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GUAYMAS, MAR, ROCA, PIEDRAS, VOLCAN. PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por por Fernando Andrade Domínguez   
Miércoles 17 de Marzo de 2010 04:30


        Plaza en Guaymas (atrás Cerro Cabezón) alt

El H. Puerto de Guaymas ha sido la cuna de prohombres que han escrito páginas gloriosas en todos los ámbitos, sobre todo de sus héroes civiles que con su pluma y amor al terruño no dejaron pasar su vida presos de banales ambiciones y para orgullo de las actuales generaciones, se preocuparon por dejarnos una narrativa sobre asuntos que a lo mejor se juzgaran triviales pero que nos documentan acerca de ese pasado opulento en historia y rico en tradición.

 
 
 
 

 No se presentó la oportunidad y jamás tuve el gusto de conocer personalmente al Dr. Gregorio Sánchez Márquez;Templo y 

fragmentos de su enorme trabajo de investigación sobre la historia de su querido Guaymas, los he conocido a través de su hermano el Sr. Alejandro Sánchez Márquez, que orgulloso de su fraterno, sin condiciones, comparte con quien se lo solicite: fotos, narrativas, investigaciones y datos acerca de un renglón que ocupó, casi al parejo de su amor por la ciencia médica, la mayor parte de su existencia, la huella y origen de su pueblo.

 

         Cuando escuchaba hablar del origen de las rocas que sirvieron para la construcción del Palacio Municipal, allá por el mes de Junio de 1899 durante el periodo como Presidente Municipal del Sr. Fernando Montijo y bajo la dirección del Constructor Ing. Arturo Wrotnowski y Z. O. Stoker, su infantil cabeza todavía no se interesaba sobre la versión muy generalizada de que esas piedras no eran de Guaymas, ni de Sonora, ni de México, ni de América, habían llegado a bordo de las barcas alemanas de cuatro mástiles, que procedentes de Europa, a manera de lastre las traían desde las Canteras de Hamburgo.
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 Antiguo Edificio de Correos en Guaymas, Sonora  

         Posteriormente ya con un criterio formado, El Dr. Sánchez, comenzó a analizar más detenidamente las rocas que sirvieron no solamente para construir el Palacio Municipal sobre las Casas Consistoriales y la Cárcel del antiguo Guaymas, también sirvieron para la construcción del edificio del Correos y Telégrafos, demolido para construir ahí en el crucero de la calle 18 y Serdán La Mueblería Zaragoza, donde se encuentra la Copa de Leche y la Plaza Centenario; existió también construido por este material un amplio almacén conocido como “El Cobertizo”; y aun existe como parte de los Astilleros Monarca lo que diseñado y construido estuvo operando por muchos años como el Rastro Municipal, los Almacenes del Ferrocarril, el de la “Explotadora”.

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 Palacio Municipal de Guaymas a principios del siglo XX
 

         Con mucha lógica, algunos Ingenieros y Arquitectos con los que intercambió opiniones, le hicieron notar que el mejor lugar, por razones obvias, para hacerse del material de construcción  idóneo y más fácil de transportar por su cercanía ahí frente a la antigua “manzana” se encontraba una prominencia rocosa en el centro de lo que ahora es la Plaza de los Tres Presidentes, conocida desde mediados del siglo como el “Cerrito del Fortín”, terrenos que le han sido ganados al mar, cerrito que en algunas ocasiones tuvo oportunidad de escalar.

         También en los alrededores, en las cercanías más próximas al palacio, existe un sitio donde sin lugar a dudas se pueden apreciar las huellas evidentes de que fue utilizado para extraer una considerable cantidad de material rocoso, localizado al Sur Suroeste del Cerro conocido como el “Cerro Cabezón” en el espacio comprendido al Norte de la prolongación de la Ave. XVI hoy: Adolfo de la Huerta, al Oriente por la calle 29, al poniente por la calle 28 y al Sur por la Ave. XV hoy: Alfonso Iberri, donde por aquellos tiempos no había nada, sólo los acantilados, huella inequívoca de la extracción de material de que fue objeto.

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 Cerro Cabezón en Guaymas, Sonora
 

         Este lugar significaba la preocupación de nuestros padres, -nos platica Alejandro-, la peligrosidad de los acantilados tenían siempre en constante desasosiego a los mayores y de verdad que el corte, para nosotros los chavalos tenía un atractivo especial, en la actualidad todo este lugar esta parejo se han ido construyendo casas y la verdad casi no quedan huellas de los acantilados, uno al oriente a lo largo de la calle 29 que asciende ese cerro y otro al Norte que hace los mismo a lo largo de la Prolongación de la Ave. XVI hoy Adolfo de la Huerta “como el corte de un pastel”.

       En alguna ocasión una madre desesperada acudió al consultorio del Dr. Sánchez para que le autorizara un viaje en avión a su hijo ya que padecía de  “Coqueluche” o Tosferina, a lo que este, más que nada debido a compromisos contraídos, delegó la comisión a un Doctor Pasante originario del sur de nuestra república que de inmediato le aceptó.

         Al regreso del vuelo alrededor de la Bahía el Dr. Le preguntó:

         ¿Quiubo cómo te fue?...

         -Muy bien, -respondió el pasante- el niño se mejoró bastante y yo disfruté mucho de un hermoso paisaje mirando los volcanes en el mar.

         Efectivamente, este Pasante que hacía su primer vuelo y que jamás había escuchado hablar de que la Región de Guaymas está enclavada sobre una zona volcánica, y si no que lo digan sus enormes cerros que son producto en su mayoría de material volcánico, lava y material ígneo que ha formado caprichosas formas en sus cerros.

         Hasta aquí llegamos con este relato que comprueba fehacientemente que las rocas labradas con que se hizo el Palacio Municipal son de origen guaymense, no se requirieron materiales extranjeros, teoría perfectamente respaldada por el Dr. Sánchez, que no contento con sus suposiciones y valiéndose de la amistad y parentesco político, recurrió a un experto en la materia, al Ing. Renán Pérez Priego, catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México, Geólogo Ingeniero Químico y de Minas que tiene en su currículum la participación activa en la investigación para esclarecer la autenticidad de la placa metálica conmemorativa del entierro de Cuauhtémoc en Ixcateopan.

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 Palacio Municipal de Guaymas, Sonora
 

         En su primera visita a Guaymas, acompañándolo con pica y lupa, visitaron el Palacio Municipal y el Cerro Cabezón de donde obtuvieron muestras que se mandaron analizar, comprobándose plenamente que ambas provenían del mismo lugar, obteniéndose los certificados de los análisis e informes petrográfico, piroclástico, porfirítica  del Instituto de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México.

         Esto, es parte de la rica historia que atesora el H. Puerto de Guaymas, Sonora, México.

Hermosillo, Son., Verano del 96

 
 

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