El jueves 9 de agosto en el Auditorio de la Sociedad Sonorense de Historia, en la Antigua Casa Uruchurtu de Hermosillo, Sonora, ante un lleno total se llevó a cabo la presentación del libro “Los Irredentos Parias. Los Yaquis, Madero y Pino Suárez en las elecciones de Yucatán, 1911” (INAH), de la Dra. Raquel Padilla Ramos.

Participaron como presentadores de la obra los investigadores Dora Elvia Enríquez (Unison) y Miguel Olmos (Colegio Frontera Norte) y como moderadora Esperanza Donjuan (INAH).  Con las herramientas que da la metodología antropológica Raquel Padilla Ramos maestra e investigadora del Centro Regional Del Noroeste INAH-Hermosillo en varias ocasiones ha estado en Yucatán en donde hizo la maestría en antropología, y tuvo la oportunidad de compenetrarse con esa parte del sureste donde quedaron diseminadas cientos de familias expatidas de origen yaqui.

Conversó con muchísimos de ellos y ha logrador reunir ya bastante información al respecto. Su última entrega es este libro al que titula “Los Irredentos Parias: Yaquis, Madero y Pino Suárez en las elecciones de Yucatán, 1911”.

La autora en el auditorio de la Sociedad Sonorense de Historia a A la que se dieron cita investigadores, historiadores y familiares, señaló que en este proceso los yaquis fueron usados como “borregos” para ir a votar en favor de determinado candidato, prácticas que se utilizan desde entonces a principios del pasado siglo, hasta el día de hoy, recalcó.

En Yucatán y toda esa región se radicaron entre siete mil yaquis que fueron “enganchados” por el gobierno de Sonora, pero en realidad eran expatriados, llegando a aquella parte ya con deudas porque se les cargó lo de la contratación, alimentos, viaje, etc.

Algunas familias con el tiempo lograron regresase a su tierra en el valle del Yaqui, pero sus consanguíneos les empezarona llamar “Yaquis Yucatecos”, lo que los diferenciaba discriminativamente.

Por su larga y cruenta guerra en defensa del territorio y la autonomía, los yaquis han estado permanentemente en la agenda política nacional. Esto se ha reflejado en la elaboración interminable de documentos oficiales, de noticias periodísticas y de producciones científicas. El presente libro corresponde a estas últimas. Su eje, como se señala en las páginas del prólogo, son las formas de insumisión que este pueblo indígena empleó para adecuarse, manifestarse y protestar en sus años de exilio en la península de Yucatán, a fines del Porfiriato.

Aunque podría tipificarse como historia regional, este libro nos brinda la oportunidad de realizar una nueva lectura de la historia de Sonora y de Yucatán, y de las vías por las que esos estados se relacionaron con el centro de México.

Es un ejemplo también de una investigación histórica hecha con perspectiva antropológica y con compromiso ético,
académico y social.