| NEGROS EN SONORA |
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| Escrito por Julio César Montané Martí |
| Lunes 17 de Marzo de 2008 05:31 |
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Debido a que Estebanico es esclavo no tiene apellido, ni mayor historia. Pues los esclavos no tienen pasado ni menos futuro, que no sea el que sus amos determinen. Ni se les agradece nada de nada. Así es, por lo menos, en este caso. Cabeza de Vaca nos da la siguiente escueta información sobre nuestro personaje: Estebanico "es negro alárabe, natural de Azamor".2 . Se trata de un pueblo de Marruecos, Azemmour, situado al norte de la desembocadura del río Oum Rbian. Recordemos que el norte de África era una importante fuente de esclavos para los españoles que los necesitaban como sirvientes para refrendar su nivel social. Sabemos que Estebanico era cristiano, pues deja constancia de tal calidad Cabeza de Vaca. Probablemente no sabía ni leer, ni escribir, pues no pudo dejarles mensajes escritos a Fray Marcos de Niza, sólo cruces de distintos tamaño en señalización de que tan próximo se encontraba de las siete ciudades. Al igual que de otros tantos personajes de la época tengo que renunciar a construir su biografía debido a la escasez de información. Salvo que empiece a presuponerle distintas acciones y entregar tal imaginería a ustedes como una investigación. Así lo han hecho más de uno. Lo muy poco que diré, en beneficio de la brevedad, es lo que se puede fundamentar en documentos contemporáneos sobre la vida de Estebanico. Por supuesto que en la época que llega Estebanico a la Florida acompañando a su amo Dorantes, ya se encuentran muchos negros en el Caribe. También en el otro extremo del golfo de México en el Pánuco, entre los 122 habitantes que había allí en 1522, se reporta una cantidad imprecisa de negros3. Cinco años después, en 1527, el mismo año que llega Estebanico a la Florida, había más de mil negros en Cuba. Recordemos que antes de pasar a la Florida los expedicionarios estuvieron en Cuba, donde nuestro personaje pudo haber tomado contacto con muchos negros y haberse enterado como los trataban los españoles. Desgraciadamente y tristemente la mayor fuente descriptiva sobre Estebanico de Dorantes u Orantes, así es denominado en algunos textos, proviene de la descripción de su muerte según lo narrado por Hernando de Alarcón que nos transcribe lo que un indio del río Colorado, probablemente yuma, le contó. De su pasado sólo sabemos que era de Azamor, es decir prácticamente nada y que seguramente era ya esclavo de Dorantes en España. Álvar Núñez Cabeza de Vaca es muy parco en dar informaciones de Estebanico. En el capítulo 16 de su Relación lo nombra por primera vez en una enumeración de 12 españoles, allí aparece " Estebanico el negro", lo que permite suponer que se le solía nombrar así. Veamos otras citas "Castillo y Estebanico se vinieron dentro a la tierra firme"; "llegaron... Dorantes y Estebanico..."; "Partió Alonso del Castillo con Estebanico, el negro,..."; la última cita es la más conocida "El quarto se llama Estevanico; es negro, alárabe, natural de Azamor". La mayoría de las veces en que se le nombra las referencias a Estebanico lo denotan como negro. Hay una veintena de referencias al negro. Debemos esclarecer que si bien son pocas las seis citas de Estebanico, las de Dorantes son sólo una docena y la de Castillo solamente trece. Y naturalmente Cabeza de Vaca se nombra en todo el texto, pues no trataba de contarnos lo sucedido a la expedición, sino de destacar sus acciones contraponiéndolas a las de Narváez. No parece creíble, pero así es. Este esclavo prestó gran ayuda a su amo y sus compañeros. Estebanico fue clave para el peregrinar en el cruce del continente, con su amo y amigos, por su facilidad para establecer buenas relaciones con los indios, por las curaciones que hacía y por ser incansable en obedecer a su dueño y sus amigos. Cabeza de Vaca deja constancia que el negro le hablaba siempre a los indios, se informaba de los caminos por los cuales querían ir y los pueblos que había. Pero tan importante apoyo prestado a los españoles por el esclavo fiel no le mereció ninguna recompensa cuando llegaron a la ciudad de México. Todo lo contrario, parece que nadie pensó siquiera en liberarlo por sus fieles servicios en tan difíciles trances. Pues todo lo que se le ocurrió al codicioso Dorantes fue regalárselo al virrey Antonio de Mendoza tratando de obtener su favor y evitar de esta manera que se le mandara nuevamente a las tierras de donde venía. Debido a que el virrey, todavía más codicioso, quería que los peregrinos guiasen a sus hombres a las famosas tierras que habían recorrido y de las que decían tenían riquezas y fabulosas ciudades. Esta bien documentado que Dorantes trató de ir a España con Cabeza de Vaca para obtener favores reales, pero su nave sufrió inconvenientes con un temporal y volvió a la Habana. Por razones que desconocemos Dorantes no se reembarcó y retornó a la ciudad de México donde el virrey lo casó con una viuda rica que poseía propiedades. Es muy probable que Andrés Dorantes se quedara en la Nueva España a requerimientos del virrey Antonio de Mendoza. Esta es la razón por la cual Cabeza de Vaca viajó sólo de retorno a España. De este modo Estebanico cambió de amo, se tornó presa del virrey Mendoza. Se supone que el esclavo debía de sentirse agradecido de poder servir a tan importante amo, así a lo menos lo concibe y nos lo cuenta el investigador Roberto Nodal. Suposición que no comparto en consideración a que no tiene ningún sustento.4 El virrey presuroso por obtener rápido noticias de las grandes riquezas que se decía existían en el norte mandó a Estebanico como guía de la expedición que encargó a Fray Marcos de Niza en el convencimiento que el negro conocía el camino a las siete ciudades5. Por supuesto que Estebanico no conocía tal camino, pues todo parece indicar que Cabeza de Vaca y sus compañeros cruzaron la Sierra Madre mucho más al sur del territorio Zuñi, a la altura del actual pueblo de Bavispe. Pero los indios que guiaban a Estebanico por supuesto que sí conocían el camino a Zuñi. La urgencia con que Mendoza ordenara esta expedición se explica en consideración a que Hernán Cortés había organizado una expedición marítima paralela al mando de Francisco de Ulloa que tenía por fin, entre otros, recabar noticias sobre las siete ciudades.6 Nuestro primer historiador, Baltasar de Obregón sostiene sobre la posible venta de Estebanico al virrey Mendoza que Andrés Dorantes de Carranza "... no se lo quiso dar por precio de quinientos pesos que le envió por él por tercera persona en una fuente de plata y sirvió con él sin precio al Virrey en nombre de su majestad por el bien pro y utilidad que de darlo se conseguía a las almas de los naturales de aquellas provincias..."7. Como cabría esperar la versión del virrey es distinta, según se la contaba Mendoza al Emperador Carlos V. El virrey Mendoza le escribió al rey que "... compré a Dorantes para este efecto un negro que vino de allá y se halló con ellos en todo, que se llama Esteban, por ser persona de razón".8 Claro está que Mendoza no le podía decir al Rey que recibía regalos de los súbditos de su majestad, pues de seguro Carlos V querría su parte. También se apresura el virrey a señalar que el negro es de razón, es decir que Estebanico era cristiano. A pesar de tan claros documentos Rafael Valdez Aguilar sostiene que "Estebanico, el negro moro, no quiso regresar a España con los demás y se ofreció al Virrey para servir como explorador"9. No cita ninguna fuente contemporánea para tal aserto. Traté de imaginarme al esclavo decidiendo por su cuenta abandonar a su amo Dorantes y ofreciéndose al Virrey como explorador. Son, por supuesto, fantasías, patrañas. Hemos documentado de qué forma pasó Estebanico a manos de su nuevo amo el virrey Mendoza, fuera por compra o donación, en todo caso era una decisión de Dorantes dar o vender a Estebanico. También el citado Valdez sostiene que un esclavo negro de Hernando de Alarcón fue enviado al país de los Zuñi y encontró allí a Vázquez Coronado, entregándole un mensaje de Alarcón. Dice textualmente: "este negro ha pasado a la historia como explorador y combatiente".10 El que sé dé la molestia de leer la Relación de Hernando de Alarcón constatará que tal aserto no es cierto. Es una mala lectura, o una mala traducción. Pues el texto en italiano, no se conserva el original en castellano, especifica que cuando Alarcón solicitó voluntarios para ir a Cíbola sólo se ofreció un moro, por lo que desistió de tal misión11. Lo que quiere decir que no fue a Cíbola. Tampoco se deduce necesariamente del término moro que se tratara de un esclavo negro. Fray Marcos de Niza nos narra que Estebanico murió asaeteado por los indios en oscuros acontecimientos. No ha faltado quien diga que murió como un San Sebastián, alimentado así el mito que desarrollara Álvar Núñez Cabeza de Vaca sobre el apoyo divino que recibía él y sus acompañantes. El hijo de Andrés Dorantes sostuvo esta versión. En efecto, Baltasar Dorantes de Carranza escribió sin inmutarse: "... Estebanico, moro alárabe de Azamor, esclavo del dicho mi padre, como consta de lo probado, el cual murió después cuando fue con fray Marcos de Niza asaeteado como un Sebastián en servicio de su majestad, que se le dio mi padre al Ilmo. virrey don Antonio de Mendoza para que fuese por guía de los frailes, y los indios, como gente de poca fe y constancia, como le vieron con gente nueva, tuvieronle por espía sospechoso y matáronle"12. Es interesante constatar que también el hijo de Dorantes sostiene que Andrés Dorantes le regaló a Mendoza el esclavo Estebanico. Tal situación ha servido para especulaciones de si era o verdad que murió en tales circunstancias, o si era un invento de Niza. Me parece que Fray Marcos se cuidaría muy bien de mentirle al virrey sobre el destino de su esclavo, que por lo demás se le consideraba muy valioso por la información que se suponía poseía de esas tierras que encerraban los tesoros que Mendoza anhelaba. En la Relación de Juan Jaramillo se deja constancia: "... aquí mataron á Estebanico el negro, que había venido con Dorantes de la Florida, y volvía con Fray Marcos de Niza"13.
Me parece que tal declaración es una buena información sobre la muerte de Estebanico en manos de los indios. Además en la Relación de Pedro de Castañeda de Nájera en su capítulo tercero de la primera parte titulado "... como mataron los de cibola a el negro estevan y fray marcos bolbio huyendo...", se indica que mataron a Estebanico porque señalaba que representaba a hombres blancos, lo que era un absurdo siendo el negro, por lo que creyeron los indios que mentía y que era un espía14. El destacado geógrafo Carl O. Sauer cita un documento que resume diversas informaciones, pero que no señala las fuentes exactas de donde se extraen15. Razón por la cual no sabemos a ciencia cierta los fundamentos sobre el supuesto de que Estebanico se quedó entre los indios mayos sin acompañar a Niza. Sauer advierte que el documento no es creíble y que sólo tiene por fin explicar la presencia de mestizaje con negros entre los mayos. El texto en cuestión dice: "Estevanico llegado al Rio de Mayo preciso de la belleza y hermosura de las Yndias Mayos, sescondio o quedo alli, casose despues con cuatro o cinco mugeres al uso de la tierra, tuvo succesion, y el año de 2216 vivio un hijo suio llamavase Aboray muy mulato adulto alto seco y mal encarado, fue capitan o cacique de una parcialidad de Tesia pueblo de aquel rio. Algo desto insinua tambien Ruiz y dice qeste negro avia quedado atrás"17. El periodista Fernando Jordan18, basándose en las informaciones citadas de Carl Sauer, desarrolla la leyenda de que Estebanico se quedó entre los indios mayos donde vivió con cinco mujeres, que tuvo mucho prestigio y un hijo suyo Aboray fue cacique del pueblo que lo acogió, Tesia. Jordán inventa lo que no sabe, y otros lo copian. También el historiador Antonio Nakayama recogió tal leyenda que no tiene mayor asidero y que servía para explicar la presencia de mulatos entre los mayos. Pero Nakayama dio rienda suelta a sus prejuicios, a sus divagaciones con afirmaciones gratuitas y de evidente carácter racista, nos dice que Estebanico "... amante de las mujeres y de la buena vida, aprovechó su estancia en la capital para dar rienda suelta a sus apetitos, mientras llegaba la hora en que un nuevo amo tomara providencias... Como todos lo de su raza, vestiría trajes de colores chillantes para pasear por las calles de la ciudad de México sus inclinaciones donjuanescas, pues tal parece que su mayor debilidad era enamorar indias y mestizas que se sentirían atraídas por lo exótico de su figura..."19. No existe ningún documento o publicación de la época que avale tales asertos, es decir, lo que no se sabe se inventa según el método del historiador Nakayama. Helen R. Parish escribió una novela sobre Estebanico el negro más famosos del sudeste de los Estados Unidos de Norteamérica. En este caso si se valen las fantasías20. Pero no fue Estebanico, ni mucho menos, el único negro que anduvo por la zona en la primera mitad del siglo XVI. Los españoles solían llevar esclavos negros en esa época, lo que conocemos bien para las expediciones de Francisco Vázquez de Coronado y de Francisco Ibarra, por ejemplo. En la expedición de Vázquez Coronado Tristán Arellano llevaba criados negros, Melchor Pérez y Castañeda de Nájera también llevaban esclavos negros. El esclavo de Castañeda se llamaba Sebastián. En esta expedición se cita un negro ladino horro21, Jaramillo llevaba un negro esclavo con su mujer y su hijo y se dejó constancia que algunos negros se moría de hambre y sed22. También Baltasar Obregón nos cuenta de un negro que murió de hambre, pues los españoles se preocupaban de comer en abundancia y no atendían debidamente a sus sirvientes23. Era común que los españoles dejaran morir de hambre a los negros, y a los indios también, en las expediciones que realizaron al norte. Igualmente en las exploraciones por mar de la primera mitad del siglo XVI se llevaban negros. En la expedición de Francisco de Ulloa iban por lo menos dos24. Recordemos que un siglo después en la expedición marítima de Francisco Ortega de 1632, el presbítero Diego de la Nava llevaba por sirviente a Pascuala, una mulata esclava. Hay constancia que en 1678 el jesuita Pedro Cuéllar tenía una niña mulata entre otras "piezas"25. Los jesuitas Daniel Angelo Marras y José de Osorio fueron nombrados curas de los esclavos negros de Mátape de una hacienda de azogue y minas del Colegio de Mátape, que eran trabajadas por esclavos negros y mulatos26. En 1660 le acusaban al padre Marras de querer comprar un mulato del Colegio de Mátape en 300 pesos, lo que quiere decir que el mulato era esclavo. En 1740 se solicitaba que saliesen de los pueblos yaquis los mulatos.27 El obispo de Sonora Antonio de los Reyes nos deja constancia en 1784 de la presencia de mulatos a todo lo largo de Sonora. Dice que en Navojoa viven algunas familias de mulatos, que en Santa Cruz y Sahuaripa viven mulatos, constata para Bacun diez o doce familias de mulatos y vagos, y deja constancia que en Huiviris hay algunas familias de mulatos. Para Tecoripa señala diez o doce familias de mulatos y otras castas, para San José de Pimas especifica tres familias de Mulatos. Indica la presencia de familias de mulatos para Opodepe, Cucurpe, Ati, Tubutama, y para Saric anota ocho familias de mulatos y otras castas. También señala la presencia de familias de mulatos para Aconchi, Bacuachi, Batuco Oposura, Guásabas y Banámichi. Precisa para Bacadeguachi seis familias de mulatos.28 Es decir, que tenemos mucho por investigar sobre las raíces africanas en Sonora. Sigamos con las noticias sobre Estebanico. Disponemos de una evidencia muy importante sobre la muerte de Estebanico de la que nos informa el capitán Hernando de Alarcón. En su reconocimiento del río Colorado buscando noticias sobre Vázquez Coronado los indios le dijeron que en Cíbola un negro había sido muerto y que un jefe indio tenía uno de sus perros que era semejante al que llevaba Alarcón. Hernando de Alarcón le preguntó a un indio que había estado en Cíbola si allí había gente semejante a los españoles. Le respondió que no, "excepto un negro que llevaba en los pies y en los brazos ciertas cosas que sonaban. Vuestra Señoría debe recordar, le escribía Alarcón al Virrey, como era este negro que anduvo con fray Marcos, llevaba los cascabeles y plumas en brazos y piernas y que él llevaba platos de diversos colores y que había llegado a aquel país hacía poco más de un año. Le pregunté la razón por la que fue muerto y él me respondió que el Señor de Cevola le había preguntado si tenía otros hermanos y le respondió que tenía infinitos y que tenían muchas armas con ellos, y que ellos no estaban lejos de ahí. Oído lo cual se reunieron en consejo muchos Señores y convinieron en matarlo para que no fueran a dar noticias de dónde estaban ellos a estos sus hermanos y que por esta razón lo mataron y lo hicieron muchos pedazos, los cuales fueron repartidos entre todos estos Señores a fin de que supieran con seguridad que había muerto y que igualmente tenían un perro como el mío, al que hizo matar muchos días después de esto"29. Es la única descripción que se posee de cómo se vestía Estebanico. Tal vestimenta es confirmada por Alarcón, se trata de adornos de plumas y sonajas en los pies que usaría en su viaje a Cíbola, ya que Alarcón le recuerda a Mendoza que tales adornos los empleaba igualmente ante el virrey. También se refiere en la relación de Alarcón que Estebanico tenía barba, lo que es propio de varios grupos del norte de África. Y por otra parte, insisto, es una muy buena prueba de que Estebanico murió en manos de los indios por su imprudencia. Atrevimiento que se generó debido a que trataba de imitar los comportamientos de sus amos. Debe entenderse que estos atuendos los adquirió Estebanico cuando fue iniciado como chamán, probablemente conjuntamente con su amo en los años que permaneció en los territorios de la costa norte del golfo de México. No sabemos a ciencia cierta cual es el lugar hasta el que llegó Estebanico, parece que pudiera tratarse de Háwikuh 30. Melchior Díaz en carta al virrey Mendoza dejó constancia de la muerte de Estebanico en el siguiente relato que le hizo en base de las informaciones que le dieron los indios que fueron con Estebanico y Fray Marcos de Niza: "La muerte de Estéban el Negro, pasó de la manera que el padre fray Marcos lo contaria á V.S. y por eso no lo refiero aquí, mas de que los de Civola enviaron á decir á los deste pueblo y su comarca que si algunos christianos viniesen que no los tuviesen en nada y que los matasen, porque eran mortales y quellos lo sabian, pues tenian los huesos del que habia ido allá, y que si ellos no se atreviesen, que se lo enviasen á decir, por quellos vernian á hacello; bien creo que ha pasado esto así, y que han conversado estos con ellos, según la tibieza con que nos rescibieron y el ruin rostro que nos han mostrado".31 Estebanico pagó con su vida por ser fiel a sus amos. Fue la suerte común de los esclavos en aquel entonces. Más bien resulta del todo excepcional que lográramos reunir tantas informaciones sobre este interesante personaje que nos recuerda lo importante que fue el aporte de África en la formación de nuestras raíces mexicanas |
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