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Escrito por Administrator   
Lunes 08 de Febrero de 2010 04:32

altIgnacio Pesqueira Gobernador

 

 Parecía que con el año de 1857 iba a entrar Sonora en una era de tranquilidad y el pueblo al saludar la aurora de su libertad, concebía las mas lisonjeras esperanzas para el porvenir.

En efecto, vencida la reacción, exterminados los filibusteros y arrojados los bárbaros hasta  afuera del territorio sonorense, en cuyas fronteras se colocó un cordón de fuerzas, natural era  esperar que la tranquilidad del Estado se cimentara definitivamente. Así es que los sonorenses en el período mas tranquilo de su vida política, entraron jubilosos al goce de la libertad emanada de nuestra Carta Magna, promulgada en la Capital de la República el 5 de Febrero de ese mismo año.

 

 Empero, iban a desvanecerse las ilusiones del pueblo, que creía de buena fe asegurada para siempre la pública tranquilidad. De acuerdo con el nuevo Código Fundamental, la renovación de los  poderes públicos del Estado iban a efectuarse por elección popular y el Gobierno dio libertades amplísimas al pueblo para que ejerciera el derecho de nombrar a sus mandatarios.

El partido reaccionario se aprestó a la lucha pacífica de los comicios proclamando a su caudillo, con la misma fe que antes  lo sostuvo en el terreno de los combates, pero Gándara no se hallaba en el Estado y su desprestigio era grande, debido a sus defecciones y a sus frecuentes derrotas.  En consecuencia, nada podían pesar en la balanza popular las promesas de su hermano Don Jesús, pues la mayoría del pueblo apoyaba abiertamente al joven Jefe del partido liberal, que se confundía entre las masas haciendo la propaganda de las nuevas ideas y encareciendo los beneficios de la libertad. Las elecciones se  verificaron en medio del mayor orden y con inusitado entusiasmo. Don Ignacio Pesqueira, sostenido decididamente por el partido liberal, fue electo Gobernador Constitucional del Estado por una inmensa mayoría.

 La Batalla de “El Bajadero” y “El Saucito”

 Los reaccionarios, disgustados por su derrota, se lanzaron de nuevo a la revuelta y fraccionados en diversas gavillas de facciosos, fueron a buscar seguro abrigo entre las sinuosidades de las montañas. Allí fue donde las gavillas se convirtieron en tropas organizadas para desprenderse sobre las demás poblaciones del Estado, proclamando a su viejo caudillo en el primer cuarto del año de 1858.

Con mas de dos mil hombres, entre ópatas y pimas, pero yaquis y mayos en su mayor número, intentaron sin éxito varios ataques sobre la ciudad de Ures, entonces capital del Estado. Pesqueira, con un puñado de nacionales salió al encuentro del español Don Celestino Álvarez, Jefe de las fuerzas reaccionarias, presentándole acción en El Bajadero, punto inmediato a Ures. El choque fue formidable y asumió los tamaños de una verdadera batalla, quedando los reaccionarios totalmente  destrozados.

Poco tiempo después en El Saucito, unidas
todas las fuerzas reaccionarias, fueron derrotadas definitivamente quedando muerto en esa acción Don Jesús Gándara, infatigable defensor de su hermano Don Manuel María. Sin desatender a los asuntos locales, el nuevo Gobernante de Sonora no perdía  vista  los acontecimientos que se desarrollaban en  el  centro de la República quien espontánea y decididamente  se adhiere a Juárez después de la defección de Comonfort.

 “La Batalla de Mazatlán” y el Generalísimo Pesqueira

 Presa de los reaccionarios era entonces el Estado de Sinaloa, y Pesqueira, luchando con infinitos obstáculos organizó fuerzas competentes  y poniéndose al frente de ellas marchó sobre aquel Estado. Las tropas de Sonora se pasearon victoriosas en el territorio sinaloense conquistando un laurel en cada acción y distinguiéndose por su bravura y disciplina.

Por fin, el 3 de abril de 1859 se dio el asalto sobre la plaza de Mazatlán donde había una competente guarnición al mando del General Pérez Gómez y de otros Jefes de alta graduación, entre los que se encontraba Don Manuel María Gándara.  Allí quedó vencida la reacción. Pesqueira concurrió a esa gloriosa jornada con el triple carácter de Gobernador Constitucional de Sonora, Gobernador Provisional de Sinaloa y General en Jefe de las fuerzas de los dos Estados y del Territorio de la Baja California.

 Levantamiento del Indio Juan Tánori y los Apaches en 1859

 Entretanto los reaccionarios, alentados con la ausencia del Jefe del Estado volvieron de nuevo a la carga; Juan Tánori, valiente indio prestigiado entre los de su raza ópata y acreditado también entre los Mayos, organizó en los pueblos de Tónichi  y Tepupa una fuerza de mas de trescientas cincuenta plazas y tomó el pueblo de Batuc llevándose las armas y municiones que allí había y marchó sobre Onavas. Poco tiempo después regresó Tánori a Tónichi en cuyas inmediaciones derrotó al Coronel Don Cayetano Silva.

Pesqueira recibió en Sinaloa la noticia de que había estallado una nueva revolución en Sonora y regresó violentamente dejando el mando de la columna expedicionaria sobre el  interior de la República al esforzado General Don Esteban Coronado, ilustre sonorense cuya cuna se meció en el Valle de Tacupeto.

Algunos historiadores, entre ellos el sabio Don Agustín de Rivera, designan a Chihuahua  como lugar del nacimiento del patricio General Coronado.  Nosotros, que hemos tenido a la vista documentos irrefutables, podemos asegurar que ese distinguido mexicano nació en el Distrito de Sahuaripa en el Valle de Tacupeto.  De la casa donde vio la luz publicamos en este capítulo una fotografía. Este punto lo han sostenido victoriosamente el reputado historiador e inteligente periodista sonorense Don Francisco T. Dávila, y el no menos inteligente escritor Don Aureliano Pérez Peña. 

Por eso es sensible que no obstante haber demostrado dichos escritores que el ilustre Coronado era hijo de Sonora, aparezca en el Paseo de la Reforma de México su estatua como hijo de Chihuahua. Sigamos nuestra relación.

 
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