidas que suscriben, a cuyo dictamen pasó la iniciativa del gobernador en que solicita facultades extraordinarias en los ramos de Hacienda y Guerra, no han necesitado de hacer un largo estudio y extensa exposición para fundar el dictamen correspondiente.

Por la comunicación oficial del Gobierno, las partes relativas a las incursiones de los bárbaros y los frecuentes robos cometidos con impunidad por las tribus rebeldes de los Ríos Yaqui y Mayo, se tiene perfecto conocimiento de que el Ejecutivo sin que se le amplíen facultades constitucionales, no podría afrontar una situación peligrosa durante el receso del Congreso si por desgracia llegara a estacionarse la guerra de los bárbaros en los Distritos invadidos hasta hoy y que muy bien pudieran hacerse extensiva a la mayor parte del Estado..” (28)

Claro que estas medidas, impropias para un gobernante culto y civilizado, que constituían además un franco desafío de jurisdicción en desdoro de la autoridad militar federal, representada en este caso por el general José Domingo Carbó, evidentemente tenían que provocar la irritación y hostilidad de éste último.
Y el asunto se complicó ya que el general Francisco Naranjo, Ministro de Guerra y Marina, telegrafió a los generales Carbó y Bernardo Reyes éste último subordinado de aquél y que se encontraba en Sonora, manifestándoles que el gobierno federal tenía noticias de que los Distritos de Moctezuma y Sahuaripa presuntamente invadidos por los apaches, se encontraban en completa calma (29). Los cierto es que las incursiones depredadoras eran una realidad.
Para fines de Enero de 1882, el gobernador empezó a sentirse incómodo y a dar muestras de desasosiego. Escribió una larga carta en la que se quejaba amargamente de sus enemigos, especialmente de Carbó. Curiosamente, dicha misiva fechada el 25, fue enviada al general Carlos Pacheco, Ministro de Fomento ¡y compadre de Carbó …. ! A pesar de ello, Ortiz solicitó su ayuda.

Son altamente reveladores algunos fragmentos de la misma: “En el Tucson no tuvo embarazo el Sr. Gral. Carbó de asegurar públicamente que venía dispuesto a arrojarme del gobierno, si yo no quería sujetarme a ser consecuente en todo con los deseos de Don Luis E. Torres y sus amigos, jactancias que inmediatamente circularon por todo el Estado produciendo una gran alarma a la vez que una profunda indignación…” (30)

Relata enseguida una serie de provocaciones y descortesías de las que dice el gobernador ha sido víctima, entre otras, la de pretender imponerle a Don Ramón Corral como Secretario de Gobierno y advierte con su acostumbrada valentía: “En consecuencia he roto por completo toda relación con este jefe y he recogido el guante que sin motivo alguno me ha arrojado a la faz de todo el Estado, habiéndome formado la inquebrantable resolución de sostener la dignidad del gobierno del Estado aún cuando para ello fuere preciso sacrificar mi vida y el porvenir de toda mi familia”. (31)

Y nuevamente vuelve a insistir en su terca pasión federalista en este penúltimo párrafo de la misma: “Si esta cuestión fuera personal entre el Sr. Gral. Carbó y yo, jamás me habría aventurado a molestar la atención de V. (se refiere al general Pacheco). Más aquí se trata del porvenir de un Estado fronterizo que por su situación especial merece la atención del Supremo Gobierno; se trata de la tranquilidad y bienestar de toda una sociedad que sin razón ni objeto es ultrajada, pues el general Carbó ha herido en lo más vivo el sentimiento de patriotismo local, se trata en fin de un gobierno de un Estado soberano que tiene que sostener su dignidad lastimada a la vez que los principios fundamentales de nuestras Instituciones…” (32)

A1 día siguiente, también escribe a Don Porfirio Díaz quien después de concluir su primer período como Presidente de la República, hacía tiros de calentamiento como gobernador de Oaxaca para no enfriar su brazo político y le reveló en forma sintetizada, las mismas denuncias que había hecho a Pacheco. Ya las posturas eran irreconciliables, pues Ortiz se refiere a Don Ramón Corral como “un enemigo mío” y agrega “con quien yo nunca podría obrar de acuerdo” (33)

Por su parte, Carbó ordenó al general Otero presentarse en Guaymas con el objeto de que le informara de la cuestión apache y al mismo tiempo, escribió al Ministro de Guerra y Marina general Francisco Naranjo, acusando a Ortiz de tener prácticamente desguarnecido el Estado utilizando las fuerzas en “cuestiones administrativas” (34), lo cual vino a agravar la ya notoria rivalidad.

A su vez, el propio Ministro de Fomento Carlos Pacheco, en carta enviada a Carbó el 17 de Marzo, visualizó la gravedad del conflicto, y a pesar de la estrecha amistad que lo unía a este último, se declaró neutral y lo instó a conservar la tranquilidad para no interrumpir “la era de progreso porque atraviesa la República” (35)

Contesta Carbó el 31 de ese mes, acusando de nuevo a Ortiz de tener un carácter inmoderado e irreflexivo e invita insidiosamente a Pacheco a “apoyar el partido del Sr. Torres en Sonora, de cuya adhesión y lealtad al gran círculo porfirista del país y al Supremo Gobierno debemos estar seguros” ¿estaba la mano de Don Porfirio tras de bambalinas apuntando demoledoramente la figura de aquél que en 1877 – entonces modesto diputado provinciano del siglo XIX; osó retar en Sonora su autoridad personificada en el general Epitacio Huerta?.

Nos parece contundente por otra parte, que el propio compadre de Carbó y Ministro de Fomento general Carlos Pacheco, se haya, convertido en franco simpatizador de la causa de Ortiz y trabajara para debilitar la facción Carbó-Torres-Corral, aclarando a Don Porfirio, que las quejas de Ortiz eran justificadas y que Carbó había proporcionado informes falsos en relación con la campaña apache, con el fin de desprestigiar al gobernador.

Queda fehacientemente comprobado con estas evidencias, que a pesar de que el Presidente Constitucional de la República era el general Manuel González, el verdadero jefe de la Nación seguía siendo Don Porfirio Díaz, quien tuvo que guardar las apariencias para no reelegirse de inmediato. La reforma constitucional de 1878 le capacitó para una sola reelección, después de haber transcurrido 4 años; en 1887, una nueva reforma le permitió reelegirse para el siguiente período y en 1890, una última modificación liquidó toda barrera para perpetuarse en el poder (37).

NOTAS:
(1).- Los otros 2 gobernantes más jóvenes son: Rodolfo Elías Calles de 31 años, en 1931 y Carlos Armando Biebrich Torres de 33 años, en 1973.
(2).- Sobarzo Horacio, “Crónicas Biográficas, Impulsora de Artes Gráficas, Primera Edición, Hermosillo, 1949, Pág. 140.
(3).- Gustavo Rivera Rodríguez, “Breve Historia de la Educación en Sonora”, Hermosillo, 1979. Pág. 24.
(4).- Jaime Castrejón Diez, “La Educación Superior en México”, Publicaciones de la Secretaría de Educación Pública, México 1976. Pags. 235 y 236.
(5).- A.G.E.S., “La Constitución”, Tomo III, No. 46, Edición del 8 de Septiembre de 1881.
(6).- Gustavo Rivera Rodríguez, “Breve Historia de la Educación en Sonora”, Hermosillo 1979. Pág. 23.
(7).- Fernando A. Galaz, “Dejaron Huella en el Hermosillo de Ayer y Hoy”, Imprenta de A. Mijarez y Hno., S.A., México 1971. Pág. 358.
(8).- Ernesto Salazar Girón, “Orígenes y Desarrollo de la Universidad de Sonora”, Ediciones de la Universidad de Sonora, s/f y p.
(9).- A.G.E.S., “La Constitución”, Tomo III, No. 49, Edición del 21 de Septiembre de 1881.
(10).- “El Impacto Económico de los ferrocarriles en el Porfiriato”, Publicaciones de la Secretaría de Educación Pública, ira. Edición, México 1976. Tomo II, Pág. 77.
(11).- Francisco R. Almada. “El Ferrocarril de Chihuahua-Pacifico”, Editorial Libros de México, México 1971. Pág. 15.
(12).- Epifanio Zamorano Ramos, “Comentarios sobre ferrocarriles, Primer Ferrocarril en Sonora y Ferrocarril del Pacífico”, Memoria del V Simposio de Historia de Sonora, Instituto de Investigaciones Históricas, Hermosillo 1980, Pág. 105.
(13).- Ibidem.
(14).- “Reseña sobre los principales Ferrocarriles construidos en México”, México 1892, Reimpresión de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, México 1979. Pág. 459.
(15).- Véase una versión muy completa aunque muy “norteamericana” de los hechos en “Twenty Years to Nogales, The Building of the Guaymas-Nogales Rail-road”, by Consuelo Boyd, The Journal of Arizona History, Otoño de 1981, Volúmen 22, número 3, Pág. 295 y sgts.
(16).- Ibídem, Pág. 306.
(17).- Gilberto Escobosa Gámez. “El Ferrocarril del Pacifico”, Memoria del Primer Simposio de Historia de Sonora, Pág. 275 y 276.
(18).- Boyd, op. tic., Págs. 318 y sgts.
(19).- Delmar León Beene, “Sonora in the Age of Ramón Corral 1876-1900”, The University of Arizona, Tucson, 1972. ( Unpublished Materials), Pág. 94.
(20).- Archivo del General Porfirio Díaz, que en adelante se denominará A.G.P.D. Universidad Iberoamericana, México, Sala Francisco Xavier Alegre, Legajo No. 7, Caja No. 2,000714.
(21).- Uruchurtu, Manuel R. “Apuntes Biográficos del Sr. Dr. Ramón Corral, Eusebio Gómez de la Puente, Editor México 1910. Pág. 56.
(22).- Beene, op. cit., Pág. 94.
(23).- A.G.E.S., “La Constitución”, Tomo III, Núm. 69, Ejemplar del 27 de Diciembre de 1881.
(24).- U.S. Dept. of State, Consular Despatches from Guaymas, México 1832-1896, Copia en microfilms, Biblioteca de la Universidad de Arizona, Tucson, Número 1001, Rollo Número 5.
(25).-A.G.E.S., “La Constitución”, Tomo IV, No. 1, Ejemplar del 6 de Enero de 1882.
(26).- V. “Perfiles de un Patriota”, Juan Antonio Ruibal Corella, Editorial Porrúa, Primera
Edición, México 1979, Pág. 22.
(27).- A.C.E.S., Año de 1882, Tomo 62, Carpeta No. 1.
(28).- Ibídem.
(29).- A.G.P.D., Legajo No. 7, Caja No. 2, 000783.
(30).- A.G.P.D., Legajo No. 7, Caja No. 1, 000154.
(31).- Ibídem.
(32).- Ibídem.
(33).- A.G.P.D., Legajo No. 7, Caja No. 1, 000283.
(34).- A.G.P.D., Legajo No. 7, Caja No. 1, 000331.
(35).- A.G.P.D., Legajo No. 7, Caja No. 2, 000401.
(36).- A.G.P.D., Legajo No. 7, Caja No. 2 000402.
(37).- Felipe Tena Ramírez, Derecho Constitucional Mexicano, Editorial, Porrúa, Décima Segunda Edición, México 1973. Pág. 467.

 


DATOS DE OBREGON
Datos Biográficos de Álvaro Obregón Salido
(19 febrero 1880 – 17 de julio 1928)

Nace en la Hacienda de Siquisiva, a las afueras de Navojoa, Sonora, el 19 de febrero de 1880, el menor de una numerosa familia dedicada a la agricultura.

Posteriormente se traslada a Huatabampo, en el mismo estado, donde se desempeña como maestro de escuela y traba amistad con Plutarco Elías Calles .

Con la caída de Porfirio Díaz y el triunfo de Francisco I. Madero, Álvaro Obregón, decide entrar en la política. En 1911 es electo Presidente Municipal de Huatabampo, formando parte del Partido Liberal.

Su ejército en el cargo se ve interrumpido por el derrocamiento y asesinato de Francisco I. Madero, en lo que se conoció como la decena trágica , perpetrada, entre otros, por el General Victoriano Huerta .

Obregón, junto con muchos otros líderes políticos de la época, se rebela contra la usurpación de Huerta. Sin mayor experiencia militar improvisa a un grupo armado con cerca de 800 indios yaqui, que se convierten en la base de lo que posteriormente se conocería como Ejército del Noreste. Obregón se pone en contacto con Venustiano Carranza , quien, desde Coahuila, encabeza el movimiento Constitucionalista. Carranza le confiere a Obregón el grado de Teniente Coronel.

Obregón enfrenta a las fuerzas federales en diversas plazas y tiene su triunfo más significativo al derrotar al General Pascual Orozco , considerado el mejor militar del Ejercito Federal.

Los triunfos del Ejército Constitucionalista y los del Noroeste, así como la presión de los ataques de la División del Norte, comandado por Francisco Villa y el Ejército del Sur, encabezado por Emiliano Zapata , obligan a Huerta a huir del país.

Al finalizarse los trabajos de la Convención de Aguascalientes , cuyo objeto era reunir a las diferentes fuerzas revolucionarias y formar un gobierno provisional, Obregón es designado como delegado por parte de Carranza.

Sin embargo, en 1915, tanto Francisco Villa como Emiliano Zapata, desconocen al gobierno provisional y continúan la lucha armada. Venustiano Carranza designa a Obregón para enfrentar a la División del Norte.

Entre abril y julio de 1915, Álvaro Obregón y Francisco Villa habrían de enfrentarse en cuatro ocasiones en la región del Bajío Guanajuatense, en lo que genéricamente se conoce como batalla de Celaya. En las cuatro ocasiones, Obregón derrota a Villa. Sin embargo, en la última batalla, en el poblado de Santa Ana del Conde, una pieza de artillería hiere a Obregón y los médicos se ven en la necesidad de amputarle el brazo derecho.

Es importante subrayar que la batalla de Celaya fue la conflagración militar más grande de América Latina, hasta antes de la guerra de las Malvinas entre Inglaterra y Argentina en 1982.

Obregón es condecorado por Venustiano Carranza, quien le confiere ya el grado de General, Carranza, convoca a un Congreso Constituyente en Querétaro, con objeto de elaborar una nueva Constitución para el país.

Con la promulgación de la nueva Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el 5 de febrero de 1917 se convocan elecciones y Carranza llega a la Presidencia de la República. Invita a Obregón como secretario de Guerra y Marina. Al cabo de unos meses, Obregón dimite y regresa a Sonora, donde se dedica exitosamente al cultivo del garbanzo.

No obstante, Obregón sigue con interés los acontecimientos políticos, y hacia 1919 se traslada nuevamente a la Ciudad de México. Se acerca un nuevo proceso electoral y Obregón quiere competir por la Presidencia del país. Una serie de males entendidos con Venustiano Carranza, quien apoya abiertamente a Ignacio Bonilla, genera un enfrentamiento entre Obregón y Carranza.

Con un amplio apoyo entre la tropa y los oficiales del ejército, Obregón lanza el Plan de Aguaprieta y se rebela contra el gobierno de Venustiano Carranza. Obligado a huir de la Ciudad de México, Carranza no logra concluir su mandato presidencial. Fuerzas leales a Obregón lo detienen y matan en Puebla, en una acción dirigida por el General Adolfo Herrera.

Dado el vacío poder y queriendo evitar una toma ilegítima de la Presidencia, Obregón espera el proceso electoral al que convoca el gobierno provisional, encabezado por el también Sonorense Adolfo de la Huerta, quien ocupa la Presidencia de la República entre junio y diciembre de 1920.

Álvaro Obregón, gana abrumadoramente las elecciones. Nombra entre otros a Adolfo de la Huerta, Secretario de Hacienda; a Plutarco Elías Calles, Secretario de Guerra y Marina y a José Vasconcelos, Secretario de Educación Pública, que es, sin duda, una de las creaciones más notables del gobierno de Obregón.

El régimen de Obregón, se caracterizó por la puesta en práctica de la Constitución de 1917, lo que llevó a impulsar una importante reforma agraria y educativa. Fue en este periodo que floreció el muralismo mexicano de Diego Rivera, David Alfaro Sequeiros y José Clemente Orozco; asimismo se creó la Orquesta Sinfónica Nacional y se desarrolló un amplio programa de publicaciones, bibliotecas y alfabetización, particularmente en las zonas rurales.

Imposibilitado por razones técnicas y militares a nacionalizar el petróleo y otros recursos naturales, Obregón firmó los Tratados de Bucareli, mediante los cuales el gobierno de México permitía a las compañías extranjeras a explotar los hidrocarburos de nuestro subsuelo, a cambio de dar un trato justo y equitativo a los trabajadores mexicanos, así como capacitación técnica y servicios de salud.

Durante su gobierno, Álvaro Obregón enfrentó dos rebeliones. La más importante fue con los llamados cristeros, comunidades campesinas que se opusieron por la vía armada a las políticas anticlericales que Obregón adoptó por mandato constitucional. Asimismo, hacia 1924 enfrentó la rebelión de Adolfo de la Huerta, quien, al intuir que el apoyo del General Obregón era a favor de Plutarco Elías Calles, quiso buscar la presidencia por la vía armada. La rebelión fue sofocada.

Al concluir su mandato, Obregón dejó la Presidencia a Plutarco Elías Calles, ganador del proceso electoral de 1924. En 1928, decide postularse nuevamente a la Presidencia de la República, formando para el efecto el Partido Reeleccionista. Obtiene un triunfo arrollador.

El 17 de julio de 1928, en un banquete organizado en su honor en el restaurante “La Bombilla”, en la confluencia de las avenidas que hoy se conocen como Insurgentes y Miguel Ángel de Quevedo, un fanático religioso, José de León Toral, haciéndose pasar por un dibujante, asesina al General Álvaro Obregón.

En el lugar del deceso hoy se encuentra un monumento, en cuyo interior puede verse, suspendido en líquidos especiales, el brazo que Obregón perdiera en Santa Ana del Conde.

Álvaro Obregón se caracterizó siempre por su carácter alegre y burlón, por su fama de vengativo y rencoroso, pero también por una gran iniciativa. Participó activamente en la guerra constitucionalista, y ya establecido el gobierno de Carranza, fue nombrado Secretario de Guerra y Marina en 1914 otorgándosele el grado de General de División.

 Asistió como delegado a la Convención de Aguascalientes, y combatió en Trinidad, León y Celaya, posteriormente perdió un brazo en Santa Ana del Conde. Durante su periodo en este cargo fundó la Escuela del Estado Mayor y la Escuela Médico Militar. Cuando se inició la lucha entre Carranza y Villa, Álvaro Obregón se adhirió en favor del Coronel en Jefe del sur. Ganó la Batalla de Orendáin y ocupó la ciudad de Guadalajara.

Al acercarse el periodo de elecciones y como a Carranza no le parecía que fuera Obregón el nuevo gobernante, fue detenido, pero logró escapar trasladándose a Chilpancingo en donde firmó un manifiesto con fecha 20 de abril, con el que se levantó contra el gobierno para unirse al Plan de Agua Prieta y desconocer con ellos a Carranza. Triunfadores, y tras el gobierno provisional de De la Huerta, se convocaron a elecciones de las cuales resultó electo Obregón para ocupar la presidencia en el período 1920-1924.

Su gobierno se podría definir como reestructurador: disminuyó el ejército a no más de 60,000 efectivos; reanudó las relaciones diplomáticas con Estados Unidos; celebró el centenario de la consumación de la independencia y con ese motivo mandó acuñar monedas para sustituir los billetes de Carranza; mandó reparar el cableado telegráfico y las vías del ferrocarril; se establecieron normas para la elección y el funcionamiento de los cuerpos diplomáticos y consulares. Se inició el funcionamiento de la Compañía Naviera Mexicana y la Escuela Nacional de Agricultura fue trasladada a Chapingo.

José Vasconcelos, nombrado secretario de Educación Pública le dio un inesperado y muy favorecedor impulso a la educación en todos los niveles. Fue en ese periodo que nació el Instituto Técnico Industrial, antecesor del Politécnico Nacional. Vasconcelos fue un gran impulsor del arte y muy en particular del muralismo. Con obras de Diego Rivera transformó un viejo cuartel en la espléndida Secretaría de Educación Pública.

Sin embargo, al final de su mandato hubo algunos levantamientos encabezados por antiguas tropas revolucionarias. Obregón supo reprimirlas y en noviembre de 1924 entregó el poder a Plutarco Elías Calles. Estas elecciones quedaron marcadas por el asesinato del otro candidato, Francisco Serrano al lado de varios de sus amigos, en el camino a Cuernavaca, el 3 de octubre de 1927.

Cuando en 1927 la Constitución nuevamente fue modificada en cuanto al principio de la no reelección, el Congreso llamó nuevamente a Obregón y resultó electo en julio de 1928. Fueron muchos quienes se opusieron a su reelección, especialmente algunas organizaciones católicas. Obregón sufrió un atentado en Chapultepec, y a consecuencia de éste, se ordenó el fusilamiento del sacerdote Miguel Pro, de su hermano Humberto, del ingeniero Luis Segura Vilchis y de Juan Tirado.

Un atentado más se consumó el 7 de julio del mismo año, cuando se celebraba en la Bombilla, en San Ángel, un banquete en su honor siendo asesinado por José León Toral. Cuando Obregón recibiría el poder en diciembre de 1928. Un dibujante, fanático religioso, se le acercó para mostrarle una caricatura suya, y mientras Obregón la observaba, el dibujante le disparó a quemarropa.

Su asesinato causó un gran revuelo en todo el país. Sus restos fueron enviados a Huatabampo, donde fueron sepultados.

 


VAZQUEZ DE CORONADO

rancisco Vázquez de Coronado

EL CRUEL CONQUISTADOR

 Éste es un resumen de la expedición de Coronado de 1540-42 con un foco particular en cuál era el grado y los métodos de bisonte de la caza de los naturales de los llanos de Norteamérica antes de su adquisición de caballos. Hay dos razones de este foco.  ¿Primero, por qué las tribus tales como el Lakota no vivieron al lado del bisonte de la caza antes de la adquisición del caballo?

El Lakota antes de la adquisición vivió una existencia colocada en las orillas del superior de lago que recolectaban el arroz salvaje y un juego más pequeño de la caza.

 ¿Claramente tener caballos hechos caza del bisonte más fácil y más segura pero hizo la carencia de caballos realmente imposibilita su sobrevivir como cazadores nómadas del bisonte? 

Una posibilidad es que era tan peligroso ser caza a pie en una manada del bisonte que era justa no hecha. Los naturales mataron al bisonte puesto que los tiempos antiguos pero el método eran precipitarlos sobre un acantilado con el uso del fuego.

El bisonte de la caza con este método era probablemente un asunto del banquete-o-hambre.  Es también posible que el proceso de seguir las manadas del bisonte que vagaban era tal carga con solamente los seres humanos y los perros para llevar las posesiones tribales que las tribus elegidas para no hacerla hasta caballos facilitaron los problemas del transporte.

Alvar Nuñez Cabeza de Vaca en su narrativo dice que él comió la carne del bisonte solamente una vez en tres años. Su experiencia estaba en Tejas y quizás había muy poco bisonte en esa área en aquel momento. Esta es la razón por la cual la narrativa de la expedición de Coronado es tan importante en la cuestión de la caza del bisonte del pre-caballo. La expedición viajó a través de país primero del bisonte en cuál ahora es Kansas.

El impetous para la expedición de Coronado era de la impresión Cabeza de Vaca dio que había cosas valiosas en el área al norte de España nueva. Cabeza de Vaca creó esta creencia rechazando decir cualquier persona excepto el rey de España qué él había visto, como si qué él tuvo que decir era tan importante que solamente el rey debe oírlo. Importante para Cabeza de Vaca significó la conversión cristiana de los naturales y de su asimilación humana en el imperio español. Importante para ésos menos piadosos que Cabeza de Vaca significó los tesoros Fondo histórico

Hernán Cortez y la materia de rivalidades burocráticas y de Jealosies

Hernán Cortez, conqueror del imperio Aztec poderoso, era la víctima de jealosies burocráticos pequeños. Incluso antes de que su invasión de México lo forzaron hacer frente a los jealosies administrativos dentro de la burocracia del imperio español.  En 1504 en la edad diecinueve Cortez navegó de España a Hispaniola. Por seis años él era granjero y un oficial del gobierno local de menor importancia.  En 1511 él navegó con Diego Velazquez para conquistar Cuba. Cuando Cuba fue conquistada Velazquez se convirtió en el gobernador de Cuba y Cortez hizo un vendedor al tesorero.

 Cortez tenía estado significativo en el régimen de Velazquez en el capital de entonces de Cuba, Santiago. Cortez se cayó de favor con Velazquez cuando él comenzó un asunto con la hermana de la mujer a que Velazquez cortejaba. Cortez casó a hermana, Catalina Juarez, y él estaba de nuevo en buenos términos con Velazquez. Eligieron a Cortez dos veces alcalde (alcalde) de Santiago. Había habido dos expediciones españolas al continente de Norteamérica y Velazquez sentido allí era una necesidad de una expedición del followup de establecer a una colonia permanente allí.

En Velazquez 1518 invitado Cortez, hombre de la capacidad probada de la dirección, de conducir a esa expedición. Cortez sabía que a menos que él actuara rápidamente Velazquez era probable cambiar su mente. En menos que un mes Cortez había recolectado a 300 soldados y había navegado con seis naves de Santiago. 

Él tomó a otros reclutas en otros puertos de Cuba de modo que cuando la expedición se embarcó de Cuba a la vecindad de qué se convirtió en posteriormente fuerza de Veracruz Cortez numerada algo sobre 600 en 11 naves. El número de caballos era sin embargo solamente 16. Velazquez era celoso de la capacidad de organización de la capacidad demostrada por Cortez y decidida para substituirlo como el líder de la expedición. 

Pero Cortez era demasiado rápido para Velazquez y Velazquez no podía ejecutar la acción formal de substituir a Cortez como el líder de la expedición. Pero la asignación oficial de Cortez era muy limitada, estableciendo a una colonia española en la costa del continente. Particularmente no había disposición para Cortez de emprender a ninguna expedición al interior del continente. En esta materia Cortez era otra vez rápido y ágil. Cortez estableció la ciudad de Veracruz e hizo que la ciudad oficialmente lo eligiera capitán y principal justicia. Cortez podría entonces tomar la independiente de la acción de las limitaciones impuestas ante él por Velazquez. Cortez, oyendo hablar del imperio rico del Aztecs, se quemó sus naves y precisó para el interior y la conquista. La historia de la conquista se cuenta a otra parte:

Conquista de México y de Aztecs. El énfasis aquí es las rivalidades y los celos dentro del bureacracy español del imperio y cómo afectaron la exploración de cuál ahora está el noroeste de México y del sudoeste de los Estados Unidos. Después de Cortez y de su ejército había conquistado Tenochtitlan, Velazquez enviado una fuerza punitiva en 1520 bajo comando de Panfilo Narvaez de castigar a Cortez. Cortez no tenía ninguna dificultad que frustraba la expedición punitiva, particularmente una ordenada por un líder inepto tal como Narvaez (más adelante el líder de la expedición desastrosa que sobrevivió Cabeza de Vaca). Él de hecho persuadió la fuerza punitiva de la expedición para ensamblarlo. Pero mientras que Cortez estaba lejos de Tenochtitlan que se ocupaba de la expedición punitiva Pedro de Alvarado de Narvaez que fue dejada en comando en Tenochtitlan condujo el Aztecs a la rebelión. Cortez ganó la ciudad detrás otra vez pero en el gran coste.

A pesar de las victorias extraordinarias de Cortez había enemigos celosos en España, incluyendo Velazquez, que intentó envenenar la mente del rey español, Charles V, contra él. Enviaron los envoys especiales de España para ejercer autoridad real sobre él. Incluso en México sus enemigos intentaron dañarlo. 

Cuando Cortez entró America Central por dos años ésos él a la izquierda responsable confiscó sus características. Finalmente en 1528 Cortez navegó a España para contestar a las cargas contra él. En España Charles V resuelto con él y le dio un título real, Marquis del Valle de Oaxaca, y el general del captaincy para España nueva pero no su cargo de Gobernador. Cortez volvió a España nueva en 1530 pero él era bedeviled por sus enemigos.

 Él era acused e intentó encendido una carga que él estranguló a su primera esposa. En Cortez 1535 conducido otra expedición al oeste que alcanzó Baja California, que fue pensado para ser una isla. En el contexto de la situación hecha frente por Cortez, este entrada era una tentativa de recuperar gloria encontrando un nuevo reino para conquistar. Por supuesto él encontró solamente el país solitario y gente primitiva y ninguna gloria. Finalmente en 1540 Cortez volvió a España después de que un viceroy hubiera sido designada para España nueva.  Él permanecía en España hasta su muerte en 1547, que ocurrió mientras que él comenzó un viaje para volver a España nueva.

Precursores a la expedición de Coronado

Antes del entrada de Cortez a Baja California había una expedición mucho más significativa al oeste de Nuño Beltran de Guzman. En 1526 designaron a de Guzman el gobernador de la provincia alrededor de la ciudad de Panuco en la costa nordestal de cuál ahora es México. En 1527 él hizo presidente del cuerpo administrativo y judicial (Audiencia), que gobernó España nueva.  Su regla de los naturales era áspera y cruel. U

n obispo, Zumarraga, enviado letras al rey de España regla áspera y corrupta de de Guzman de protesta. De Guzman reaccionó a las quejas levantando a una expedición para explorar el oeste y el noroeste de cuál ahora es México. La motivación para esta exploración vino de un natural que dijo a de Guzman que pues un niño él había viajado con su padre del comerciante al norte donde había las ciudades grandes, ricas que pagaron sus mercancías comerciales en oro y plata. En 1529 de Guzman había construido una capilla que se convirtió en el núcleo para la ciudad de Guadalajara. 

Él fundó las ciudades de Santiago de Compostela y de San Miguel de Culiacan (de aquí en adelante Compostela y Culiacan). Durante este tiempo Cortez estaba en España que se defendía contra varias cargas. En 1531 cuando de Guzman era listo volver de su entrada la situación política en México era precaria para él. Cortez, enemigo amargo de de Guzman, había vuelto de España en 1530 y seguía siendo el capitán General de España nueva. 

El Audiencia en Ciudad de México envió las pedidos para de Guzman para venir a Ciudad de México para la revisión. Cuando de Guzman no hizo caso de esas órdenes Cortez enviado una unidad de cientos soldados para arrestar a de Guzman. El De guzman arrestó a tropas a que Cortez había enviado pero la administración en Ciudad de México no se aplacó. En 1536 arrestaron y fueron encarcelado a de Guzman finalmente. Él permanecía en la prisión hasta 1538 en que él exiled.

Cabeza de Vaca y los remanente de la expedición de Narvaez a la Florida

Después del derrumbamiento desastroso de la expedición 1527 a la Florida debido a la dirección incompetente de Panfilo Narvaez los sobrevivientes intentaron navegar a Panuco en varias balsas. Muchos, incluyendo Narvaez, fueron perdidos en el mar pero algunos estuvieron soplados en tierra cerca de la isla de Galveston en cuál ahora es Tejas. A los esclavos hechos rescataron a estos sobrevivientes los naturales pero. Por cerca de seis años de Cabeza de Vaca mientras que está esclavizado servido como un comerciante en el comercio que realiza de la región que los miembros de tribus que guerreaban ellos mismos no podrían contratar el pulg.

Cuando el tiempo era Cabeza adecuado de Vaca y tres otros (dos españoles — Dorante y Castillo Maldonado — y un esclavo Moorish — Estaban (Steven)) hizo su escape. Viajaron a través de Tejas y de México norteño porque les dijeron que los naturales en el norte de la región de Panuco, que odió los españoles, les matarían inmediatamente. Cabeza de Vaca que era soldado simple de la fortuna al principio de la expedición hizo devoutly religioso como resultado de su experiencia.

La historia más completa se encuentra en Cabeza de Vaca. La cosa significativa era que Cabeza de Vaca vio un diverso potencial a los territorios que él pasó por que un conquistadore. Él vio la oportunidad de traer a la gente en el imperio español bajo cristianismo de una manera humana y aclarada. Cuando Cabeza de Vaca salió del yermo en Culiacan en 1536 él deseó volver como el líder de una expedición a esa misma área. Él por lo tanto intentó expresar su conocimiento de cuál estaba en los territorios de una manera tal que abrogara a los intereses de los líderes del imperio. Por ejemplo, él mencionó las piedras preciosas, por las cuales él significó la turquesa, solamente era ésta intepreted para significar esmeraldas. Él dijo de sus ciudades que oían hablar en las cuales los edificios eran cuatro y cinco historias altas.  Él declinó decir a cualquiera excepto el rey de España los detalles de sus observaciones.

Esto fue interpretada para significar que ése el territorio era tan rico que un conocimiento de los detalles incitaría las acometidas para explotarlas y para comprar con derecho preferente su desarrollo del rey. El rey habría estado dispuesto a enviar a Cab eza de Vaca nuevamente dentro del territorio de la Florida pero él había dado ya esa asignación a Hernando de Soto. Enviaron Cabeza de Vaca en lugar de otro a Suramérica a descubre qué había sucedido en la colonia española de cuál ahora está Paraguay y en caso de necesidad convertirse en el gobernador. Esa historia se cuenta en Cabeza de Vaca en Suramérica.

El Entrada de Father Marcos de Niza y de Estaban

Después de que la vuelta milagrosa de Cabeza de Vaca y sus tres compañeros en Ciudad de México 1536 hubiera sido rife con la especulación sobre cuál estaba al norte. Los residentes de Ciudad de México habrían estado enterados de los cuentos contados a Nuño de Guzman sobre ciudades grandes, ricas al norte que inspiró su entrada. Por 1539 estaban probablemente enterada de las audiencias especiales de Cabeza de Vaca con el rey y el rey que tenían bastante confianza en él enviarlo a la colonia en Suramérica. Con el entrada de de Soto explorar el territorio de la Florida (cuál ahora es los Estados Unidos del sudeste) allí no era ningún tiempo para perder.  El viceroy de España nueva era pone a Antonio de Mendoza y su mejor amigo y protégé eran Franciso Vásquez de Coronado. Francisco Vásquez viajó a través de México como inspector para Viceroy Mendoza.

Mendoza designó Vásquez de Coronado como gobernador de Galicia nueva, el territorio al noroeste de Ciudad de México que incluyó las ciudades de Compostela y de Culiacan. Mendoza y Vásquez decididos para equipar un entrada para encontrar y para conquistar las ciudades fabulosas del norte. Vásquez invirtió la mayor parte de su fortuna en la empresa y Mendoza invirtió una parte substancial el suyo también. Basado sobre el contenido de plata del dinero invirtió el coste en los actuales términos del día habría sido cerca de $600.000.  Para ser Mendoza prudente y Vásquez decidía enviar en los hermanos franciscanos ac ompañados por Esteban, el compañero del territorio norteño tres de Cabeza de Vaca.

Estaban habría estado al corriente de la lengua y de los costumbres de los naturales del área. Él había pasado a través de sus territorios antes sin causarles ningún daño así que lo aceptarían probablemente otra vez. El líder de los franciscanos era Father Marcos de Niza, sacerdote. Él estaba de fondo francés y su comando del español era menos que perfecto pero él estaba dispuesto a servir. A Esteban de Culiacan acompañó al hermano Marcos dos otros franciscanos y. El grupo pe queño viajó cerca de 300 ligas (800 millas) del norte de Culiacan a la ciudad que se conocía como Cibola. A lo largo de manera la fricción se convirtió entre Esteban y los friars porque Esteban aceptó los regalos de las mujeres y de la turquesa a que los naturales a lo largo de la manera les ofrecieron. Esteban no sólo aceptó qué fue ofrecido pero comenzó a exigir más. 

Para reducir las fricciones entre Esteban y ellos mismos los friars permitieron que Esteban viajara delante de ellos con su acompañamiento de naturales. Pronto Esteban y su entourage eran días delante de los friars. Cuando Esteban alcanzó Cibola los líderes nativos de la comunidad lo pusieron en una choza cerca de la ciudad y lo preguntaron por tres días. Él les dijo de los hombres blancos que venían mandarles sobre cosas en el cielo (religión).  

Los líderes pesaron respuestas que Esteban las daba. Decidían que él debe darles la información falsa para porqué poblaría quién eran blanco envían a hombre que era negro visitarlo. También los ofendieron probablemente en sus demandas para las mujeres. Después mataron a Esteban pero permitieron la mayor parte de a naturales que viajaban con él a la licencia. Ésos huidos de nuevo a los friars trastornados en la pérdida de sus compañeros. Engendre a Marcos aplacado les distribuyendo todo que él poseyó a excepción de las vestiduras ceremoniales.

Él pidió que los naturales lo llevaran encendido a donde él podría ver la ciudad de Cibola. Él podía ver Cibola de una colina y ver que tenía edificios, algunos de los cuales eran cuatro o cinco historias altas.El padre Marcos volvió a Culiacan y encendido a Ciudad de México para dar un informe. El padre Marcos de hecho escribió un informe de lo que él vio. Su informe exageró. Pero porque él no era perfectamente perito en español de la escritura el informe tuvo que ser reescrito. El redactor del informe de Marcos del padre tendió exagera las exageraciones. El informe final después fue firmado por Father Marcos y distribuido a los sacerdotes a través de Ciudad de México que incorporó elementos de él en sus sermones. El beneficio neto era que había un gran interés a través de Ciudad de México en los planes de Francisco Vásquez para un entrada norteño, una empresa que no sólo tenía el potencial para traer abundancia pero satisfizo una obligación religiosa también.

El Entrada de Francisco Vásquez de Coronado

La publicación del informe de Marcos del padre sobre Cibola creó tanto interés en Ciudad de México que 300 españoles y cerca de 800 naturales se ofrecieron voluntariamente a ensamblar a la expedición.  Muchos de los españoles eran hombres jóvenes de las familias altas del estado en Ciudad de México. Esperaban hacer su fama y fortuna en la empresa de Mendoza y de Vásquez.

Algunos estaban también necesitando fondos en ese entonces. Mendoza y Vásquez decidían que la expedición saldría de la ciudad occidental de Santiago de Compostela y que exceso del cargo y del bagaje para la expedición serían naves continuadas bajo comando de Alarcón. La nave seguiría a expedición a lo largo de la costa en el golfo de California. Fue pensado equivocadamente que la expedición permanecería dentro de la distancia que se comunica fácil de la costa.

El esfuerzo físico de la expedición resultó ser más que algunos de los aristócratas jóvenes de Ciudad de México habían contado encendido. Algunos tenidos que para caminar mientras que usan sus caballos para llevar su equipaje. El padre Marcos había dicho que el rastro era fácil, pero el padre Marcos estaba en condiciones extremadamente buenas de su caminar extenso. Qué pudo haber sido un alza fácil para el padre Marcos era una pesada slog para los hombres jóvenes de Ciudad de México.

Mientras que la expedición todavía estaba dentro del territorio de España nueva y de condiciones seguían siendo generalmente agradable. Cuando la expedición acercó a la ciudad de Culiacan en Pascua los residentes montados afuera el ciudad en una demostración falsa de la defensa así que podrían recibir Coronado como conqueror. En Culiacan las suspicacias comenzaban a crecer si habría tanto tesoro como tenido supuesto. Algún pensamiento de dejar la expedición pero el honor puso restricciones severas sobre ellos. Uno subió con una resolución ingeniosa.

Él dijo a Coronado que el diablo hubiera aparecido a él y hubiera dicho que si él le matara él conseguiría toda la abundancia de Coronado y podría casar a la esposa joven hermosa de Coronado. Él dijo que él había dado vuelta piadosamente abajo a la oferta del diablo.  El narrador de la expedición, Pedro de Castaneda, vio la historia para cuál era, un trabajo para conseguir Coronado para separar al hombre joven de la expedición. Coronado por supuesto no podría tener alguien en la expedición que pudo ser persuadida matarle así que él asignó a hombre joven a la estancia en la ciudad del puesto avanzado de México del noroeste.

Era una solución perfecta al problema del hombre joven. Él evitó a expedición dura y peligrosa que era probable proporcionar poco o nada de recompensa y mantuvo su honor personal. Pero no todos los incidentes, uniformes en este primero tiempo de la expedición, eran humanos. En una ciud ad tiraron a través del ojo con una flecha y fueron muerto a un oficial español.

Los soldados redondearon encima de rehenes en la vecindad y ejecutaron todo el ésos del locale donde estaba tiro el oficial. El rey español, Philip II, había amonestado a españoles para tratar a los naturales humanamente y había prohibido el uso de naturales como porteros para el ejército español.

Coronado intentó adherir el política promulgada por la corona pero cuando ocurrió la violencia él invirtió a la política tradicional de contradecir violencia con la venganza abrumadora, como será visto más adelante en la historia de la expedición. Coronado dejó Culiacan con las unidades anticipadas de la expedición.

Él se prepuso tomar a todo s los friars con él pero algunos días hacia fuera un friar se rompió la pierna y tuvo que ser tomado de nuevo a Culiacan. Los soldados dejados en Culiacan y el friar no eran necesariamente felices encontrar que tuvieron que tratar inesperado de uno a para el futuro próximo.

En el yermo

El territorio del norte de Culiacan era deshabitado. La única evidencia del último habitation era el restos de un cierto fortalecimiento llamado por el Aztecs, la casa roja. El color rojo vino del color natural del suelo en el área. El suelo del redish era también responsable de la coloración de los ríos y de las corrientes, que fueron dados nombres tales como Río Colorado. La casa roja era roofless pero seguía siendo impresionante a los españoles en ese entonces. Reflejó la última existencia de una civilización más avanzada en la región. Aproximadamente veinte millas de la ciudad nativa que el Friar Marcos había llamado Cibola la expedición acampan cerca de un río en donde los españoles encontraron pescados del salmonete. La presencia de la expedición fue descubierta por los naturales allí.

Cuando la expedición vino en approximadamente cinco millas de Cibola algunos naturales vinieron en la noche gritar en los soldados de lugares que ocultaban. Los soldados revueltos defenderse de lo que temieron eran un ataque. Algunos de los soldados inexpertos consiguieron así que confundieron que pusieran la silla de montar en sus caballos al revés, a la diversión de los soldados del veterano. El día siguiente la sierra Cibola de la expedición y allí era gran consternación entre la realidad de Cibola y sus expectativas bas adas sobre la descripción de Marcos del Friar. Cibola era en realidad simplemente un pueblo de Zuñi.

El narrador Casteña lo describió como pareciendo una aldea pequeña, apretada que había sido arrugada junta. Los aristócratas jóvenes que habían dejado la comodidad de Ciudad de México para la ocasión de encontrar fama y fortuna en Cibola no eran felices. El Friar Marcos tuvo que temer para su seguridad.

La conquista de Cibola

Cibola rechazó entregarse. Los defensores de las otras aldeas montaron en Cibola la ayuda la defienden. Los españoles la capturaron rápidamente pero no sin una cierta dificultad. Los defensores lanzaron rocas grandes abajo sobre los atacantes. Se ha matado Coronado mismo fue golpeado abajo y pudo manar si no había estado para dos de sus tenientes que venían a su rescate. Lo blindaron con sus cuerpos y lo arrastraron a la seguridad.

Los salvadores recibieron varios soplos de rocas en el curso del rescate. Los españoles sometieron Cibola en menos que una hora y el resto de las aldeas aceptaron control español. Los españoles en contraron mucho alimento en las aldeas. Una fuerza pequeña fue dejada en Cibola y la expedición se trasladó encendido a una ciudad que había sido fundada originalmente por Cabeza de Vaca. Estaba en cuál ahora es la costa de Sonoran de México.

Había una razón urgente de dirigir a la expedición hacia la costa. La expedición había puesto fuentes y el equipaje en tres naves que eran viajar a lo largo de la costa y ligarse para arriba a la expedición por tierra. Melchior Diaz fue enviado con ochenta hombres para encontrar las naves. Al mismo tiempo enviaron Juan Gallego de nuevo a Ciudad de México para informar al viceroy el progreso de la expedición. Enviaron el Friar Marcos que seguridad era a riesgo de los soldados contrariedades de la expedición con Gallego para su protección.

El descubrimiento del río del Firebrand (que ahora es el río de Colorado)

La expedición de Melchior Diaz lo llevó a cuál ahora es Sonora donde él dividió a su expedición. Diaz mismo llevó a veinticinco hombres al norte del recorrido que dejaba el resto de su expedición bajo comando de Diego de Alcaraz. Casteña describió Alcaraz como hombre inadecuado para ordenar a otros hombres. Diaz tomó a sus hombres a la costa y a lo largo de la costa hasta donde el río de Colorado entra en el golfo de California. Él faltó las naves por apenas algunos días.

Después de que las naves no podrían encontrar ningún rastro de la expedición el capitán izquierdo un mensaje en el pie de un árbol y navegado de nuevo a España nueva.  Aunque la expedición de Diaz encontró qué ahora se llama el río de Colorado que no es el nombre que fue dado al río. En lugar lo llamaron el río del Firebrand (Río del Tiso) porque los naturales en el área llevaron los firebrands con ellos para mantener sus manos calientes cuando viajaron. Y quizás el color rojo del río los recordó el color de firebrands cubiertos ceniza.

El río era demasiado amplio en la boca cruzarse y así que la expedición viajó cinco o seis días contra la corrient e para encontrar un lugar en donde la pensaron serían seguros cruzar el río en balsas. Mientras que construían las balsas encontraron que los naturales eran impacientes ayudarles. Pero mientras que progresaba el edificio de la balsa un español notó a una gran cantidad de naturales armados el cruzar de una montaña y entra ocultar.  Los españoles sospecharon una trampa.

Tomaron a uno de los naturales que ayudaba con el balsa-edificio y lo torturaron hasta que él reveló que los naturales se prepusieron atacar la expedición cuando fue dividido en tres porciones, la quién había cruzado el río, la quiénes esperaban para cruzarse y los que está en las balsas que se cruzaban realmente. Los españoles esperaron hasta que las balsas fueron acabadas. Cuando los naturales realizaron que los españoles eran sospechosos de ellos y al parecer sabían de su plan que atacaron. Los españoles, listos para el ataque, mataron a muchos y dispersaron el resto así que ellos y sus aliados nativos podían cruzar el río en seguridad.

Mientras tanto trasero en Cibola

Detrás en Cibola Coronado aprendió de la gente de una comunidad de siete aldeas llamadas Tusayan cerca de 65 millas de ellas. Las aldeas eran similares pero diferentes de las de Cibola y aunque la gente de Cibola podría comunicarse con esa gente ellas no porque esa gente era guerrera. Coronado envió a contingente de cerca de veinte soldados para establecer el contacto con el Tusayans.

Los guerreros de Tusayan montaron para hacer batalla con los españoles.

Dibujaron las líneas en la tierra que no debían ser cruzadas. Después de alguno que esperaba a los aldeanos para cambiar su actitud los soldados españoles atacaron y dispersaron a naturales. Los españoles instalaron jefaturas en la aldea y los aldeanos trajeron rápidamente los regalos y demandaron para la paz. Del Tusayans los españoles oyeron hablar de otro grupo de aldeas que viajan varios días río abajo.

El descubrimiento de la barranca magnífica

Cuando la información recopilada del Tusayans fue divulgada a Coronado él envió a contingente de cerca de doce hombres para encontrar el nuevo sistema de aldeas. Esta parte exploratoria encontró la barranca magnífica. Cuando miraban abajo del borde que pensaron que el río abajo era cerca de seis pies a través de pero los naturales con ellos dichos estaba sobre una milla ancha. Enviaron algunos de los miembros más ágiles del partido abajo para explorar.  Tuvieron que dar vuelta detrás después solamente de cubrir un tercio de la distancia al fondo debido a una carencia del agua. Consiguieron suficientemente lejos decir a eso algunas de las rocas que la gente en el pensamiento del borde fuera solamente seis pies de alto fuera realmente más de 200 pies de alto.

Mueva hacia atrás otra vez en Cibola

Mueva hacia atrás en Cibola allí eran otra vez nuevos progresos. Una delegación de la gente de una región llamó a Cicuye llegó para ofrecer su amistad a Coronado. Ella trajo presentes de oculta como símbolo de su amistad y Coronado dicho si él y su ejército desearan venir a su territorio que lo tratarían como amigos. Entre la delegación estaba un jefe joven el español nombrado Mustachio (Bigotes) debido a su bigote largo. Él era alto y bien hecho y respetado por su gente.

La expedición descubre sobre el bisonte

La gente de Cicuye dijo a españoles de algunos animales que descripción los condujo a creer que eran vacas. Pero el pelo en oculta estaba wooly y grunido desemejante de el de vacas. Los animales eran obviamente bisonte, criatura desconocedora a los españoles. Los naturales del área hicieron uso el bisonte pero no eran la fuente principal del alimento y ropa. Los naturales eran granjeros y crecieron no sólo el alimento pero también el algodón que fue tejido en el paño.

No es incluso cierto que los naturales en esta área buscaron el bisonte. Habrían podido adquirir ocultan de los animales matados en precipitaciones.  Castañeda menciona que si la precipitación del bisonte viniera a un gulley los líderes caerían en el gulley hasta que él llenaron para arriba y el resto de la manada funcionó sobre la tapa de ellos. Los naturales de esta área demostraron los españoles las manadas del bisonte pero Castañeda no menciona la caza de los naturales el bisonte.

Un viaje a la ciudad de Cicuye

Coronado eligió a veinte hombres bajo comando de Hernando de Alvarado de acompañar a la delegación del hogar trasero de Cicuye. Alvarado era volver después de ochenta días al informe sobre sus resultados. En la manera a Cicuye Alvarado el partido pasó por la aldea de Acoma (ak o MAH) que fue situado en un mesa pequeño con los lados escarpados cerca de 360 pies de alto. Acoma todavía existe y tiene una población de varios cientos.

Es la más vieja comunidad continuamente habitada de cuál ahora es los Estados Unidos. Acoma es virtualmente una fortaleza con las cisternas para recoger y almacenar el agua. El partido de Alvarado también pasó a través de la aldea de Tiguex (wesh de la te). La gente de Triguex saludó el partido de Alvarado como amigos porque el Mustachio estaba con ellos. El país era noticably más agradable que ése alrededor de Cibola y de Alvarado envió detrás a mensajero para decir Coronado moverse a Triguex. Cicuye era cinco días viaja más allá de Tiguex. Cicuye era una aldea impresionante de cinco historias. La gente saludó a su delegación que volvía con su principal Mustachio de la guerra con alegría. Alvarado y su partido fueron dados la bienvenida como los amigos y los presentes dados del paño y de la turquesa.

El turco comienza su engaño desesperado

Mientras que los españoles gozaban de la comodidad de Cicuye hicieron conocidos con un esclavo en Cicuye. El esclavo, a que el español llamó el turco porque pensaron que él parecía un turco, era de la región al este del río de Mississippi. Él dijo a españoles de la gran anchura del Mississippi y dijo que hubiera pescados en él tan grande como caballos. E l turco entonces comenzó un engaño que en última instancia le costó su vida. Él quisiera que los españoles viajaran hacia su territorio casero en donde él puede ser que se escape y vuelva a su gente. Él dijo a españoles que hubiera las ciudades ricas y de gran alcance de donde él vino. Él dijo que incluso tenían oro. Él realzó su historia que decía a los españoles que él tuviera pulseras del oro cuáles fueron tomados de él cuando lo capturaron. Para ese punto Coronado había venido a Tiguex y trajeron el turco allí para que Coronado oiga su historia. Coronado creyó a turco y envió a uno de sus capitanes, Alvarado, para exigir que sus anfitriones en Cicuye producen las pulseras del oro del turco. La gente de Cicuye sabía que nada de cualquier pulsera del oro y de los españoles rechazó creer la verdad. Para forzar la vuelta de las pulseras fantasmas del oro los españoles tomaron el Mustachio y una anciano del cautivo de Cicue en cadenas. Este acto de la traición de la gente de Cicuye perdió a españoles mucho de la credibilidad entre los naturales.

Los españoles dan vuelta a la comunidad de Tiguex contra ellos

En Tiguex Coronado exigió que la comunidad provea de los españoles 300 pedazos del paño. Los españoles necesitaron una ropa mejor hacer frente al invierno. El líder de la gente en Tiguex dijo que los españoles tendrían que ir a cada aldea y demanda de ella un número de pedazos del paño.

En realizar esta demanda del paño los soldados españoles recurrieron las táctica tales como exigir de la gente que satisficieron en cada aldea que esa gente debe dar para arriba la ropa ella tenía encendido. Si los soldados vieron a alguien con una ropa mejor exigieron que la ropa de la persona a cambio de un poco de ropa más pobre que los soldados tenían. El beneficio neto era la gente de Tiguex fue enfurecido en su tratamiento por los españoles.

Entonces ocurrió un acto del mal cometido por un soldado español, sinvergüenza nombrado Viegas, que fijó en los acontecimientos del movimiento que trajeron gran tragedia al natural y a los españoles también. Viegas montó hasta una aldea y manchó a mujer bonita en una de las historias superiores. Él llamó para que su marido venga abajo y sostenga su caballo. Mientras que el hombre nativo sostenía el caballo Viegas fue hasta la segunda historia y entró en la casa del hombre y violó (o intentó violar) a esposa del hombre. Viegas entonces vino abajo, tomó su caballo y montó apagado. La aldea fue enfurecida en el evilness de Viegas y el hombre fue a Coronado a exigir la justicia. Coronado dijo eso si el hombre podría identificar al soldado que castigarían al soldado.

Los soldados fueron montados pero el natural no podría identificar al soldado. El hombre nativo había visto a soldado solamente brevemente y en un momento en que su atención fue centrada en el caballo. El hombre nativo dijo que él podría identificar el caballo. Le demostraron los caballos e identificó el que el rapist tenía montó. Determinaron al dueño del caballo, Viegas, y Coronado debe haber realizado su promesa de castigarlo, pero Coronado escuchó la súplica de Viegas que puesto que el hombre no podía identificarlo él pudo haber incurrido en una equivocación en identificar el caballo. Viegas fue unpunished y éste condujo a los acontecimientos en los cuales mataron a los centenares de naturales y a los diez de españoles.

Comprometieron a la expedición bajo comando de Coronado seriamente como resultado de la falta de Coronado de ejercitar la dirección apropiada. Ultrajaron a los naturales de la región de Tiguex en los españoles y los naturales atacaron ésos que guardaban los caballos y las mulas y condujeron el día siguiente los caballos y las mulas lejos. Los españoles podían recuperar algunos de los animales pero muchos fueron perdidos. Este acto de la rebelión contra los españoles entonces tuvo que ser castigado. Coronado dio órdenes que los rebeldes que rechazaron entregarse deben ser matados. Los españoles atacaron una aldea en donde los rebeldes habían tomado el refugio. Los españoles capturaron la azotea de la aldea pero muchos de los rebeldes estaban en la historia más baja. Los españoles forzaron éstos para entregarse fumándolos hacia fuera.

Los naturales se entregaron en la promesa que los no matarían.  No dijeron del acuerdo de la entrega y no fueron llamado el comandante de las fuerzas españolas para que las estacas sean preparadas para quemarse a los rebeldes vivos. Cuando los rebeldes los encontraron que iban a ser quemados intentaron explotar pero los españoles los persiguieron a caballo abajo y los mataron. La comunidad separó rápidamente la palabra a través de la región que los españoles no podrían ser confiados en para guardar su palabra.

De ese punto en los españoles no podría negociar ningún acuerdo con los naturales porque convencieron los naturales de que los españoles nunca guardarían su palabra. Más adelante uno de los capitanes de la expedición, pone a Garcia Lopez, vino a Tiguex negociar. Los líderes dijeron que hablarían con él solamente si él desmontó y vino desarmado hablar con tres de ellos. Cuando Garcia que Lopez lo hizo como solicitaron encontró que dos de los naturales habían traído los warclubs ocultados detrás de sus partes posterioras a la negociación e intentados para matarle. Uno de sus hombres lo ahorró solamente que habían desobedecido su orden para permanecer la parte posteriora bien de la negociación.

Los españoles tuvieron que sitiar una aldea grande de la región de Tiguex por semanas. Mataron a los centenares de los defensores muertos durante el sitio pero también algunos españoles y alrededor de ciento eran herido. Finalmente una carencia del agua forzó a defensores que sobrevivían hacer una tentativa desesperada de escaparse en cuál la mayor parte de él fue matada. Los españoles atacaron más adelante otras aldeas en la matanza de la región de Tiguex la mayor parte de los hombres y tomar a las mujeres y a los niños como esclavos. Tal era el precio alto elevado pagado en última instancia no castigar Viegas para su acto del mal.

Una vuelta a Cicuye

Después de que la sumisión de Tiguex el español viajara a Cicuye para lanzar la anciano de esa aldea que sostuvieron a cautivo y anunciar que lanzarían al otro cautivo, Mustachio, a su debido tiempo. Otra aldea en este tiempo envió a delegación para anunciar su sumisión a Coronado. Coronado también en este tiempo envió a grupo pequeño de soldados a otra región de seis aldeas. El grupo de aldeas fue llamado Quirix. En el acercamiento de los españoles a la primera aldea todos los habitantes huyeron. Los soldados montaron delante de la gente que huía y le indujeron a que vuelva a su aldea. Quirix seguía siendo poblado y pacífico. Pero las aldeas de Tiguex fueron abandonadas por la gente después de que las masacres y nada podrían inducirle a que vuelva. Coronado entonces hizo preparaciones para viajar al este a la región donde el turco les dijo que hubiera oro.

No todos los españoles tenían confianza en las mentiras que el turco decía persuadir a los españoles transportarlo de nuevo a su territorio casero. Las mentiras del turco eran contradichas irónico por una fabricación creada por un español nombrado Cervantes.  Cervantes dijo que el turco le preguntó mataron a cuántos españoles durante el sitio de Tiguex. Había sido matado Cervantes, no deseando admitir que los naturales podrían matar a los españoles, dichos el turco a que no se había matado ningunos whereon el turco dijo que eran una mentira y que cinco. Desde cinco, de hecho, estaba el número correcto Cervantes preguntó a turco que le había dicho. Según Cervantes, el turco le dijo que nadie le hubiera dicho y que él supiera sin cualquier persona que le decía. Cervantes, según su historia, comenzó a mirar secretamente al turco y descubrió que él habló con el diablo en una jarra de agua.

Coronado va a Quivira (Kansas)

El ejército bajo comando de Coronado salió de Tiguex en la expedición a Quivira. Pararon en Cicuye para lanzar el Mustachio. En Cicuye el Mustachio dio a Coronado como guía un natural que era de Quivira. Esta guía, nombrada Xabe, dijo que había un poco de oro en Quivira pero tanto como era el turco dicho allí. De hecho no había oro en Quivira pero Xabe deseó probablemente mantener hacia fuera la promesa del oro a los españoles por la misma razón que lo hizo el turco; para la oportunidad de conseguir detrás casero.  Después de viajar una cierta distancia en cuál ahora es ejército de Kansas Coronado vino sobre una tribu de los naturales nómadas que eran probablemente un rama de los apaches, quizás de los apaches de Kiowa.

 Vivieron al lado del búfalo de la caza y utilizaron perros para transportar sus tiendas y otras posesiones. Los españoles llamaron a esta gente el Querechos.  En contraste con los otros grupos del natural que la expedición encontró el Querechos estaban los cazadores nómadas del bisonte.  Los otros grupos tenían habitations permanentes y contratados a cultivar como su sustento principal. Los antepasados de los apaches emigraron al sur de cuál ahora es Canadá nortwestern en tiempo histórico. 

Eran necesariamente por lo menos temporalmente nómada. Su lengua y cultura estaban totalmente a parte de los otros grupos nativos de los llanos. Para más en la historia de esta gente vea Na Dené.  El Kiowa Apache tomó más adelante agricultura. Puesto que el Querechos tenía poco de valor a los españoles el ejército preparado para marchar encendido al este para encontrar Quivira. El ejército había adquirido a otro natural de Quivira en este tiempo. Su nombre era Ysopete. Ysopete declaró que las historias del turco eran mentiras pero los españoles no lo creyeron. Debe haberse enfurecido a Ysopete para decir la verdad y para hacerla desatender. E l viaje a través de los llanos presentó algunos nuevos problemas para los españoles.

Había poco de la manera de señales. Había solamente cielo e hierba. La hierba soltada de nuevo a su condición original después de que los hombres y los animales pasados con ella él fueran tan imposibles encontrar un rastro. Los soldados que salieron caza de un campo no podrían retrace su trayectoria de nuevo al campo y fueron perdidos. Incluso el paso del ejército con sus millares de animales no salió de ningún rastro. El español también experimentó una tormenta tan severa que las piedras del granizo eran el dañar, incluso matando, sus caballos del granizo.

Las aldeas de Quivira

El ejército vino sobre una aldea adonde Cabeza de Vaca y su compañero había pasado con años antes. La gente puso hacia fuera una pila del búfalo oculta que el pensamiento de los españoles era un regalo a ella. Los españoles tomaron rápidamente ocultan a la consternación de las mujeres de la aldea. Habían colocado ocultan allí para ser bendecidos por los españoles como Cabeza de Vaca los había bendecido los años antes. Los españoles satisficieron a otros naturales que fueron llamados Tejas.

Estaban de la misma tribu que satisficieron más adelante a españoles que subían de México por una ruta de la costa del golfo y que nombre era el origen del Tejas conocido. De Tejas el Coronado el ejército conseguía la información sobre Quivira que confirmó lo que había sido dicho Ysopete le y a molde gran duda en la veracidad del turco. Pronto pusieron al turco en cadenas.

La ruta que el turco los condujo encendido les tomó un sur más lejano que ellos necesitaron ir. Cuando el ejército alcanzó Quivira y no era lo que lo había conducido el turco a creer que él le preguntó porqué él había mentido. Él dijo que era porque su hogar estaba en la dirección que él lo conducía. Él dijo la otra razón era que la gente de Cicuye había pedido que él condujera a españoles extraviados de modo que ella volviera en una condición debilitada y pudiera ser derrotada cuando ella se volvió a Cicuye.

En Cicuye el turco le había dicho no cargar sus caballos a pesadamente con el alimento porque estarían llevando detrás tanto el oro. El turco era garroted para su engaño y Ysopete fue justificado. Mientras que no había oro en Quivira el jefe tenía una placa de cobre que él usó como medallón. A los naturales el cobre era un inferior del metal precioso de ninguna manera al oro, pero el cobre estaba de ningún interés a los españoles.

La vuelta ignominiosa de Quivira a Tiguex

El ejército vuelto a Tiguex de Quivira. Bajo dirección de naturales su parte posteriora del viaje tomó un tiempo mucho más corto que el viaje bajo dirección del turco. Un sacerdote español y algunos otros permanecidos en Quivira y los naturales procuraron matarles tan pronto como el ejército se fuera.

Mataron al sacerdote, pero un portugués nombró a Campo manejado para hacerlo de nuevo a la región de México del este, una hazaña increíble de Panucho de la supervivencia. El ejército mueve hacia atrás una vez en Tiguex encontró que la aldea de Cicuye era hostil a ellos y no los dejaría entrar. Tal era el precio que los españoles tuvieron que pagar la traición de la confianza del Mustachio.

La política de terminar a la expedición

En Tiguex Coronado comtemplaba a otra expedición en el territorio de Quivira. Pero un día mientras que hacia fuera monta con un compañero que la correa de la cincha para su silla de montar se rompió y él cayeron apagado debajo de los enganches del caballo de su compañero. Su cabeza fue dañada seriamente y él no se esperaba que viviera.

Él sobrevivió pero wasseriously incapicitated. Él deseó volver a su familia en Ciudad de México pero abandonar a una expedición en quien su amigo Mendoza, el alcalde de Ciudad de México, había sido un inversionista principal requirió una cierta preparación cuidadosa. Él animó a sus soldados que lo enviaran firmó peticiones que solicitaba que él toma a ejército de nuevo a México. Cuando él tenía bastantes peticiones firmadas él anunció a ejército iría de nuevo a Ciudad de México. Los signors el peticiones realizaron entonces que sus peticiones serían utilizadas como la excusa para Coronado que abandona a la expedición sin ningún beneficio. Había tentativas de robar detrás las peticiones firmadas pero Coronado era demasiado mañoso para ésos que intentaban recuperar sus firmas.

Él ocultó las peticiones en su colchón. Coronado volvió a Ciudad de México con su ejército. Había un ensayo para determinarse quién era responsable de la falta de la expedición. Coronado fue absuelto de hacer incorrecto en su comando de la expedición. Él era también el gobernador de la provincia de Galicia nueva en México del noroeste. Lo procesaron para el misgovernance de esa provincia y perdió su cargo de Gobernador.

Él sin embargo conservó su calidad de miembro en un consejo que gobernaba de Ciudad de México hasta su muerte en 1554. Aunque Francisco Vásquez de Coronado pudo haber tenido sus virtudes él era un líder relativamente débil y dañado. No había manera que la expedición no habría podido ser un éxito de la manera que los inversionistas en él esperaron pero la relación con los naturales en la región no tuvo que haber resultado tan disasterously. Unarmed Cabeza de Vaca y sus compañeros viajó con algo del mismo territorio y los naturales lo veneraron como dioses. La expedición de Coronado desarrolló la reputación de monstruos de mentira.


KOSTERLISKY

Emilio Kosterlitzky, Militar

Originario de Polonia, muy joven vino al país y adquirió carta de ciudadanía mexicana. Radicado en el Estado causó alta en la Guardia Nacional el 1o.  de marzo de 1873 a las órdenes del coronel Ángel Elías. En 1876 fue nombrado mariscal de Colonias Militares.

En 1882 fue ascendido a capitán de auxiliares del Ejército y comisionado en el Escuadrón de Colonias. Ascendió a mayor y pasó a mandar el grupo de gendarmería fiscal establecido en Magdalena.

En junio de 1906 desalojó a los rangers americanos que el gobernador Izabal usó para someter a los obreros en Cananea. Ascendió a coronel en 1907. En febrero de 1912 se retiró del Ejército después de 35 años de servicios. En junio siguiente fue llamado a filas para combatir a las partidas orozquistas que invadieron el Estado y ganó la acción de La Dura.

En 1913 reconoció al general Victoriano Huerta como presidente de la República. Derrotado en Nogales por el general Obregón se retiró a Estados Unidos. Después de la disolución del Ejército federal trabajó como empleado del Departamento de justicia. Murió en la ciudad de Los Ángeles, California, el 2 de marzo de 1928.

Texto basado en:

ALMADA, Francisco R. (1983) , Diccionario de Historia, Geografía y Biografía Sonorenses. Hermosillo, Sonora: Editorial del Gobierno del Estado de Sonora.

Fuente:

Enciclopedia Sonora en tus Manos en CD-ROM (C)2003

Colegio de Bachilleres del Estado de Sonora


CARLOS RODRIGO ORTIZ

Carlos Rodrigo Ortiz


Gobernador del Estado.

Nació en la ciudad de Álamos en 1851. Cursó la educación primaria en el Liceo de Sonora, se trasladó a Alemania a proseguir sus estudios y terminó con éxito la carrera profesional de abogado en la ciudad de México.

Figuró en la oposición al régimen pesqueirista, a mediados de 1877 fue electo diputado local por el primero de los distritos electorales de Álamos.

Electo diputado federal en 1880 por su distrito de origen, se trasladó a la capital y, con carácter de apoderado del gobierno local, obtuvo una concesión de la Secretaría de Fomento para construir un ferrocarril, por cuenta del Estado, de Álamos al puerto de Yavaros.

Designado gobernador constitucional para el bienio de 1881 a 1883, tomó posesión el 1o. de septiembre del primer año citado y dos meses después expidió la disposición legislativa más importante de su administración: la ley de 5 de noviembre de 1881 que estableció en el Estado la educación obligatoria y autorizó a la vez el establecimiento del Instituto Científico y Literario.

En los mismos días se inauguró el primer tramo del Ferrocarril de Sonora, entre las poblaciones de Guaymas y Hermosillo que vino a abrir nuevos horizontes a la vida económica sonorense. Hombre de talento y educación esmerada, carácter violento y falto de sentido práctico para manejar y dirigir los asuntos de la administración pública, acabó por distanciarse del grupo político que lo había llevado al poder y del general en jefe de la I Zona Militar.

En diciembre se expidió una ley que autorizaba al Ejecutivo local para emitir billetes por la cantidad de $400,000.00 o en su efecto certificados al portador autorizados por la Tesorería General del Estado, con valor de uno, cinco, diez, veinte, cincuenta y cien pesos, de curso voluntario y obligatoria su aceptación para las oficinas públicas como si se tratara de dinero en efectivo.

A continuación autorizó otra ley que estableció un tres por ciento sobre la producción de metales y metaloides y que en el Estado nadie podría dedicarse a exploraciones y explotaciones mineras sin permiso del gobierno del Estado. Siguió la ley de 10 de enero de 1882 que suspendió las garantías individuales por el término de un año en el territorio sonorense en contra de los plagiarios, incendiarios, salteadores, parricidas y homicidas alevosos.

Esta disposición, contraria a los preceptos del artículo 29 de la Constitución Federal, originó el principio del distanciamiento con el general José Guillermo Carbó, jefe de la I Zona Militar, quien representó contra la legalidad y aplicación de la precitada ley. El gobernador de carácter violento y el general dipsómano tuvieron un choque fuerte que los distanció totalmente y cada día se fueron alejando más y más. El coronel Torres y los suyos trataron de mediar para neutralizar las dificultades entre ambas autoridades, pero el carácter del licenciado Ortiz no se prestó para ello y el periódico oficial del Estado principió a atacar al general en jefe porque no se atendían los asuntos militares a gusto de la autoridad local.

Para hacer frente a la guerra en contra de los apaches y de los yaquis rebeldes, el gobernador solicitó y obtuvo facultades extraordinarias de parte del Congreso y principió a dictar una serie de medidas impolíticas e inconvenientes, dada la situación que prevalecía entre el Gobierno y el cuartel general, y fuera de su resorte, como pueden considerarse la Ley de Seguridad Pública y el acuerdo para la organización de fuerzas locales de Guardia Nacional, que fueron consideradas como un reto por la autoridad militar.
En este estado las cosas el periódico El Fronterizo que se editaba en Tucson comenzó a atacar al gobernador Ortiz por sus desaciertos administrativos y los amigos de éste inculparon al general Carbó de ser el autor de dichos ataques. Esto y el llamado que el jefe de la zona hizo al general Otero, quien operaba en la región de Sahuaripa, sin conocimiento del Gobierno local, acabaron de predisponer a ambos funcionarios.

El coronel Torres y los suyos se agruparon alrededor del general Carbó, propagaron noticias desfavorables para el gobernador con el propósito de desacreditarlo ante la opinión pública. Otero dejó el mando de las fuerzas locales por disposición superior, las correrías de los apaches aumentaron, el periódico oficial insistió en reprochar al general Carbó la violencia con que había procedido en los negocios puramente locales y lo inculpó de haber enviado noticias falsas al Gobierno General. Mientras tanto, el general en jefe expresaba públicamente la necesidad de remover del Gobierno al licenciado Ortiz, por su ineptitud para gobernar.

El general Bernardo Reyes, jefe de las Armas en el Estado se dirigió al gobernador Ortiz desde Bavispe, rechazando en una forma ponderada los fuertes cargos que el periódico oficial hacía al jefe de la zona y, como los hechos y la campaña que personalmente dirigía estaban en contraposición con las afirmaciones del periódico oficial, exigía que se hiciese una rectificación. Las cosas se neutralizaron momentáneamente, Reyes fue declarado “ciudadano sonorense por los importantes servicios prestados al Estado”; pero Carbó y Ortiz siguieron atacándose por medio de la prensa de México. La agitación volvió a tomar proporciones y el gobernador designó comandantes militares en los distritos del Estado.

El grupo torrista inició la publicación de un periódico de oposición al régimen local, el órgano oficial de éste señaló al general Reyes como redactor en jefe del primero y rompió lanzas con uno y con otro a las primeras de cambio, inculpando a Reyes, Torres y su grupo de estar preparando una rebelión en contra del Gobierno y de haber dado la consigna a Julián Valdez de que asesinara al gobernador.

El 10 de octubre solicitó y obtuvo facultades extraordinarias de parte de la Legislatura para poner término a la situación anormal que atravesaba el Estado, hacer salir a las tropas federales del territorio sonorense y trasladar los poderes locales. Semejante estado de cosas no podía perdurar y el gobernador Ortiz, obligado por las circunstancias en que sus actos de violencia lo habían colocado, tuvo que dejar el Poder Ejecutivo el 29 del mismo mes previa una licencia de tres meses, pues los considerandos de la ley de 10 de octubre citada constituían un reto para la Federación.

Entre los actos más importantes de la administración del licenciado Ortiz se contó el establecimiento del Instituto Científico y Literario que abrió sus puertas a la juventud estudiosa el 1o. de julio de 1882 bajo la dirección del doctor Pedro Garza. Para lograr esta finalidad se recogieron donativos que importaron más de sesenta mil pesos, que se invirtieron en enviar a Europa al doctor Garza con el fin de contratar catedráticos y adquirir obras y colecciones zoológicas que absorbieron el total de la cantidad citada y resultaron fuera, completamente, del medio real sonorense.

El 29 de enero de 1883 obtuvo una prórroga de su licencia por cuarenta días y, antes de vencerse ésta, se presentó en Hermosillo el general Juan de la Luz Enríquez, portando la renuncia que el licenciado Ortiz hacía del cargo de gobernador. No volvió a figurar en la política local y falleció enajenado en la ciudad de México en 1902.

Texto basado en:

ALMADA, Francisco R. (1983) , Diccionario de Historia, Geografía y Biografía Sonorenses. Hermosillo, Sonora: Editorial del Gobierno del Estado de Sonora.

Fuente:

Enciclopedia Sonora en tus Manos en CD-ROM (C)2003


ALVARO OBREGON

17 de julio de 1928.- Asesinato del Gral. Alvaro Obregón
 SABÍAS QUE...

Siquisiva, hacienda de Navojoa, Sonora, fue el lugar donde nació el Gral. Álvaro Obregón?

Cuando Obregón trabajó en el ingenio azucarero de Navolato, entró en contacto con la problemática de los obreros?

En 1911, en plena efervescencia revolucionaria, Álvaro Obregón había adquirido cierta posición económica y prefirió velar por sus propios intereses sin arriesgarse en la lucha armada?

Al triunfo del maderismo, Obregón se asumió como partidario de la revolución?

Con el apoyo de su hermano José, presidente interino del pueblo, del gobernador de los mayos y de Adolfo de la Huerta, diputado y amigo del aspirante a político, lanzó su candidatura para competir en las elecciones municipales de Huatabampo, elecciones en las que derrotó a su opositor?

En 1912, Obregón tuvo la oportunidad de reinvindicarse y de definir su posición revolucionaria, al organizar un cuerpo de 330 hombres, que pone a disposición de José María Maytorena, gobernador del estado para combatir a Pascual Orozco, quien se había levantado en contra del movimiento?

Maytorena lo nombra teniente coronel del Cuarto Batallón Irregular de Sonora, puesto que asume y en el que alcanza algunas victorias que lo convierten en un héroe local?

Poco después, se da de baja en el ejército y se reincorpora a las actividades agrícolas, pero con el asesinato de Madero se reintegra al ejército y desarrolla una brillante carrera militar?

Maytorena deja la gubernatura de Sonora para no tener que enfrentarse al usurpador Victoriano Huerta y lo sustituye Ignacio Pesqueira quien nombra a Obregón, Jefe de la Sección de Guerra?

Salvador Alvarado, Benjamín Hill y Plutarco Elías Calles estuvieron en desacuerdo con dicho nombramiento por considerar a Obregón un advenedizo?

A pesar de no contar con el apoyo incondicional de sus subordinados, Obregón logró importantes triunfos en Nogales, Naco, Santa Rosa y Santa María?

Al regreso de Maytorena, Obregón le brinda su apoyo y la división sonorense se profundiza?

Adelantándose a Maytorena, Obregón se entrevista con Carranza y éste lo nombra Jefe del Ejército del Noroeste con jurisdicción sobre Sonora, Sinaloa, Durango, Chihuahua y Baja California?

La intención era avanzar hacia el sur y llegar a la ciudad de México?

En el recorrido rumbo a la capital, Obregón tomó Culiacán, Guadalajara e Irapuato, lugar este último que le abriría el camino para marchar a Teoloyucan y firmar con los representantes de Huerta el tratado el cual permitiría entrar a la capital de la república?

Con relación al conflicto surgido entre Carranza y Villa, Obregón trató de negociar pacíficamente y a pesar de los acuerdos a que se llegaron, éstos no fueron respetados por Carranza?

En una segunda instancia, Obregón intenta resolver el conflicto pero estuvo a punto de ser fusilado por el Centauro del Norte, acto que fue evitado por dos compañeros de Villa?

Obregón asiste a la Convención de Aguascalientes, cuya finalidad era limar las asperezas de las facciones revolucionarias en pugna, pero tampoco los acuerdos tomados en ella fueron respetados?

Obregón se une definitivamente a Carranza y prepara la lucha contra Villa marchando hacia Guanajuato para atraer a los villistas en Celaya?

Las tropas obregonistas vencieron a las del Centauro del Norte?

El triunfo sobre Villa y la pérdida del brazo derecho en la batalla de Celaya convirtieron a Obregón en héroe nacional?

Obregón ocupó la Secretaría de Guerra en 1916 y durante su gestión se dedicó a modernizar al ejército, desligar al ejército de la política, organizar los servicios de salubridad, levantar un censo, crear la Escuela Médico Militar y el Departamento de Aviación y poner bajo el control militar, las fábricas de armas y municiones?

Las relaciones entre Carranza y Obregón se habían deteriorados a partir de la Convención de Aguascalientes, sin embargo este último continuó con su trabajo hasta la promulgación de la Constitución de 1917?

La imagen que de Obregón se tenía correspondía a la del pacificador, la del héroe y mártir de la guerra, además de la de defensor de los ideales del pueblo?

En 1919, Carranza se postula como candidato a la presidencia contando con el apoyo de los trabajadores y de los grupos políticos del norte?

Carranza no estuvo de acuerdo con la postulación de Obregón, motivo por el cual éste fue objeto de atentados que culminaron con su aprehensión?

Fueron los trabajadores ferrocarrileros quienes ayudaron a Obregón a escapar?

La inestabilidad económica, política y social del país era tal, que el pueblo veía en Obregón al hombre capaz de sacar adelante a la nación?

Obregón resultó electo para el periodo presidencial 1920-1924, en el cual dirigió sus esfuerzos hacia tres aspectos fundamentales: el agrario, el obrero y el educativo?

Al terminar su periodo de gobierno, Obregón regresó a Cajeme, en donde reinicia su vida de agricultor y se convierte en el principal productor de garbanzo y arroz, pero aprovechando su influencia política amplía su campo de acción con otros productos agrícolas en las mejores tierras de cultivo de Sonora, Sinaloa y Coahuila?

A sus actividades agrícolas, Obregón sumó otras relacionadas con fábricas de jabón, equipos agrícolas, distribuidoras de autos y empacadoras de mariscos?

Obregón decide participar nuevamente en la contienda electoral para suceder en la presidencia a Plutarco Elías Calles?

La pretendida reelección de Obregón encontró obstáculos, entre ellos la presencia de Luis N. Morones, quien en la contienda 1920-1924 había apoyado al Manco de Celaya, sin embargo, no estaba de acuerdo con una reelección y como líder obrero adquirió gran influencia entre los sindicatos, lo que originó la creación del Partido Laborista Mexicano, cuya fuerza política no podía ser ignorada?

Por otra parte, si bien era cierto que Obregón contaba con el apoyo del ejército, también había que considerar la oposición de los generales antirreelecionistas Arnulfo Gómez y Francisco Serrano, quienes a su vez se proyectaban como candidatos a la presidencia de la república?

Con los obstáculos que se le presentaban a su candidatura, Obregón vio la necesidad de tener bajo su mando a las fuerzas militares y pretextando atentados por parte de los yaquis, instrumenta una guerra contra éstos?

El presidente Calles pone bajo sus órdenes a 15 mil soldados y tras varios meses de resistencia, los yaquis son finalmente derrotados, dando a Obregón nuevos laureles de victoria, lo que le permite dedicarse de lleno a su campaña?

El Congreso modificó la Constitución de 1917 en lo relacionado a la no-reelección y así allanarle el camino a Obregón?

Por potra parte, Calles despojó de todo mando militar a los militares opositores de Obregón?

En respuesta, los generales Arnulfo Gómez y Francisco Serrano intentan un golpe militar, el cual es descubierto, dando por resultado el fusilamiento de Gómez en Teocelo, Veracruz y la muerte de Serrano y 14 de sus seguidores en una emboscada perpetrada en Huitzilac, Morelos?

Obregón, ya como candidato único, continúa su campaña para las elecciones de 1928 de las que resulta presidente electo, no sin antes haber sufrido un atentado, ahora por parte de militantes católicos?

Para celebrar el triunfo, el 17 de julio de 1928, se le ofrece un banquete a Obregón, en el restaurante “La Bombilla”, en San Ángel, hoy delegación Álvaro Obregón, ahí se le acerca un hombre con el pretexto de mostrarle al futuro presidente sus dibujos y, al momento de voltear recibe en pleno rostro tres balazos?

El nombre de aquel hombre era León Toral, un fanático religioso que terminó con la vida del Manco de Celaya?

Álvaro Obregón compró una finca a la que denominó “La Quinta Chilla”?

Después de perder el brazo derecho, Obregón intentó suicidarse pero la pistola no tenía cartucho?

En cierta ocasión le preguntaron a Obregón que si tenía buena vista y él respondió: “La tengo muy buena. Imagínese que alcancé a ver la presidencia desde Huatabampo”?

Uno de los mayores logros de Obregón en materia educativa, fue tener como ministro a José Vasconcelos?

Durante el gobierno de Obregón se creó la Secretaría de Educación Pública?

Obregón destinó para la educación, un presupuesto superior a los que anteriormente se habían otorgado a este importante aspecto?

En la delegación Álvaro Obregón hay un monumento en honor a este revolucionario?

En la ciudad de México existe una avenida que lleva el nombre de Álvaro Obregón?

REFLEXIONA:
En el contexto histórico-social que le tocó vivir y actuar al Gral. Álvaro Obregón

 


ELÍAS CALLES

PLUTARCO ELÍAS CALLES

DENTRO DEL ARCHIVO DE ESTUDIOS DE HISGTORIA DE MEXICO CONDUMEXse encuentra uno de los acervos fotográficos más importantes del país que forma parte de nuestro patrimonio histórico y artístico, a través del cual podemos conocer las distintas facetas de la vida cultural desde finales del siglo XIX.

Sin embargo, la etapa más documentada es la que corresponde a los albores del siglo XX, cuando la fotografía se consolidó como un eje esencial para el periodismo político, que daba por primera vez a todos los mexicanos, la oportunidad de conocer imágenes vivas de lo que estaba sucediendo en la nación.

Testimonio de la conformación del Estado que emanó de la primera revolución del siglo XX en el mundo, en el acervo de fondos fotográficos LXVIII-3 (1899-1964) se resguardan documentos con referencia al general Plutarco Elías Calles, uno de los personajes más destacados de nuestra historia moderna.

Calles, el hijo de la Revolución

Originario de Guaymas, Sonora, Plutarco nació en 1877 y quedó huérfano a los 4 años. Tomó el segundo apellido de su padrastro Juan B. Calles. Fue docente desde los 17 años y a los 34, comisario de Agua Prieta, lugar que defendió de un ataque magonista. En 1912, con el grado de capitán, luchó contra la rebelión de Pascual Orozco y al año siguiente se enfrentó al régimen de Victoriano Huerta, al lado de su gran amigo Álvaro Obregón, quien por su buen desempeño político, más tarde lo llamaría como Secretario de Gobernación.

A pesar de sus diferencias con Francisco Villa y Venustiano Carranza, como gobernador de Sonora rescató los ideales que mástarde recogería la Carta Magna de 1917.

Por otro lado, implantó la ley seca y decretó la validez del divorcio; fundó la Escuela Normal y una de las características más controvertidas a partir de este momento, fue la ríspida relación con la Iglesia, que llevó a la expulsión del país a todos los sacerdotes católicos y originó la Guerra cristera, donde se llevó a extremos violentos la búsqueda de laicidad del Estado mexicano.

En esta plata sobre gelatina vemos a un Calles joven, en el tiempo en que lanzó su candidatura a la presidencia hacia 1920. No fue hasta el 10 de diciembre de 1924 cuando comenzó un gobierno que se prolongaría con los tres presidentes sucesivos: Emilio Portes Gil (1928-1930), Pascual Ortiz Rubio (1930-1932) y Abelardo L. Rodríguez (1932-1934). El periodo se conoce en la historia como Maximato, debido a que detrás de los gobernantes estaría como el Jefe Máximo el propio Plutarco.

1 Martha B. Loyo, Entrevista de José C. Valdés al general Plutarco Elías Calles, abril 1936, Estudios de Historia Moderna y Contemporánea de México, n. 22, julio-diciembre 2001, p.117-134.

Durante la primera época de su gobierno, retoma el ideal zapatista de Tierra para todos y comienza el primer reparto agrario. Continúa la labor iniciada en el porfiriato en la construcción de presas y caminos, como las carreteras de México a Puebla, Acapulco y a Pachuca. Como protección a los jubilados estableció la Dirección General de Pensiones.

Su gran talento como estadista, entre otras cosas se aprecia en la creación del Banco Nacional de Crédito Agrícola y Ejidal así como el Central de México, que fue el emisor único de monedas y billetes. Los más importantes aparecen en la primera fila y de derecha a izquierda. Joaquín Amaro Domínguez es el hombre de lentes con gesto severo e impecable traje de general fue el Secretario de Fuerza y Marina, y Director del Colegio Militar entre 1931 y 1935.

Junto a él, frente al escritorio, con un documento entre las manos, don Plutarco mira dominante con la espada recargada en el gabinete de la parte posterior. Los dos personajes que siguen a su derecha aún no han sido identificados, pero debieron ser parte de su equipo de gobierno. Inmediatamente después vemos sentado y con un sombrero de copa en la mano –herencia porfiriana de la moda francesa que aún imperaba en la elite de principios de siglo XX– a Genaro Estrada (1887-1937). Debido a su destacada formación en Milán fue Secretario de Relaciones Exteriores durante el gobierno de Obregón, cargo que volvería a ocupar con Elías Calles.

El 27 de septiembre de 1930 escribió la famosa doctrina que lleva su nombre, en la cual se establece que:[…] los representantes de México acreditados en el extranjero no deben reconocer a los gobiernos de facto en otros países. México no se pronuncia en el sentido de otorgar reconocimiento porque considera que ésta es una práctica denigrante, que sobre herir la soberanía de otras naciones, coloca a éstas en el caso de que sus asuntos interiores puedan ser calificados, en cualquier sentido, por otros gobiernosPor otra parte […] El gobierno de México por ello se limita a mantener o retirar cuando lo crea procedente, a sus agentes diplomáticos.

El general Lázaro Cárdenas del Río, con la pierna cruzada en el extremo izquierdo de la fotografía, en un primer momento apoyó al Jefe Máximo, por lo que logró la gobernatura del estado de Michoacán y más adelante la Secretaría de Gobernación con Ortiz Rubio y de la Guerra, en el gabinete de L. Rodríguez. Más adelante, rompió con la hegemonía callista de los primeros mandatos posrevolucionarios, y será él quien lo confronte hasta expulsar a don Plutarco del país.

Si bien, la autoridad de Plutarco Elías Calles incurrió en un prolongado gobierno, su preocupación, más que un deleite por el poder, anhelaba tras los turbulentos años de lucha revolucionaria, la tan ansiada paz del país.

 


RAMON CORRAL

amón Corral Verdugo
Ramón corral Verdugo nació el 12 de enero de 1854 en la hacienda Las Mercedes, municipio de Álamos.
 Era un hombre de ideas liberales muy de su época.  Consideraba que el trabajo, la buena administración, pero sobre todo la educación, eran los elementos fundamentales para el progreso. Así lo demostró desde el bienio 1879-1881 como secretario de gobierno con Luis E. Torres. 
En ese periodo, Corral Verdugo le dio un fuerte impulso a la educación pública, al responsabilizar por primera vez al gobierno estatal del pago a los maestros, una responsabilidad que antes recaía sobre los ayuntamientos. En octubre de 1880, también por iniciativa de Corral se creó el primer colegio de instrucción secundaria en el Estado.  
Posteriormente, en 1887, cuando Corral siendo vicegobernador, asumió las funciones de gobernador de Sonora, con motivo de la licencia de Lorenzo Torres, el Estado tenía 139 escuelas mal equipadas que atendían a 5534 alumnos.
Al finalizar el periodo en 1891, ya había 175 escuelas y la población escolar prácticamente se había duplicado con 9050 alumnos. El apoyo absoluto a la educación fue una constante en los gobiernos de Corral, así lo demuestra la creación de las Juntas de Instrucción Pública en los diferentes municipios; una medida que trajo como resultado la proliferación de escuelas por toda la geografía sonorense.
 En el aspecto de la administración y las finanzas fue un modernizador, ya que reorganizó los municipios, aumentó la inversión del Estado en comunicaciones y transportes, urbanizó y embelleció las ciudades con edificios públicos y servicios.  La carrera pública del alamense Ramón Corral es amplia y dominante durante todo el porfiriato, tanto a nivel estatal como nacional. En Sonora se inició como diputado local y federal, también fue secretario de gobierno en varios periodos.
A partir de 1887, cuando asumió el puesto de gobernador interino, se puede decir que desde entonces se convirtió en el amo absoluto de la política en el Estado, en el brazo fuerte de la dictadura y en el intermediario único y de confianza que Porfirio Díaz tuvo con la clase política sonorense.
 En el ámbito nacional, su carrera política la inició como gobernador del Distrito Federal (1900-1903), posteriormente, Secretario de Gobernación (1903-1911) y vicepresidente de la República con don Porfirio Díaz en el periodo (1904-1911). 

 


GRAL. JESÚS GARCÍA MORALES
Su participación
en la Guerra de Tres Años o de Reforma

  En Sonora, en julio de 1858 se tienen elecciones y Pesqueira es electo gobernador. Su prestigio era mucho por ese entonces, y el apoyo fue total. Por ese tiempo, la Guerra de Tres Años esta en su apogeo y el vecino estado de Sinaloa estaba tomado por los conservadores

 

Pesqueira ofreció ayuda al gobernador de esa entidad, enviándole un ejército de 400 hombres al mando de Jesús García Morales, quien se convirtió en el jefe supremo de todas las fuerzas unidas de Sinaloa bajo el nombre de Batallón de Occidente. García Morales derrotó en toda la línea al General conservador Manuel Arteaga en La Noria, cerca de Mocorito, entrando triunfal a Culiacán el 1º de noviembre del mismo año.

Pesqueira se unió a la lucha en Sinaloa, llegando a Mazatlán en enero de 1859.

La plaza estaba sitiada por las fuerzas liberales. De inmediato fue reconocido como jefe supremo y además gobernador de Sinaloa, es decir, con el mando político y militar de ambos estados y la península de Baja California, así como con facultades extraordinarias en todos los ramos de la administración pública.

El 3 de abril derrotó al Gral José Inguanzó. Pesqueira se encontraba en el pináculo, como lo anota el historiador sonorense Juan Antonio Ruibal Corella.
  Después de ese triunfo, Pesqueira regresó a Sonora porque aquí lo reclamaban los múltiples problemas que padecía el Estado.
 A decir de don Ramón Corral, citado por Ruibal Corella, si Pesqueira hubiera continuado su campaña militar sobre Jalisco, entonces habría sido uno de los hombres más prominentes de la República en la Guerra de Reforma.
 De regreso en Sonora, Pesqueira no sólo aplacó las rebeliones que se habían dado en su ausencia, sino que implementó programas de gobierno para incentivar la deteriorada economía. Atrajo inversiones extranjeras para la minería, impulsó el comercio de productos agrícolas con el vecino estado de Arizona.
Fuente: Enciclopedia Sonora en tus Manos

 


COLEGIO JUAN FENOCHIO DE MAGDALENA

En este recinto se firmó en 1917 la Constitución de Sonora

por Adalberto Demara Soto

Magdalena llegó a ser una de las villas más importantes del Estado de Sonora  desde 1854 que fue aduana de México, hasta 1880 que se trasladó a Nogales..

Además de ser el lugar más  seguro para los viajeros que lo hacían en diligencias de Guaymas a Tucson, ya que hacia el norte, por estar bastante despoblado, por las incursiones de los apaches, los viajeros estaban en constante peligro.

Ya en el siglo XX, 20 años después de la pacificación de los apaches, Magdalena había crecido bastante, por lo que el H. Ayuntamiento nombró una Junta de Mejoras Materiales, en 1904, para realizar obras públicas por cuenta y en beneficio de sus habitantes.

La Junta de Mejoras Materiales quedó constituida por las siguientes personas:

Presidente: Coronel Juan Fenochio, Vicepresidente: Arnold Faerber; Tesorero: Eustaquio Torres; Tesorero suplente, Francisco Irigoyen; Secretario, Alberto Azcona; Secretario suplente, Francisco P. Molina y Vocales: Ramón Munguía, Feliciano López y Trinidad Perea. .

En esa misma sesión propuso hacer un edificio adecuado para escuela, ya que se carecía de ella, además dio a conocer que el municipio no tenía recursos por lo que se tendría que construir con actividades productivas y aportaciones personales.También presentó un proyecto de edificio, que fue aprobado de inmediato. Allí mismo, en el lugar donde estaban reunidos, se recibieron aportaciones personales por un monto de $ 5,000.00 (Cinco mil pesos) que equivalían al 18 por ciento del importe presupuestado para su construcción.

El 15 de Agosto de 1904 se reunieron la mayor parte de los habitantes de la Villa de Magdalena  para presenciar una ceremonia muy importante que fue la colocación de la primera piedra, por la distinguida Dama  Doña Ana Dávila de Latz, acompañada de varias señoritas, lo cual estimuló a los hombres de empresa a hacer llegar sus aportaciones en forma ininterrumpida, ya que la obra nunca se suspendió por falta de recursos.

También el Teniente Coronel Emilio Kosterlisky y sus soldados hacían aportaciones personales, pues no querían quedar al margen del entusiasmo de la gente.  En otras ciudades del estado se comentaba lo que estaban haciendo en Magdalena y de Guaymas se recibió un cargamento de madera, por ferrocarril, que no  cobró flete, como un donativo de parte de la empresa Ferrocarril de Sonora.

La escuela  tuvo un costo de $28,809.04 sin incluir el valor del terreno. Los señores Miguel Latz y Hermano, dueños del Molino harinero Terrenate, comerciantes y banqueros, donaron todo el mobiliario nuevo, de la mejor calidad.

El 16 de Septiembre de 1906, en sesión solemne, se hizo entrega de la escuela al presidente municipal Dr. Jacinto Padilla, firmando como testigos todos los asistentes al acto, y decidieron que la escuela llevara el nombre de “Juan Fenochio” por aclamación popular.

A la ciudad de Magdalena cabe el doble honor  de ser guardiana de los restos del incansable misionero Eusebio Francisco Kino y de ser  la cuna de la Constitución Política del Estado de Sonora. En la primavera de 1917, buscando restañar las heridas sociales al Estado, el Gobernador Interino Don Adolfo de la Huerta convocó a elecciones extraordinarias expidiendo el Decreto No. 90 el 29 de Marzo de 1917, para elegir Gobernador, Diputados al Congreso Local, Magistrados al Supremo Tribunal y Procurador General de Justicia, señalándose en el Artículo Segundo que el Congreso  estaría investido con atribuciones de constituyente.

Atendiendo  lo dispuesto por la Constitución General de México y la reciente Ley Electoral de Sonora, el Gobernador había dividido la entidad en 15 Distritos para elegir a los Diputados propietarios y suplentes quienes integrarían el Congreso Constituyente destinado a elaborar la nueva Constitución estatal, siguiendo en cierta medida la promulgada en Querétaro.

El 13 de Mayo del mismo año, resultó electo el General Plutarco Elías Calles para los años 1917-1919, tomándosele la protesta ante el Congreso el 30 de Junio.Era presidente municipal de Magdalena el Sr. Enrique Campbell. Poco después, a iniciativa del mandatario en funciones, el Congreso expidió un decreto que convertía temporalmente a la Villa de Magdalena  en Capital del Estado, concediéndosele permanentemente la categoría de ciudad.

El  amplio y majestuoso edificio del Colegio Fenochio fue  escogido como recinto oficial del Congreso Constituyente del Estado de Sonora en 1917, amparados con la cotidiana quietud del poblado los Diputados concentraron sus mejores esfuerzos  en estudiar y discutir el trascendental documento que los Sres. Gilberto Valenzuela, Aurelio J. Maldonado y Daniel Benitez, habían redactado.

çDos meses y medio se requirieron para terminarlo, fijándose el día 15 de Septiembre de 1917 para su proclamación en la misma ciudad. Tocó a Don Cesareo G. Soriano. Suplente de Don Plutarco Elías Calles –quien se encontraba separado del cargo a causa de una licencia- dar a conocer al pueblo la nueva constitución. Don Antonio G. Rivera, político e historiador ameno y testigo presencial describió ese momento:

“A las once de la mañana toda la población de Magdalena estaba congregada en la plaza y en las calles que en ella desembocan, las tropas vestidas de gala formaban el  marco brillante y marcial aquel gran día de Sonora. El General, Jefe de las Operaciones, todos los altos funcionarios del Estado presidían el solemne acto desde el Kiosco.

A la hora mencionada se levantó el Presidente del Congreso, Clodoveo Valenzuela  y en su sobrio discurso dio a saber al pueblo que Sonora ya tenía una nueva Constitución en la que quedaban plasmados todos sus anhelos y consagrados todos sus derechos.

Los clarines tocaron alegres fanfarrias y los cañones que habían sembrado la destrucción para acabar con un pasado oprobioso, ahora tronaban en honor del nuevo Código Político.

El 12 de Octubre siguiente, las ciudades y pueblos del Estado vestirían sus mejores galas para el bando solemne que les daría a conocer simultáneamente a todos, la Constitución Política del 15 de Septiembre de 1917”

Los Diputados Constituyentes Fueron: Prof. José Ma. Lizárraga por Altar, Gabriel Corella por Magdalena, Mayor Máximo Othón por Arizpe, Cesareo G. Soriano por Cananea,. Antonio R. Romo por Hermosillo, Rosendo Galáz por La Colorada, Julián E. León, suplente, que entró en funciones por haber sido rechazada la credencial del propietario. Félix González por Guaymas, Clodoveo Valenzuela por Río Yaqui, el Profr. Alfonso G. González por Moctezuma, el Profr. Antonio G. Rivera por Ures, Vicente Rivera `por Batúc, el Capitán Primero del Estado Mayor de la Antigua Brigada “García Morales” Adalberto Trujillo, por Sahuaripa, el Profr. Ventura G. Tena por Etchojoa, José A. Castro por Huatabampo y el Mayor José Tirado por Álamos.

La primera reforma que se hizo a esta Constitución, fue el 19 de Diciembre de 1923, cuando el Gobernador del Estado, Don Alejo Bay, envió al Congreso la Ley que reformaba el Artículo 163, sobre las facultades del Congreso. Directores del Colegio Juan Fenochio de 1906 a la fecha: Profr. Amador Carreño, Serapio Dávila, Conrado Neblina, Heriberto H. Aja, Brígido Caro, Adalberto Sotelo, Jesús Arellano, Laura Bocks, Lázaro Mercado, Abigail Andrews, Profra. Dolores Hoyos, Francisco Valenzuela, Porfirio Martínez, Luis Alfonso Acosta, Samuel Loya, Profra. Manuela Márquez, Francisca Becerra, Graciela León,  Guadalupe Revilla, Rosa Amelia Valdéz Miunguía e Irma Elsa Martínez Noriega.

.Planta de maestros en 1917: Profra. Antonia García, Guadalupe Escoboza, Elisa Salgado, Ignacia Fimbres, Graciela León y Director: Brígido Caro.


GENERAL ÁLVARO OBREGÓN

 (Siquisava, Sonora, 1880 – San Ángel, México, 1928) Revolucionario mexicano que alcanzó la presidencia de la República. Al general Álvaro Obregón corresponde gran parte del mérito de haber acabado con la violencia revolucionaria que conmovió la vida de México durante diez dramáticos años.

Después de destacar como uno de los más hábiles estrategas en el campo de batalla, cuando ocupó la Presidencia del país se mostró como un político inteligente y enérgico, iniciando la institucionalización de las conquistas sociales postuladas por la Revolución y logrando importantes avances en política exterior.

Hijo de Francisco Obregón, un modesto agricultor, y de Cenobia Salido, desde muy pequeño se familiarizó con las faenas del campo, tareas que alternó con sus estudios primarios. Acabados éstos y ya adolescente, trabajó en una hacienda de Huatabampo durante unos años. Al cumplir los dieciocho de edad entró a trabajar en un ingenio de Novolato, en el Estado de Sinaloa, donde permaneció muy poco tiempo, antes de volver a los trabajos agrícolas.

Álvaro se mostró siempre como un muchacho trabajador e inteligente, dotado de una gran personalidad. En 1903, a los veintitrés años, casó con Refugio Urrea, y dos años más tarde adquirió un pequeño rancho a orillas del río Mayo. Los años siguientes fueron esforzados y también dolorosos, ya que su esposa, que le había dado dos hijos -Humberto y Refugio-, murió. Si bien Álvaro era un hombre hecho para el sacrificio, no lo era sin embargo para el dolor, y el 2 de marzo de 1910 contrajo nuevo matrimonio con María Tapia, una hermosa mujer que le daría siete hijos más.

Poco después de producirse el triunfo de la revolución maderista, Obregón fue elegido presidente municipal de Huatabampo y, en 1912, bajo el mando del general Agustín Sanginés, luchó contra el general Pascual Orozco, en Chihuahua, con el grado de teniente coronel. El agricultor había decidido canjear el arado por las armas.

Álvaro Obregón

Desde sus primeras acciones militares, Álvaro Obregón demostró gran talento como estratega, lo que le dio considerable prestigio dentro del ejército. Así, en febrero de 1913, al ocupar Victoriano Huerta el poder, tomó partido por José María Maytorena y, reconociendo como jefe de la Revolución a Venustiano Carranza, combatió en el bando constitucionalista. En una serie de eficaces golpes y planificadas batallas derrotó a los federales del norte del país, asegurando con ello un amplio territorio fronterizo con Estados Unidos.

Nombrado jefe del Cuerpo de Ejército del Noroeste, el ya general Obregón invadió Sinaloa y tomó Culiacán en noviembre de 1913. Después de un intensivo entrenamiento de sus tropas y de que se repararan las líneas ferroviarias, que le aseguraban el transporte para la nueva campaña, Obregón marchó hacia el sur, sitió Mazatlán y continuó su avance hacia Jalisco. Con una serie de sorprendentes movimientos tácticos infligió a los huertistas dos espectaculares derrotas en Orendáin y El Castillo y, poco después, tomó Guadalajara.

Tras firmar con Eduardo Iturbide, el 10 de agosto de 1914, los acuerdos de Teoloyucan, que establecían la entrada del Ejército Constitucionalista en la capital y las condiciones de rendición y disolución del Ejército Huertista, Obregón entró en Ciudad de México. Carranza ocupó la Presidencia, pero Pancho Villa y Emiliano Zapata lo rechazaron.

El general Obregón intentó en vano dialogar con Villa para resolver la conflictiva situación, pero el caudillo del norte logró apresarlo y estuvo, incluso, a punto de fusilarlo. Una vez concluida la convención de Aguascalientes, en octubre de 1914, y de que Pancho Villa y Emiliano Zapata entraran en la capital, Álvaro Obregón siguió a Carranza en calidad de jefe del Ejército de Operaciones.

John Pershing, Pancho Villa y Álvaro Obregón (1914)

Después de derrotar a las tropas de Emiliano Zapata entró nuevamente en México y, en un gesto que ejemplificaba su decisión de acabar con las insurrecciones, se dejó crecer la barba y anunció que no se la quitaría hasta no acabar definitivamente con Pancho Villa. Obregón cumplió con su promesa tras vencer a los villistas en cuatro importantes batallas que tuvieron lugar en 1915. Los dos enfrentamientos de Celaya, ocurridos en abril, la batalla de Silao y León, en la que perdió un brazo, entre el 1 y el 5 de junio, y la librada en las proximidades de Aguascalientes, entre el 6 y el 10 de julio, fueron todas modelos de planificación táctica y estratégica.

Pero más que su triunfo militar sobre las huestes del Centauro del Norte, lo que realmente consolidó la posición de Obregón y proyectó su figura como caudillo nacional fue la victoria política que obtuvo al decretar una ley de salarios mínimos en varios estados norteños.

Tras sus fulgurantes éxitos militares y la pacificación del norte del país, donde logró reducir el poderío de Pancho Villa a meras acciones guerrilleras, el general Obregón ocupó, entre marzo de 1916 y mayo de 1917, la Secretaría de Guerra y Marina. Durante ese año debió enfrentar una crisis con Estados Unidos, provocada por las incursiones de Villa en el territorio de ese país, sobre todo a raíz del asalto a la localidad norteamericana de Columbus. También en ese período fundó la Academia de Estado Mayor y la Escuela Médico Militar.

Con la sanción de la Constitución de 1917, Obregón consideró que la etapa militar de la Revolución había acabado y que la República ya contaba con un instrumento fundamental para su reorganización. Se retiró entonces a su hacienda de Navojoa. Durante algo más de un año, este hombre corpulento, de rostro redondo, frente despejada, bigote rotundo y mirada penetrante, dedicó su tiempo a las tareas agrícolas y a instrumentar los medios para obtener mejores beneficios de los productos del campo. Con tal fin creó en Navojoa la Agencia Comercial y la Liga Garbancera.

 


GRAL. ABELARDO L. RODRÍGUEZ

El General Don Abelardo Rodríguez Luján

ABELARDO RODRÍGUEZ LUJÁN NACIÓ EL DÍA 12 DE MAYO DE 1889. SUS PADRES FUERON DON NICOLÁS RODRÍGUEZ Y DOÑA PETRA LUJÁN, QUIENES FORMABAN UNA SENCILLA FAMILIA DE CLASE MEDIA EN LA VILLA DE SAN JOSÉ DE GUAYMAS, PEQUEÑO POBLADO AGRÍCOLA Y GANADERO SITUADO A 12 KILÓMETROS DEL PUERTO DE GUAYMAS EN EL ESTADO DE SONORA.
A LOS AÑOS, BUSCANDO PROSPERIDAD  LA FAMILIA RODRÍGUEZ SE TRASLADA A LA CIUDAD DE NOGALES DONDE EL JOVEN ABELARDO TERMINA SU INSTRUCCIÓN PRIMARIA. MÁS TARDE PARTICIPÓ COMO OBRERO EN LA MINA DE CANANEA, UNIÉNDOSE POCO DESPUÉS A SU HERMANO FERNANDO COMO COMERCIANTE EN EL RAMO FERRETERO.
EN 1912 SE INCORPORA DE COMANDANTE DE POLICÍA EN NOGALES. DEBIDO A LOS ACONTECIMIENTOS DE FEBRERO DE 1913, DECIDE ENLISTARSE EN EL EJÉRCITO DEL PUEBLO EL 01 DE MARZO DE ESE MISMO AÑO (24 AÑOS DE EDAD), INDIGNADO POR LA TRAICIÓN DE VICTORIANO HUERTA Y LOS ASESINATOS DE MADERO Y PINO SUÁREZ. INICIA DE ESTE MODO SU GRAN AVENTURA MILITAR RECIBIENDO EL CARGO DE TENIENTE.
TOMA PARTE ACTIVA EN LOS COMBATES DE “LA BOMBA”, EMPALME Y LOS MOCHIS Y EN SEPTIEMBRE DE ESE MISMO AÑO ES NOMBRADO CAPITÁN SEGUNDO MILITANDO EN LA COLUMNA DEL CORONEL BENJAMÍN HILL EN EL CUERPO DEL EJÉRCITO COMANDADO POR EL GENERAL ALVARO OBREGÓN.
EL 01 DE OCTUBRE RECIBE EL CARGO DE CAPITÁN SEGUNDO Y PARTICIPA EN LA TOMA DE LA VILLA DE SINALOA Y EL ASALTO A LA PLAZA DE CULIACÁN . EL 17 DE JULIO DE 1914, ABELARDO RODRÍGUEZ L. PASA A LA CATEGORÍA DE CAPITÁN PRIMERO POR SU RECONOCIDO VALOR EN LA LUCHA ARMADA. AL LLEGAR EL CUARTO BATALLÓN DE SONORA A LA CIUDAD DE MÉXICO, EL CAPITÁN RODRÍGUEZ FUE COMISIONADO COMO JEFE DE LA ESCOLTA PERSONAL DEL DON VENUSTIANO CARRANZA CUSTODIANDO EN EL VIEJO PALACIO NACIONAL.
EL 21 DE DICIEMBRE DE 1914 ES ASCENDIDO A MAYOR DEL EJÉRCITO NACIONAL CONTINUANDO A LAS ÓRDENES DEL GENERAL OBREGÓN. PARTICIPA ACTIVAMENTE EN LA BATALLA DE CELAYA, LA TRINIDAD Y LEÓN DONDE FUE GRAVEMENTE HERIDO Y COMO PREMIO A SU BIZARRO COMPORTAMIENTO FUE ASCENDIDO A TENIENTE CORONEL EL 25 DE ABRIL DE 1915, CONTANDO EL JOVEN RODRÍGUEZ CON LA ADMIRABLE EDAD DE 26 AÑOS, A LOS DOS AÑOS APENAS DE HABERSE ENLISTADO.
PARTICIPÓ DESPUÉS EN LA TOMA DE AGUASCALIENTES Y SALTILLO Y EN LA DEFENSA DE LA CIUDAD DE AGUA PRIETA. TIEMPO DESPUÉS TOMA EL MANDO DEL 53VO. BATALLÓN DE INFANTERÍA Y PASA COMISIONADO A LA CAMPAÑA DEL YAQUI. EL 01 DE MARZO DE 1916 ES ASCENDIDO AL GRADO DE CORONEL PERMANECIENDO TRES AÑOS EN EL CAMPAMENTO DE EMPALME, DONDE INICIA AMISTAD CON EL GENERAL PLUTARCO ELÍAS CALLES, EL QUE A SU VEZ FUNGÍA COMO JEFE DE OPERACIONES.
ES AHÍ DONDE EL CORONEL RODRÍGUEZ LUJÁN PRESENTA SU ESTRATEGIA DE PAZ AL CONSIDERAR LA CONVENIENCIA DE UNA REPARTICIÓN DE TIERRAS ENTRE LOS INDÍGENAS PARA TERMINAR CON EL CONFLICTO Y HACER ESFUERZOS POR INCORPORARLOS A UN NIVEL AVANZADO DE CIVILIZACIÓN.
A FINALES DE 1916 ES DESIGNADO RESPONSABLE DEL PRIMER CAMPAMENTO DE INDIOS YAQUIS. EL 21 DE MAYO DE 1920 ES ASCENDIDO A GENERAL BRIGADIER Y QUEDA COMO JEFE DE LA ESCOLTA PRESIDENCIAL DEL GENERAL ALVARO OBREGÓN, QUIÉN EN UN AFÁN DE LOGRAR INCORPORAR AL ORDEN NACIONAL LA BAJA CALIFORNIA QUE SE MANTENÍA EN MANOS DEL CORONEL ESTEBAN CANTÚ, ENVÍA UNA EXPEDICIÓN MILITAR BAJO EL MANDO DEL GENERAL RODRÍGUEZ.
 SU TRABAJO RESULTÓ EXITOSO. TIEMPO DESPUÉS PARTICIPA EN ACCIONES BÉLICAS EN NAYARIT, COLIMA Y EN EL ISTMO DE TEHUANTEPEC LLEGANDO A OCUPAR LA JEFATURA DE CABALLERÍA Y DE ESTADO MAYOR. DE 1923 A 1929 OCUPA EL CARGO DE JEFE DE OPERACIONES Y GOBERNADOR MILITAR DEL DISTRITO NORTE DE BAJA CALIFORNIA.
 EL 6 DE FEBRERO DE 1924 (A LOS 35 AÑOS DE EDAD) CELEBRA SU MATRIMONIO CON LA JOVEN AÍDA SULLIVAN CON QUIÉN PROCREÓ TRES VARONES (TUVO OTRO HIJO EN SU ANTERIOR MATRIMONIO); EL 12 DEL MISMO MES RECIBE EL ASCENSO A GENERAL DE BRIGADA. AÑOS MÁS TARDE, EL 11 DE JUNIO DE 1928, ES NOMBRADO GENERAL DE DIVISIÓN DEL EJÉRCITO NACIONAL A LA EDAD DE 39 AÑOS.

TESTIMONIOS ACERCA DEL GENERAL RODRÍGUEZ… EL HOMBRE”

–Cuando el General se enojaba echaba sapos y culebras”: Vicente Padilla Hernández.

— En Guaymas recuerda: “se le cayó el sombrero  nuevo en el agua al saltar del automóvil a tierra; lo recogió y se lo hundió en la cabeza, furioso, pero sin decir una palabra”: Gustavo Aguilar.

–“Román Meza tenía un grupo de gente en La Misa, y al General no le gustaba mucho; decía que nomás se estaban fregando a los agricultores  y a los ejidatarios; Román entró con él una o dos veces  pero no le gustó lo que había dicho al General. En una de tantas veces que fuimos a Guaymas, lo que hacíamos seguido, me dijo Luis Dávila:

-Oye Pancho, a ver si intervienes tú con Meza porque el General anda muy enojado con él-

Yo le  contesté: -no hace nada, es amigo mío y lo conozco bien-. De todas maneras hablé con Meza y le dije:

-Acércate al General, trátalo, es buena persona-. Me contestó

-No…, es muy arbitrario-, me dijo. Le insistí:

-Trátalo, granjéatelo, nomás no le des la contra en lo que te diga-. Pero la siguiente vez que lo vio fue peor: lo retó a golpes.

-¿ah sí?-, le dijo el General, -Te espero tal día en tal lugar a las 9 de la mañana-.

Un día, mientras desayunaba a las 7 en punto, como lo hacía siempre, el General me dijo:

-Vamos a  Guaymas, maneja tú-. Cuando llegamos me ordenó que fuera hacia la librería de Castañedo. No bajó de momento. Miró a todos lados, como buscando algo y luego me preguntó:

-¿Conoces a Román Meza?; yo le contesté:

-Sí, fuimos compañeros de escuela-. Luego abundó:

-Este tal por cual que se está creyendo, me retó a golpes-.

-No le haga caso-, le contesté, -está loco, yo lo voy a arreglar-.

¡Ah no..!, me dijo, -este negocio es mío, tú no te metas-

El General no traía pistola, no le gustaba usarla, ni yo. Se bajó del carro y me repitió:

-No te muevas, no te vayas a meter-. Caminó hacia la librería, y dio unas vueltas por ahí. Total, estuvo una hora por el rumbo y nunca llegó Meza”: Mayor Francisco Luken.

–“No creía que era tan alto, la figura del hombre se impone”: Enriqueta de Parodi.

–“No, no era muy alto, sí robusto, cargado en hombros, de hablar reposado. Una vez cuando se abría el Fraccionamiento Pitic, Don Abelardo, molesto, tuvo una expresión fuerte, hiriente, para Don Belisario Moreno, y éste con una gran seriedad, le reclamó su proceder:

-Yo siempre lo he tratado a Usted con respeto, y me creo merecedor a igual trato-. Entonces el General, todavía con la brusquedad motivada por el esfuerzo para controlarse le respondió:

-Es cierto, perdóneme-  ”: Lic. Enrique Michel.

–“Rodríguez era bien plantado, un tanto atlético; hombre de pocas palabras, vivía casi enclaustrado… Cuando meditaba, solía enredar sus cabellos aquí, atrás en la oreja, en uno de sus dedos”: Dr. Ignacio Cadena.

—“Era alto, espaldudo, con manos grandotas. El lo atribuía al mucho tiempo que trabajó en el campo, donde cortaba leña; jugaba también béisbol de joven y practicaba el box”: Mayor Francisco Luken.
Team de Nogales (1910). De pié: José Medina, John Rafael (manager), Loreto Campa. Al centro: Ramón Camberos, Miguel Bernal, Arturo Peck. Sentados: Roberto Díez Martínez, Abelardo L. Rodríguez, Manuel Moreno e Hilario Pérez.

–“Se enojaba y después buscaba atenuar los efectos con medidas conciliatorias. Este negocio (Mezquital del Oro), apenas en sus comienzos estaba en la lista de los lugares que visitarían durante su convención los rotarios, y manifestó:

-¿Qué es esto… van a ver un gallinero?… Después pensó que su expresión nos lastimaría y buscó acercarse más a nosotros. Lo cierto es que escondía bajo una aparente hosquedad su verdadero carácter, comprensivo del dolor ajeno, amante de ayudar a los demás en forma decisiva y organizada”: José Santos Gutiérrez.

–Cuando el joven Gustavo Aguilar, hijo de padres coahuilenses, nacido casualmente en la ciudad de México e invitado a venir a Sonora cuando desempeñaba su primer trabajo en Colima, decidió contraer matrimonio; su jefe, el General Rodríguez, le preguntó si ya tenía casa. La respuesta fue una triste negativa, aunque el novio ahorraba con empeño. Entonces el General le vendió medio lote  nada menos que junto a la Casa de Gobierno, todavía en una zona rodeada de monte y consiguió que Ignacio Soto le vendiera otra mitad. El General le preguntó:

-¿Cuánto necesita para construir su casa?. Sumas y multiplicaciones extrarrápidas dieron como resultado la cantidad de ¡$15,000 pesos!. El General le extendió inmediatamente un cheque por esa cantidad y contrajo nupcias y redobló su trabajo para saldar su deuda. Gustavo Aguilar comenta:

-“Cuando reuní la cantidad me los eché al bolsillo y busqué la oportunidad de ver a solas al General; pero no pude hallarla. De modo que cuando se iba ya, en su automóvil, con dos o tres amigos de su edad que con frecuencia lo acompañaban, me acerqué al vehículo, le entregué el dinero en un sobre y le di las gracias. Vio el contenido y, volviéndose a sus camaradas les dijo:

-Aprendan de este ejemplo… aquí hay uno que sí me ha pagado-. Entre risas de todos, aludidos con razón o sin ella”: Gustavo Aguilar

–“Yo a veces jugaba golf con el General. No sé porqué le simpatizaba; me decía:

-Ven a jugar, güerito-. Era corajudo; cuando no le resultaba una jugada, arrojaba los palos. Una vez, le faltaba poco para hacer un hoyo y le dijo a Víctor Angulo:

-¿Me la das?-. A un jugador de golf no le gusta entregar una jugada y Víctor hizo como que no lo había escuchado. En su turno, de un solo golpe el General hizo el hoyo y dijo:

-No necesito tus regalos-: César Gándara.

–“El General Rodríguez fue para mí, en lo personal, un buen hombre y buen gobernante. No se si porque le caí bien, no sé porqué razón me llevé bien con él. Era yo el Secretario General de la CTM en el Estado y siempre los problemas que se me presentaron me ayudó a resolverlos. No solamente eso, sino que hubo veces que ante las intrigas en mi contra, que no faltaban, me apoyó. Una vez en mi presencia, me acusaron no se de qué en Guaymas porque había formado una Federación de la CTM, que no había, siendo Diputado. Algunos grupos de la CTS se fueron a la CTM y se enojó mucho Francisco Landavazo que era el Secretario General de la CTS en el Estado. Me acusó con el General y él le contestó:

-¿Y quién te manda?… por pendejo… los grupos se quisieron ir a la CTM y tú te descuidaste… muy bien… pero quedaron en buenas manos porque yo reconozco que Vicente Padilla es un buen dirigente-“: Vicente Padilla.

–“Una vez, en Ensenada, después de comer, se puso el General Rodríguez a fumar y a devorar dulces sabiendo que era diabético… le gustaban mucho; de pronto se oyeron los pasos de la señora (Doña Aida, su esposa), y me aventó la bolsa para que pareciera que yo era el que los comía y apagó el cigarro.  Doña Aida le preguntó:

-¿Fumaste Abelardo?-. El General le contesta como si fuera un chamaco:

-No… fue La Changa- (un ayudante)”. Mayor Francisco Luken.

“El día 11 de febrero de 1967 el General Rodríguez tomó jugo de naranja y gelatina, pero las esperanzas de salvar su vida se habían acabado según los médicos y oficialmente se informa que su deceso es cuestión de horas. Dos días después el General había muerto.

A los funerales en El Sauzal, su refugio de siempre, a 10 kilómetros al norte de Ensenada, acudieron el Almirante Antonio Vázquez del Mercado, Secretario de Marina y Representante del Presidente Gustavo Díaz Ordaz; los expresidentes Miguel Alemán, Lázaro Cárdenas y Adolfo Ruiz Cortines; el General Marcelino García Barragán, Secretario de la Defensa Nacional  y muchos personajes más entre ellos el Gobernador de Sonora Lic. Luis Encinas Johnson. Para despedirlo pronunciaron sendas oraciones fúnebres el representante presidencial, el Licenciado Aarón Saenz y los profesores Antonio López Gastélum y Ernesto López.

Un batallón de infantes de Marina acompañó el cortejo hasta el Panteón; soldados del Ejército hicieron los honores ante la tumba mientras cruzaban los cielos algunos aparatos de la Fuerza Aérea Mexicana. En Sonora, el Ingeniero Antonio Medina Hoyos hizo la apología del exgobernador desaparecido y la Secretaría dio cuenta de un escrito del Titular del Ejecutivo concluyendo del modo siguiente:

–         Sería prolijo hacer hincapié en todos los méritos humanos del gran personaje desaparecido. Además, ello resulta innecesario. Hoy, que ha llegado a la meta de su destino mortal, su presencia ante nosotros se hace más notable. Ha causado baja el General Rodríguez en el mundo de los humanos, pero causa alta y para siempre, en el mundo de los escogidos, de aquellos que merecen el respeto permanente y la gratitud de los conciudadanos-.

Con fundamento en este escrito, se aprobó y se publicó en el Boletín Oficial No.19 del 8 de marzo de 1967 el Decreto Número 147 que declara Día de Duelo para Sonora, en lo sucesivo, el 13 de febrero, y sólo por aquel año, el 14. El decreto no ha sido derogado… pero ningún Gobernador, después de Luis Encinas, ha ordenado el Luto que prescribe la Ley”: Carlos Moncada.

Bibliografía: Moncada Ochoa, Carlos. “Aquel Hombre: Abelardo L. Rodríguez”, Fondo Editorial El Libro Sonorense, Hermosillo Sonora México, 1997.

Enriqueta de Parodi, “Ideario: Abelardo L. Rodríguez”, Hermosillo Sonora México, 1949.

Elaborado por Ing. Manuel de Jesús Sortillón Valenzuela para  www.hermosillohistoria.com


SECRETO SOBRE OBREGON

Develan secreto de la muerte de Álvaro Obregón
En una autopsia oculta a su cadáver se descubrieron 19 orificios de bala.

Por Tomado de internet / www.milenio.com

Dia de publicación: 2008-11-22

Los pasajes secretos de aquella historia se empezaron a develar hace poco más de 60 años, a través de un reportaje periodístico, pero en la memoria colectiva se sigue con la idea de que un solo hombre —José de León Toral— había sido el asesino de Álvaro Obregón, en el restaurante La bombilla de San Ángel, en la Ciudad de México.

Esa fue una de las razones de Francisco Martín Moreno para involucrarse en forma narrativa con el asesinato, lo que dio como resultado la novela histórica México acribillado (Alfaguara, 2008), si bien en un primer momento tuvo otras opciones de escritura: Francisco I. Madero y Venustiano Carranza.

“Cuando buscaba el tema para la novela, me encontré que en el tiempo transcurrido desde el asesinato de Luis Donaldo Colosio, ya casi 15 años, en ese mismo periodo, pero entre 1913 a 1928, asesinaron a balazos a tres presidentes mexicanos: Madero (1913), Carranza (1920) y Obregón (1928), estalló la revolución y la guerra cristera.

“Mi preocupación vino al momento de elegir a alguno de los tres y después de revisar archivos encontré que el que tenía más atractivo político, policiaco, diplomático, humorístico, flemático, era el caso de Obregón, porque para sorpresa de muchos se encontró los resultados de una autopsia a su cadáver en el que aparecen 19 orificios de bala”.

Además, explica el escritor, las heridas son de diferente calibre y trayectoria: tan sólo se le encontraron seis en el pecho, disparados con trayectoria de abajo para arriba y de atrás para adelante.

Con toda esa información, Francisco Martín Moreno llega a la conclusión de que se trató de una conjura, donde “Toral no era el asesino único como siempre nos quisieron dar a entender”.

La intención del escritor con México acribillado fue poner al descubierto a quienes estuvieron atrás de la conjura para asesinar al entonces presidente electo, como parte de un proyecto personal: establecer un diálogo permanente con el país.

“Seguiré en la saga de México. La novela histórica en México está en pañales, tienen que surgir escritores que cuenten la historia del país en forma novelada, la mejor manera de divulgarla.”

Una historia conveniente

En la hemeroteca, el escritor se encontró con la primera plana de un periódico, fechado el 20 de mayo de 1947, en la que se publica una nota firmada por Leopoldo Toquero con la cabeza: “Fueron 6 los asesinos del general Obregón, o Toral usó seis pistolas”, acompañada de un diagrama del asesinato.

“A pesar de que me encuentro con archivos mutilados, libros perdidos y una serie de obstáculos, eso me deja claro que tanto la iglesia como el gobierno trataron de ocultar el acontecimiento para que no se conociera la realidad”.

Y es que durante el interrogatorio al asesino, explica, surgió el nombre de una religiosa, la madre Conchita, aunque al jalar la hebra se aparecieron otros personajes vinculados con la Iglesia Católica: “Ya no quería meterme con la iglesia, después de México ante Dios mi diálogo parecía terminado, pero después de ese hallazgo qué puedo hacer, sólo seguir buscando”.

Así comenzó a involucrarse con una historia que forma parte de los libros de texto, pero que prácticamente fue escrita a conveniencia de todos, tanto del gobierno, como de la oposición y, en especial, de la jerarquía católica, a decir de Francisco Martín Moreno.

“Hay muchos intereses creados: el PAN, por ejemplo, jamás va a permitir que se involucre a la Iglesia en el asesinato del presidente de la república […]. Se escribió una historia que convenía a los protagonistas, pero no al país.

“Nosotros no conocemos la identidad de nuestros enemigos, lo que provoca un enorme nivel de rezago porque no nos hemos atrevido a desenmascarar a los verdaderos traidores de la historia patria”.

México acribillado busca ser, además de un medio para mostrar los datos ocultos, una novela en la que hay erotismo, espionaje, pasión, sabotaje, que permitió un tiraje de 85 mil ejemplares, a decir de su autor.

“Eso nos habla de una sed por parte del público de conocer la cara oculta de la historia. Seguir en esta línea me produce una gran satisfacción, porque siento que dentro de mis proporciones logro dar las señales de alarma y sacudir a mis paisanos queridos para decirles: entiendan lo que nos ha pasado, para que no nos vuelva a ocurrir”.

México/Jesús Alejo